El papel orientador de la prensa en las campañas presidenciales

El Grupo de Investigación en Periodismo, GIP1, y el Observatorio de Medios de la Facultad de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de La Sabana adelantaron una investigación para descubrir cuál es el papel que cumplen algunos de los más reconocidos medios de comunicación del país en la orientación de los lectores y las audiencias, en el
marco de las campañas a la Presidencia de la República, hecho coyuntural y de gran trascendencia en la actualidad de Colombia. Por su reconocida tradición, penetración y momento se tomaron los noticieros de televisión (emisiones de las 7: PM) de mayor audiencia: RCN y Caracol. También los periódicos El Colombiano y El Tiempo fueron objeto de este análisis.
El universo temporal de esta investigación abarca desde el 12 de marzo hasta el 20 de mayo. El universo de contenidos está formado por todas las informaciones y opiniones sobre las campañas políticas presidenciales en Colombia, publicadas en los mencionados medios de comunicación durante el período analizado.En el análisis se consideraron las siguientes variables:

1. Géneros periodísticos (informativo, interpretativo o mixto y de opinión).
2. Contexto (antecedentes, consecuencias, trayectoria del personaje, propuestas del candidato, posiciones contrariasa esas propuestas, enfoque).
3. Protagonistas de la información (candidato, partido, seguidores, proyecto o programa del candidato, funcionarios de la campaña, familiares del candidato).
4. Interés adjudicado por el medio de comunicación al tema (para periódicos: tamaño, espacio, lugar en la página, número de página, acompañamiento gráfico, sumario; para televisión: espacio, titular, ubicación).
5. Fuentes de la información (candidato, miembros de la campaña, partido adscrito, familiares, gobierno, sector privado, instituciones educativas, politólogo o investigador, otros medios, población civil).
6. Autoría de las notas periodísticas publicadas (funcionario de la campaña, candidato, agencia de noticias, periodista del medio, corresponsal, enviado especial, columnista, invitado especial, sin firma).

A continuación se presentan resultados preliminares de la investigación:
Género periodístico según el medio
Caracol %
El Colombiano %
El Tiempo % RCN % Total %
Informativo 16 53,3 44 78,6 8 34,8 47 85,5 115 70,1
Interpretativo 8 26,7 0 0,0 6 26,1 6 10,9 20 12,2
Opinión 6 20,0 12 21,4 9 39,1 2 3,6 29 17,7
Total 30 100,0 56 100,0 23 100,0 55 100,0 164 100,0

Géneros periodísticos
Los géneros periodísticos indican el grado de orientación que puedan estar dando los medios de comunicación a sus lectores. Partimos del hecho de que los géneros de opinión intentarán persuadir al lector con base en argumentos claros y directos; los géneros interpretativos darán una cierta valoración y análisis por parte del periodista, diluida por la carga informativa; mientras que los géneros informativos dejarán más abierta la posibilidad de que el lector se forme sus propias ideas con respecto al candidato, sin recibir mucha orientación al respecto por parte del medio. Los resultados arrojados hasta el momento, dan cuenta de que en el 70% de los casos, las estructuras narrativas utilizadas por los medios de comunicación son informativas, es decir, aquellas en las cuales el periodista se limita a registrar los hechos ocurridos sin tratar de dar contexto o explicaciones para su mejor comprensión. Esto quiere decir, que la campaña política se está cubriendo desde la lógica de la noticia y los breves.

Salvo en el periódico El Tiempo, en el cual los artículos del género argumentativo superan levemente a los informativos, no se observa, hasta el momento, una clara intención interpretativa ni orientadora en los demás medios. Los géneros interpretativos, que permiten una mayor contextualización (reportaje, crónica, perfil) y las contrapreguntas (entrevista), aparecen poco o no lo hacen, por lo cual ocupan apenas el 12% de las notas publicadas

Análisis de contexto
Tal como lo afirma José María Desantes en su libro La verdad en la información “cuantas más características y circunstancias del objeto se conocen, y se analizan por parte del sujeto cognoscente, tanto más se determina el objeto de la información”. De ahí la importancia de que los medios, al cubrir un tema o hecho, deban realizar una investigación que permita exponer la información en un contexto, con antecedentes y posibles consecuencias para que el lector se sitúe espacio- temporalmente con relación a esa información y a la realidad que vive.

En el caso concreto del cubrimiento de la campaña presidencial, la precisión y la amplitud de la información dada es factor decisivo para que “el sujeto cognoscente” (en este caso el posible votante) pueda tomar decisiones objetivas, racionales y fundamentadas en el interés por el bien del país; por lo anterior consideramos muy importante tener en cuenta, también, el enfoque con el que el medio aborda la información y los datos que ofrece sobre la trayectoria del personaje y sobre los pros y contras de las propuestas como candidato.

Según la información con antecedentes, llama la atención el bajo cubrimiento de este aspecto, en los medios televisivos- Caracol 56,7% y RCN, 89,1% de información sin antecedentes. Con respecto a los medios escritos la ausencia de antecedentes es notable en El Colombiano, 94,6%, lo cual contrasta con el tratamiento de El Tiempo, donde el porcentaje de información con antecedentes corresponde al 78,3%, porcentaje que contribuye en gran medida a que el total del análisis,75,6% puede dar, a primera vista, la idea de que los medios sí se preocupan por investigar y citar posibles causas.

Respecto a la mención de las consecuencias, se repite la situación anterior: un solo medio puede subir el porcentaje, puesto que, aunque Caracol aparece con un 76.7% de información que cita consecuencias, el total de este aspecto analizado en los cuatro medios da un total de 26,2%.

En cuanto a la información sobre la trayectoria del personaje, es evidente que estos medios no se preocuparon por informar sobre aspectos de su quehacer profesional o político, información que serviría de explicación y de garantía para la conveniencia y cumplimiento de las propuestas; el estudio demuestra que en un 78,8% la información dada no contribuye al conocimiento del personaje y a la toma de decisiones apoyadas en el perfil que de él se presenta.

El análisis de las propuestas es casi inexistente y sorprendente ya que en un 72.6% de la información dada, por estos medios, no se presenten los pros de las propuestas y en un 87,2% tampoco se mencionen los contras.

Contrasta la ausencia de aspectos tan importantes como los anteriores con el enfoque informativo, que en general, positivo 59,8% en los cuatro medios, pese a lo cual es evidente que los lectores o televidentes de estos medios no tuvieron la oportunidad de recibir una información contextualizada que vaya más allá de la información sobre hechos aislados que, como es el caso de los analizados para este estudio, pese a su trascendencia histórico –social son presentados sin continuidad de pasado, presente, futuro; visión que impediría que se cumpla lo que Gabriel Galdón llama el efecto desinformativo de la superficialidad.

Protagonistas de la información
Aspectos elementales de una campaña a la Presidencia de la República, como aquellos que permiten diferenciar a los candidatos más allá de su aspecto físico o su modo de vestir, quedan excluidos del cubrimiento de la prensa, que en Colombia sorprende por dejar siempre en el olvido asuntos cruciales como las plataformas políticas y los programas de partido, dando prioridad absoluta a temas banales y superficiales, o a las meras declaraciones.

Se ha convertido en una generalidad el que la parte sustantiva de las campañas políticas sea ignorado de forma premeditada por los medios de comunicación. La prensa política encillamente no informa nada, y la razón principal es que se ha desentendido de lo político.

Este elemento es el detonante de cualquier estrategia electoral: un plan de medios de un candidato tiene el éxito garantizado ante unos medios de comunicación completamente ausentes de la esfera pública como actores en defensa de la democracia.

Fuentes: insumo para el titular
El Grupo de Investigación en Periodismo (GIP), de la Universidad de La Sabana, adelanta desde hace meses un trabajo de análisis del Valor Agregado Periodístico (VAP) en los artículos publicados en los medios colombianos. En la muestra más reciente, se ha hecho evidente la falta de profundidad en el manejo de las noticias relacionadas con la campaña política que
se adelanta en esta época en Colombia.

Una de las variables analizadas en el estudio, que examina el origen de las fuentes utilizadas en la información que se publica, revela que las declaraciones de los candidatos son la primera y, en la mayoría de las veces, la única fuente utilizada. De 46 noticias obtenidas a lo largo del último mes, los mismos candidatos fueron la fuente en 29 oportunidades, mientras que representantes partidos políticos, del sector privado, de los gremios y asociaciones, y de la academia, tan sólo sumaron 5 ocasiones.

Tal situación es el fiel reflejo de un manejo superficial y despreocupado de los medios de comunicación, que acarrea como consecuencia el desconocimiento de los lectores acerca de las diversas opciones que se ofrecen en una contienda política, precipitando su decisión final estimulados por un difuso sentido de pertenencia a un partido, o como reacción a impulsos del
subconsciente frente a la imagen del candidato.

Titulares: suplantación deliberada
La labor social del periodismo, en defensa del interés general, al servicio de la sociedad mediante la búsqueda de la verdad, queda seriamente en entredicho cuando la opinión del público resulta suplantada, no por los protagonistas de la información, o por sondeos, sino por los mismos medios.

Los titulares, abrebocas de cualquier noticia que se publica bien sea en televisión, prensa, radio o Internet, es al mismo tiempo punta de lanza de una proceso de persuasión del público. En la última muestra del VAP a la que se ha hecho referencia, el GIP de la Universidad de La Sabana ha encontrado cómo los titulares suplantan el criterio del lector en las noticias referidas a la campaña política que se desarrolla.

Uribe prefiere emisoras de los pueblos a CNN, titula el periódico El Tiempo en una de sus ediciones de marzo. Semejante titular es una muestra de cómo los contenidos de la información son manipulados de tal forma que la opinión del lector frente a la noticia es inducida a partir de declaraciones, sin ninguna referencia a fuentes pertinentes, alejando del debate electoral los temas de fondo, y excluyendo la realidad de aquello que se publica (Ramonet, 2001).

Es característico de toda comunicación el llevar implícito un intento de persuasión, de influir en la conducta del otro (Herrero, 1996), y esto es algo de lo cual es consciente todo periodista, y todo político en candidatura. Sin embargo, el comunicador sabe que mediante los contenidos que son publicados se puede llegar a manipular a las audiencias, o a regular la contienda política, encauzándola por temas que verdadera importancia para la sociedad. La desinformación es, de igual forma, un riesgo que se corre cuando el manejo de la noticia es inadecuado, cuando los titulares hacen referencia a lo trivial sin tener en cuenta lo crucial (Galdón, 1994).

Candidatos: la lucha por el titular Frente al impacto de los medios en los procesos políticos, vale la pena señalar que en comunicación política, la política no es pura. En el caso de los medios, la información política se divide en dos: tratamiento de realidades e interpretación de realidades. Uribe mantiene su férrea defensa, es el titular de un informe publicado en El
Colombiano. Un día antes, el mandatario fue cuestionado en un medio de comunicación. Frente al hecho, el mismo diario tituló: Uribe sale en defensa de su legitimidad y transparencia.

Toda actitud del político frente a los medios de comunicación entraña un valor altamente simbólico, que debe ser tenido en cuenta por los medios y los periodistas de manera especial, ya que la política como discurso mediático (y simbólico por supuesto) es a la vez producto y factor de la dinámica de los medios de comunicación.
.
Es necesario que la información política que producen los medios sea siempre verificable y verídica. Para es menester que el mensaje incluya elementos que permitan al público diferenciar qué es realidad y qué es interpretación de la realidad. La política y los medios tienen una simbiosis que puede hacer peligrar el discurso democrático si la diferencia entre periodistas
y candidatos, así como entre realidad e interpretación, no es clara.

Interés adjudicado por el medio
El grado de relevancia que cada medio de comunicación concede a sus notas se analiza con base en la Escala de Atención de Richard Budd3. Él estableció cuatro elementos básicos en este análisis: tamaño, espacio (segundos, para la Tv), lugar en a página y número de ésta. A partir de allí se evidencia la proporción en que un medio despliega el contenido informativo de
los hechos relacionados, en este caso, con las campañas presidenciales.

El efecto visual en cuanto al tamaño y el despliegue de las notas permiten entrever el grado de significación ante los receptores de los hechos relacionados con un candidato determinado. Esa impresión alude, por supuesto, a la disposición de los datos en el medio de comunicación; dependiendo de ésta, no sólo el contenido interviene en el efecto ante lectores y
televidentes.

Tres o más columnas para este tipo de notas las aplica El Tiempo en un 52,2%. Es decir, más de la mitad del interés se adjudica, con este recurso, a destacar información de las campañas presidenciales. Considerando que este es el único periódico de circulación nacional, tal porcentaje resulta elevado. En el diario El Colombiano, quizás por carácter regional, 37,5% es el porcentaje destinado para notas en tres columnas o más.

Los resultados del estudio demuestran que los medios analizados destinan un manejo moderado del espacio en un 72% de las notas publicadas; un 59% de éstas se fijan en páginas corrientes. En cuanto al acompañamiento gráfico, que por sus características genera más impresión, en 85 de los 164 casos se omite este recurso visual. El 63% de la información se
destina a la mitad inferior de la página (en el caso de los periódicos) y en un segmento distinto al primero (en el caso de la televisión).

Fuentes de la información
El análisis de las fuentes de información está relacionado con la persona, entidad, experto o gremio que suministra los datos para la composición de una nota periodística.

Adicionalmente evidencia el grado de interés o necesidad que tienen estos mismos actores de la información, de que se publique una nota periodística determinada, dando –en este caso- una idea de la credibilidad de la información y la posición asumida por el medio ante la campaña.

Los resultados obtenidos en este aspecto dan cuenta de que definitivamente el protagonista de la información es el candidato presidencial; con un alto porcentaje de consulta como fuente frente a otras, como podrían ser los miembros de una campaña política, el propio partido, información de empresas o instituciones particulares.

Los medios objeto de estudio, salvo el periódico El Colombiano (41.1%), consultan en más de un 60% al candidato para la elaboración de sus notas.

Los medios están utilizando sobre todo el sistema de “registro” de la información, más no el análisis o la interpretación. El hecho se confirma cuando se revisa en qué proporción los medios acuden a informaciones que pueden suministrar politólogos o investigadores, en calidad de expertos y profesionales, para realizar informaciones que vayan más allá de los
discursos y las declaraciones. Esto, en el entendido de que en la definición de “politólogo” o “investigador” se incluyen los comentaristas políticos y a las personas dedicadas a estudiar a fondo un tema relacionado con la actividad política.

Esta información concuerda con el análisis en cuanto al empleo de géneros periodísticos, que arrojó como resultado la utilización de los informativos por encima de los interpretativos. En este caso, coincide en que quizá el único medio que va más allá de la simple noticia es el diario El Colombiano, dado que, por ejemplo, acude en un 19.5% a politólogos e investigadores para armar sus notas relacionadas con las campañas presidenciales. El resto de los medios hace una consulta más bien marginal o ninguna (en el caso de Caracol).

De otro lado, vale la pena estacar cómo los medios de comunicación no son completamente dueños de sus informaciones, ni son generadas por ellos mismos. Salvo RCN, los medios citaron como fuente a algunos de sus homólogos. En el caso de El Colombiano, que cita en un 17.9%. La razón de esta situación puede darse debido a que no es un diario nacional y a que
cuenta con un marcado acento regionalista. Por ende, las informaciones que se manejan, en su mayoría en la capital del país, suelen representar más dificultad para su consecución.

Autoría de las notas publicadas
Los resultados arrojados por la investigación frente a la autoría de las notas, deja ver que existe una relación inversa entre los dos canales de televisión y los dos periódicos estudiados.

Si bien en los dos medios impresos predominaron las notas no firmadas, en televisión la mayor cantidad de informes llevan el crédito de algún periodista perteneciente a la plantilla de reporteros del noticiero.

Puede inferirse que en los periódicos las informaciones relacionadas con la campaña presidencial no demandaron esfuerzos investigativos ni de profundidad o interpretación, razón por la cual la mayoría de los informes se presentan sin la firma de sus autores.

Aunque en la información de los canales de televisión analizados ocurre lo contrario, habrá que tener en cuenta que, en su mayor parte, los informes televisivos llevan los créditos de sus autores, especialmente porque aparecen en pantalla o, cuando menos, su voz se escucha detrás de las imágenes (Voz en off).

Otro elemento de interés es que en televisión la opinión es inexistente. No sucede lo mismo en los periódicos, donde incluso las notas de este género superan en número las que aparecen firmadas por periodistas de planta dentro del género de información.

Sólo en uno de los canales, Caracol, se evidenció el hecho de que el propio candidato aparece como autor de la nota publicada. Por su parte, el único medio que mostró información proveniente de agencias de noticias fue el periódico El colombiano, aún así en baja proporción. Este hecho deja ver que el cubrimiento electoral se circunscribe a fuentes nacionales

Lo que merecemos

No cambiamos. Contra todo lo que digan los analistas, en asuntos políticos los colombianos seguimos en la misma: Anteponemos la emoción a la inteligencia. Somos pues de odios y amores. Lo demuestran estos dos años de campaña que (por fin ) terminaron ayer (O hasta que aparezca otro genio que quiera cambiarle un articulito a la constitución).

Lo nuestro es el trópico, lo exótico. La misma tendencia en todas las votaciones de los dos últimos siglos. Por eso el sufragio nuestro se caracteriza casi siempre por ser un antivoto.

No obstante no ha habido un fenómeno, no por lo menos en los últimos cincuenta años, que le mueva la aguja a todos los colombianos, como lo expresa el crecimiento de la abstención que alcanza en nuestro medio el 54%, una mayoría que grita con su silencio. Ese sigue siendo el indicador más preocupante que evidencia la fragilidad de nuestra institucionalidad y que impide que candidato alguno eche las campanas al vuelo. Tanto Uribe como Gaviria se repartieron la tajada más pequeña del ponqué. No sobra pues recordarles a ellos y a sus seguidores que obtuvieron respectivamente el 62% y el 22% entre el 46% de los colombianos aptos para votar, lo cual no habla ni de mayorías, ni de contundencias ni de unanimismos reales.

No obstante, las reglas del juego no hablan de quórum sino de mayorías y en ese sentido el triunfo de Uribe no tiene discusión. Esos siete millones de colombianos son los mismos que lo han apoyado estos últimos tres años y lo seguirán haciendo mientras se mantenga en el escenario político. No afecta si un día dice que hay que acabar con la guerrilla y al siguiente que es mejor negociar. Lo importante es el tonito.

Los dos millones seiscientos mil de la izquierda son en cambio coyunturales. No son votos de Carlos Gaviria per se, sino el resultado de quienes buscaban entre las alternativas (y entre todas las tendencias, incluida la derecha) un voto de protesta contra el gobierno Uribe. Por eso no es creíble la tesis de que se acabó el liberalismo. Está claro que en ese partido se equivocaron con el candidato. Hay que buscar el espectro de los votos liberales entre los desplazados principalmente con el crecimiento del Polo y también con las huestes uribistas. Con una figura fuerte del “trapo rojo” (que despertara odios y amores y no lamentable apatía) hoy estaríamos hablando de segunda vuelta y quizás de disminución en la abstención.

Esa actitud es una de las dos razones que explica la bajísima votación por Mockus que fue, de lejos, el mejor candidato en el sentido clásico de la expresión, por la calidad de sus propuestas y por su coherencia en la forma de expresarlas. La campaña de Mockus atacó la razón e invitó a la reflexión, pero eso a las mayorías (esas sí absolutas) les parece aburridor y complicado. El “defecto” de Mockus es que no despierta pasiones, que casi siempre tiene la razón o que no hay argumentos sólidos para contradecirlo. La otra causa del bajo caudal en la lista de Antanas fue el voto útil que ante la perspectiva de contribuir a la dispersión se desplazó no sin remordimientos a la campaña de Gaviria.

Y eso no es viable políticamente en un país como el nuestro que ve discurrir su presente como un partido de fútbol (En el que tienen que haber ganadores y derrotados, pérdida del sentido en medio del furor de la masa, con transmisión de radio y tv y palpitaciones y adrenalina al cien, como dicen los jóvenes de hoy) y en el peor de los casos, como un reality Show (con los ingredientes infaltables de gritos y lágrimas, arengas y “abajos”, coqueteos y desplantes) en el que no haya que pensar y el patrón de comportamiento esté guiado por las emociones. No en vano han resultado elegidos (en contravía del talento y haciendo uso del antivoto) personajes como Jáider Villa y Francisco, de quien dicen quienes votaron por él, que tiene virtudes de cantante.

Por eso tenemos el fútbol, la televisión y el gobierno que nos merecemos.

Muy preocupante

Es inevitable sentirse preocupados por estos días. Sobre todo después de leer el estudio de la BBC de Londres donde se establece que el 61% de los ciudadanos en diversos países del planeta, tiene más confianza en los medios de comunicación que en sus gobiernos, frente al 51% que piensa al contrario. En cualquier caso la dupleta medios-autoridades representa el matrimonio más confiable de los establecidos en el contrato social.

Y es preocupante, decíamos, porque en Colombia, unos y otros han defraudado, a su manera esa confianza, al sobrepasar los límites de responsabilidad y equilibrio que deberían regirlos.

A la ausencia de periodistas que pregunten, a la carencia de intenciones para rendición de cuentas, se suman los espacios nebulosos donde se confunden las noticias con tribunas de propaganda política y partidista como ha sucedido con la franja informativa del Canal RCN, o con la injerencia del vicepresidente Francisco Santos en la redacción de El Tiempo, según propia confesión que hace en el reportaje de Yamid el pasado domingo, al señalar que ha enviado sentida correspondencia a la redacción del periódico por la publicación de los nexos con el narcotráfico que en el pasado tuvieron los hermanos del asesor presidencial José Obdulio Gaviria.

Y preocupa porque el vicepresidente dice tener la habilidad de despojarse de su investidura para enviar cartas como “periodista”. Lo que es, a la postre, más intimidante para los humildes reporteros, en tratándose de un (¿ex?) accionista del periódico, ex jefe de redacción, y familiar directo de la Dirección. Por supuesto, que el Vice tiene la posibilidad de controvertir lo que a bien tenga, pero manteniendo la delgada línea de su dignidad gubernamental y sin saltarse los conductos regulares que le den transparencia a sus apreciaciones.

Preocupa también la penumbra en que se están manejando los asuntos de ese elefante blanco e ineficiente que es la Comisión nacional de TV en la que sus miembros se autohabilitan, casi a escondidas, para votar y favorecer negocios particulares como acaba de suceder con Fernando Álvarez, según denunciaron algunos medios.

Preocupa el cinismo de los directivos o dueños de las ahora más que nunca cuestionadas encuestadoras, que en entrevistas (inapropiadas por estos días) no disimulan su gobiernismo. ¿Pondrán la cara y con la misma sonrisa el próximo lunes?

O como preocupa el entusiasmo del viernes y el mutis por el foro del lunes de esos y otros medios frente a los resultados de la convocatoria en la Plaza de Bolívar por parte de las dos más opcionadas campañas presidenciales.

Serán pues otros cuatro años sin respuestas a menos que seamos aficionados a los oráculos, los crucigramas y los sudokus. Si no tienen censura, claro.

* www.mariomorales.info
Blog de periodismo independiente

Las palabras más peligrosas de la red

IBLNEWS

Un informe destaca aquellos términos que nunca debemos buscar en la red. Tenemos un 100% de posibilidades de que acabemos visitando sitios maliciosos que infectaron a nuestro ordenador con todo tipo de virus y troyanos

Desde hace años que los piratas informáticos utilizan las páginas pornográficas para descargar en las computadoras de los usuarios diversos tipos de programas malignos, como virus y programas espías.

La popularización de Internet no trajo sólo más “trabajo La popularización de Internet no trajo sólo más “trabajo” a los piratas sino además un mayor número de mecanismos para infectar equipos. En este campo ayudan los sitios que proponen descargas gratuitas, intercambio de archivos y sitios de apuestas de dudosa procedencia.

Pero un estudio fue un poco más allá y explicó que búsquedas “inocentes” pueden también terminar por llevar al usuario a zonas dañinas.

El reporte elaborado por los investigadores Ben Edelman y Hannah Rosenbaum fue dado a conocer por la BBC e indica que la palabra más peligrosa para buscar es “free screensaver” (protector de pantalla gratuito).

Según el trabajo, el 64% de las páginas que devuelven resultados al hacer esa búsqueda traen serios problemas al usuario. El reporte fue elaborado luego de analizar qué resultados entregan los buscadores de Internet (Google, Yahoo!, MSN, AOL y Ask) frente a 1.394 palabras comunes al momento de realizar una búsqueda en la web.

En las conclusiones se asegura que los términos a buscar más peligrosos están relacionados con descargas de la web, como “free ringtones”, y con el compartir archivos. La lista entonces quedó conformada así: “free screensavesr”; “Bearshare”; “Screensavers”; “Winmx”; “Limewire”; “Download Yahoo messenger”; “Lime wire”; y “Free ringtones”.

Mecanismos
Edelman y Rosenbaum utilizaron una herramienta llamada Site Adviser para determinar si las búsquedas realizadas contenían riesgos potenciales para los usuarios. Este programa avisa al internauta que está por ingresar en una página peligrosa.

En las conclusiones los investigadores aseguran que la amenaza menos seria se relaciona con la de aquellos sitios web que buscan modificar las preferencias del navegador de Internet para redirigirlos a páginas con publicidad.

Pero en la amenaza más seria es en donde realmente se corren fuertes riesgos. Además de instalar programas malignos el correo electrónico del usuario puede quedar inundado con spam. Según los investigadores, en caso de registrarse en un sitio de dudosa procedencia el internauta puede recibir más de 300 mensajes de spam por semana.

De más está decir que en caso de ser víctimas de un programa espía entran en riesgo los datos personales del usuario ya que el pirata prácticamente puede tomar el control de la computadora.

Al final del artículo, los investigadores destacan que si bien apenas entre el 4% y el 6% de los sitios son potencialmente peligrosos, la situación es alarmante.

Allí explican que sólo en EE.UU. se realizan 6.000 millones de búsquedas por mes. Eso significa que podría haber unos 285.000 clicks en los sitios potencialmente peligrosos en 30 días.

“Una sola visita a un sitio peligroso puede traer serias implicaciones para el usuario medio de Internet”, explicaron Edelman y Rosenbaum.

Periodistas jóvenes elegibles para taller de prensa escrita en Colombia

A partir del 1 de junio estarán abiertas las postulaciones al taller “Cómo se Escribe un Periódico”, destinado a periodistas latinoamericanos jóvenes que trabajen regularmente en medios de comunicación impresos. Hay 16 cupos disponibles.

El taller está programado del 31 de julio al 19 de agosto y es organizado por quinto año consecutivo por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). Será dirigido por el periodista español Miguel Angel Bastenier, subdirector de Relaciones Internacionales del periódico El País de España, y profesor de la Escuela de Periodismo del mismo diario.

La idea es analizar los géneros del periodismo escrito actual, afianzar el uso correcto del idioma español, y estudiar la edición y la presentación gráfica de los diarios.

Los interesados en postular deben enviar una autobiografía detallando su experiencia periodística y las motivaciones para asistir a la capacitación, una carta de respaldo del medio, y un reportaje o crónica de su autoría. El material se debe adjuntar a la inscripción en línea, disponible en la página de la FNPI.

Según la FNPI, los detalles sobre los costos y las posibilidades de postulación a becas serán publicados a partir del 1 de junio. Para mayor información visite http://www.fnpi.org/.

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