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Libertad de prensa en Colombia – agosto de 2005

28 Sep , 2005  

Fuente: Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP)
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) es una organización no gubernamental que monitorea sistemáticamente las amenazas contra la libertad de prensa en Colombia, desarrolla actividades que contribuyan a la protección de los periodistas y promueve el derecho fundamental a la información.

Este informe mensual recoge las actividades desarrolladas por la FLIP y las violaciones a la libertad de prensa reportadas. Para mayor información, visite la página www.flip.org.co o escriba a info@flip.org.co.

Contenido del informe de agosto

Protección:
1. Después de recibir amenazas, un periodista parte con su familia al exilio.
2. Atentan contra medio de comunicación en la Costa Caribe.
3. Concejal intimida a periodista en Barrancabermeja, Santander.

Prevención:
4. La FLIP evalúa la situación de las regiones con su red de corresponsales.
5. La FLIP se reúne con periodistas y participa en taller en Cúcuta, Norte de Santander.

Promoción:
6. Radican proyecto de ley que pretende endurecer los delitos de injuria y calumnia

1. Después de recibir amenazas, un periodista parte con su familia al exilio.

Después de haber recibido reiteradas amenazas contra su vida y la de su familia, Daniel Coronell, director del noticiero de televisión Noticias Uno y columnista de la revista ‘Semana’, tuvo que salir del país.

El periodista recibió las primeras amenazas el pasado 16 de mayo, cuando a su oficina llegaron dos coronas fúnebres en las cuales lamentaban la muerte de su hija. El 24 de junio, el periodista denunció a través de su columna en la revista ‘Semana’ que a su correo electrónico habían llegado nuevas amenazas en su contra. Según la investigación adelantada por el periodista, éstas provenían del computador personal del ex senador Carlos Náder

Sin que la Fiscalía General de la Nación hubiera tomado decisiones concretas sobre la investigación, Coronell debió abandonar el país. En el exilio, y gracias al apoyo de algunas organizaciones internacionales, adelantará estudios y continuará escribiendo su columna en ‘Semana’.

2. Atentan contra medio de comunicación en la Costa Caribe.

El pasado 15 de agosto en la noche, las instalaciones del ‘Diario El Informador’ de Santa Marta fueron atacadas por desconocidos. Según datos recogidos por la FLIP, la granada arrojada explotó en uno de los balcones del diario. A pesar de que en ese momento se encontraban algunos miembros del periódico en sus instalaciones, ninguno de ellos resultó herido.

Hasta el momento se desconocen los móviles del atentado en contra de este periódico de la capital del departamento de Magdalena.

3. Concejal intimida a periodista en Barrancabermeja, Santander.

El periodista Rosberg Perilla, de la emisora Calor Estéreo en Barrancabermeja, fue agredido verbalmente por Jhon Moros, concejal de ese municipio del departamento de Santander.

Perilla fue increpado por el concejal después de hacer referencia a un articulo publicado en uno de los semanarios locales, donde se informaba de una investigación de la Procuraduría General de la Nación en contra del concejal.

Hasta la fecha no ha sido posible localizar al concejal para conocer su punto de vista sobre los hechos. El puerto petrolero de Barrancabermeja ha sido una región de especial atención en temas de libertad de prensa. La FLIP continuará haciéndole seguimiento a este caso.

4. La FLIP evalúa la situación de las regiones con su red de corresponsales.

El 12 y 13 de agosto en Bogotá, la FLIP llevó a cabo el taller anual de la red de corresponsales, al cual asistieron periodistas la red provenientes de 14 departamentos de Colombia.

El taller contó con la colaboración de los investigadores de la Dirección de Derechos Humanos y Paz de la Fundación Social, quienes explicaron los alcances de la Ley de Justicia y Paz a partir de los estándares internacionales de justicia, verdad y reparación. Asimismo, introdujeron la discusión sobre el papel de los periodistas en los procesos de justicia transicional y en las comisiones de verdad.

El encuentro también permitió hacer un monitoreo sobre el estado de la libertad de prensa en las regiones. A continuación se mencionan algunas de las conclusiones más preocupantes, las cuales además coinciden en varios departamentos del país.

– Autocensura y silenciamiento: en todas las regiones se evidencia la práctica de la autocensura. Muchos periodistas han interiorizado el miedo a ser amenazados o agredidos y han optado por descartar de su agenda informativa aquellos temas sensible a intereses ilegales particulares.

Quienes intentan abordar temas como el narcotráfico, la corrupción o las acciones de grupos armados ilegales, son sutilmente silenciados. A través de llamadas, razones o mensajes que nunca llegan a denunciarse antes las autoridades, los periodistas abandonan investigaciones pertinentes en el control democrático en las regiones.

La conclusión es que si bien las estadísticas de amenazas y agresiones a periodistas han descendido, la situación en las capitales departamentales y municipios está muy lejos de favorecer la libertad de prensa.

– Pauta publicitaria: la manera como las entidades públicas distribuyen la pauta publicitaria entre los medios de comunicación – tanto en las capitales como en los municipios – se ha convertido en un instrumento para presionar a los medios para que publiquen información favorable. También se da el caso de periodistas que piden contribuciones en pauta como condición para cubrir alguna información.

– Acceso a la información: las autoridades les niegan constantemente a los periodistas el acceso a información de interés público. Algunos funcionarios públicos otorgan la información basados en relaciones de amistad, preferencias personales o conveniencias institucionales.

– Protección y conflicto interno: los periodistas ubicados en zonas afectadas por el conflicto interno tienen muchas dificultades para desplazarse a municipios apartados. En zonas donde se han llevado a cabo desmovilizaciones de grupos paramilitares, se evidencia un incremento de la delincuencia común.

Por otra parte, tanto guerrilla como paramilitares ejercen presión contra los periodistas para que cubran sus acciones o reproduzcan sus comunicados. Estos grupos utilizan a los medios de comunicación, principalmente las emisoras de radio, para difundir sus ‘partes de guerra’ e imponer su visión del conflicto.

5. La FLIP se reúne con periodistas y participa en taller en Cúcuta, Norte de Santander.

El 25 y 26 de agosto, la FLIP participó en Cúcuta en un taller sobre relación entre Fuerza Pública y fuentes. En el encuentro, organizado por el Ministerio del Interior, la FLIP fue invitada para desarrollar un juego de roles, donde periodistas y militares asumían papeles inversos para comprender las tensiones y dinámicas de la relación entre los medios de comunicación y las fuentes oficiales.

La FLIP también se reunió con la Defensoría del Pueblo, autoridades policiales y periodistas para discutir las medidas de protección de los comunicadores amenazados en la ciudad. Posteriormente, la FLIP le presentó al Ministerio del Interior el balance de estos encuentros, así como la situación del periodismo en la ciudad.

6. Radican proyecto de ley que pretende endurecer los delitos de injuria y calumnia.

El pasado 9 de agosto, el senador Juan Gómez Martínez radicó una vez más el proyecto de ley 53 de 2005, “Por medio del cual se adiciona un artículo nuevo a la Ley 599 de 2000 (Código Penal), en su titulo V, capitulo único”. Éste es idéntico al presentado por el propio senador Gómez Martínez en septiembre de 2003, que posteriormente retiró antes de dársele trámite.

Según la iniciativa, incurrirán en delito penal “el Director, periodista, comunicador social, cronista, articulista de Medios de Comunicación Social u otros medios de divulgación colectiva que haga públicamente injuria o calumnia o cualquier aseveración sin fundamento o prueba controvertida, que atente contra la dignidad, el buen nombre, la reputación, la moral de una persona, su vida privada o su familia”.

Las normas propuestas en el proyecto ya existen en los artículos 220 y 221 del Código Penal, lo que hace pensar en un objetivo directo y desproporcionado de restringir la actividad periodística.

Para la FLIP, ninguna ley puede tener como consecuencia práctica que la libertad de expresión desparezca por darle más importancia a otros derechos como el de la intimidad o la honra. Tampoco pueden establecerse sanciones desproporcionadas que conlleven a una inhibición de la actividad periodística.

Por otro lado, términos vagos e imprecisos del proyecto, como “moral” o “reputación”, pueden llegar a afectar el objetivo de los medios de comunicación de vigilar las actividades de los funcionarios públicos.

Según la ‘Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión’ de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, “las leyes de privacidad no deben inhibir ni restringir la investigación y difusión de información de interés público. La protección a la reputación debe estar garantizada sólo a través de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público (…)”.

La FLIP seguirá de cerca esta iniciativa y su trámite ante el Congreso, para evitar que el proyecto de ley como está propuesto vulnere los derechos a la libertad de información y de opinión en Colombia.

(Lea el artículo de la Fundación para la Libertad de Prensa publicado en el portal de la revista ‘Semana’: http://semana2.terra.com.co/archivo/articulosView.jsp?id=89505.)

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Todas las agresiones contra los derechos a la libertad de prensa y a la libertad de expresión constituyen violaciones de los derechos humanos. Agredir a un periodista en medio de un conflicto armado es una infracción al Derecho Internacional Humanitario.

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Condena

7 Sep , 2005  

De todas las formas de responsabilidad, la de omisión siempre parece ser la más leve, la más volátil. Flaco favor le hace entonces la prensa mundial a la conciencia de la humanidad, inculpando a Bush y su círculo de amigos buena vida porque fue un día después, porque llegó donde un amigo, porque llevaba una perrita en brazos.
Esos son apenas los detalles que, como siempre, ocultan la verdad más profunda y más dramática para el resto de los mortales, que por ello mismo lo somos más, detrás del antifaz de un cowboy.
Insinuar siquiera que la actitud reiterativa del presidente norteamericano obedece a un desliz, a una decisión momentánea en medio de la coyuntura o a un error en el manejo de imagen es minimizar el problema que hoy tiene como víctimas potenciales no sólo a los que habitan en las zonas de influencia de los huracanes, de los terroristas, de los materiales inflamables o de los aviones destartalados que se desgajan como bengalas anunciadoras.
Inculpar, así, sin más, a quienes por física necesidad se asientan en playas dos metros bajo el nivel del mar, en las riberas de los corrientes fluviales o en cercanías donde viven o pasan los violentos de todas las creencias es buscar los ahogados río arriba.
Responsabilizar al destino, a la suerte o a la casualidad es declarar nuestro espléndido fracaso en nuestra tarea primigenia de conservación de la especie.
Mientras la soberbia (como la manifestada recientemente en Estados Unidos ante la ONU y ante todos los tratados ambientalistas), o el importaculismo de Bush ( y de los que son como él) que es capaz de cambiar su reino por un rancho, o el existencialismo prosaico (del vive la vida hoy , aunque mañana te mueras) o el determinismo o la resignación (que con nuestro silencio nos hace cómplices) frente a los sucesos del entorno, mientras todas las razones, y muchas veces origen mismo de los sucesos contemporáneos, naufraguen ante la avalancha de explicaciones mediatizadas, con todo su oropel de imagología y apariencia, estaremos condenados a vivir asidos, en medio de la tormenta a cualquier salvavidas, bajo la mirada condolida de los responsables que, en tierra firme se limitarán a acariciar a sus mascotas en brazos, antes de regresar a sus ranchos.