La exuberante y explosiva profesora de inglés que causa furor en internet

Rubia de ojos azules, de 27 años y con un cuerpo escultural…pero con dos carreras y masters en filología inglesa.

Es Marina, una joven rusa profesora de idiomas, que a través de su web, Hot for Words y su canal en Youtube está cautivando a internautas de medio mundo.(Con 20 Minutos) Sus lecciones son en realidad peticiones de los usuarios que se suscriben a su canal o a su web. Ella explica en inglés el significado de palabras o expresiones que le solicitan.

Insinuante

Se toma con humor las muchas insinuaciones que por su atractivo le piden, como ocurre en el vídeo que aquí puedes ver, en el que asegura que le han pedido una lección sobre ‘desnudo’ (‘naked’), a lo que ella da paso a una explicación en profundidad del término, hasta que cae en la que cuenta que eso puede que no sea exactamente lo que esperaban los usuarios.

Cada vídeo es un éxito de visitas en Youtube, como recogen en alt1040, donde además señalan que Marina ya prepara un DVD doble con todas sus lecciones e incluso que está a punto de compaginar su programa de radio, que también lo tiene, con uno de televisión, para el que ya ha grabado un programa piloto.

En E.U. si funciona El cuarto Poder

Con casi 11 millones de telespectadores, el último cara a cara entre Hillary Clinton y Barack Obama en Filadelfia ha sido el más visto de los celebrados hasta ahora. Sin embargo, curiosamente, tras el debate, si una cosa quedó clara es que los principales protagonistas no fueron los dos políticos demócratas, sino los periodistas que les entrevistaron: Charlie Gibson, y George Stephanopoulos.

Explica Ricard González en el Mundo que en las horas que siguieron al debate, la página web de la cadena ABC, encargada de retransmitir el cara a cara, recibió más de 20.000 correos de ciudadanos indignados por la actuación de los dos periodistas de la emisora.

La razón fue que se pasaron la primera hora del debate haciendo preguntas sobre diversas metidas de pata de los candidatos, sobre todo Obama, y otros escándalos.

Por ejemplo, una de las preguntas que le lanzaron a Obama, que recibió las cuestiones más punzantes, y a veces estúpidas, fue: “¿Considera que su pastor ama América tanto como usted?”. Otra de las preguntas de alta política dirigidas al candidato afroamericano fue por qué no lleva una insignia con la bandera norteamericana.

En general, y comparado con la situación en España, los periodistas en los EEUU tienen una mayor libertad en el tratamiento de la información política respecto a los partidos, y al propio estado.

Por ejemplo, un cara a cara como el celebrado en Filadelfia sería impensable en España, donde los moderadores ejercen un rol más parecido al de un árbitro en un combate de boxeo, que el de un inquisitivo fiscal, y cada bloque está pactado al detalle.

Sin embargo, el papel de los periodistas en esta campaña y, sobre todo, su capacidad de influencia en la opinión pública, es un asunto más complejo de lo que parece, y el protagonismo de Gibson y Stephanopoulos es más una excepción que la regla. Aunque los políticos otorguen al cuarto poder una gran capacidad de influencia, hay ejemplos que demuestran sus límites.

Sin ir más lejos, la prensa nunca hizo demasiado caso a Mike Huckabee antes de que éste ganara las decisivas primarias de Iowa.

Mientras la atención de la prensa se centraba en Mitt Romney, John McCain y Rudolph Giuliani, Huckabee empezó a crecer en las encuestas gracias al apoyo de los cristianos evangélicos de base, que forman casi el 40% del electorado republicano en el estado.

Fue el boca a boca en las incontables iglesias de Iowa, y no el poder de las ondas, donde se cimentó la victoria del ex pastor de Arkansas.

En parte, la pérdida de influencia de los periodistas de las principales cadenas y emisoras de radio se debe a la aparición de nuevos actores en la transmisión de la información, sobre todo en internet, como los ‘bloggers’, o simplemente los usuarios de Youtube.

Importantes cambios

Dos ejemplos sirven para ilustrar estos cambios: el vídeo de la llamada “chica Obama”, hecho por unos ciudadanos privados ajenos a la prensa y a los equipos de campaña, y la polémica desatada por unos comentarios en los que Obama calificaba a la América rural de “amargada”. Las declaraciones fueron hechas en un acto privado, vetado a la prensa, pero en la que se coló un ‘blogger’. Una vez colgada la información en la red, prendió como la pólvora.

Otra costumbre que choca con la realidad española es el hecho de que los periódicos apoyen de forma explícita a un candidato, y de forma indirecta, pidan el voto por él. No obstante, a causa de la progresiva caída en la circulación de periódicos experimentada durante los últimos años, el apoyo del principal periódico de una ciudad ya no es tan trascendental como antaño.

Los estudios sobre comunicación política realizados durante la presente campaña indican que la televisión continúa siendo el medio elegido por una mayoría de norteamericanos para informarse sobre la campaña, si bien internet ha registrado un crecimiento espectacular.

Dentro del mercado televisivo, las cadenas de televisión por cable especializadas en las noticias, como CNN, Fox News, y MSNBC, han conseguido prácticamente barrer de la parrilla televisiva la cadenas generalistas que emiten en abierto, como la ABC, o la NBC. Puesto que, a diferencia de España, la mayoría de hogares en los EEUU dispone de televisión por cable, las cadenas generalistas han renunciado a competir con ellas.

Mientras la CNN es vista como bastante imparcial, aunque se inclina ligeramente hacia el bando demócrata, Fox News es mucho más descarada en su alineación con el partido republicano, y se ha dedicado a triturar tanto a Hillary como a Obama. En cambio, MSNBC ha optado por intentar la atención de una generación de jóvenes atraída a la política por el aspirante afroamericano, por lo que sus principales estrellas, Chris Matthews y Keith Olbermann han sido acusados continuamente de un sesgo pro-Obama.

Mentiras institucionalizadas

Por mariomorales.
Ahora resulta que todos somos la institucionalidad del país. Ya nadie quiere ser, como en la vieja argumentación política, solamente representante o participante del conjunto de reglas, compromisos y roles que regulan las actividades de los diversos actores sociales, sino que todos a cual más sentimos que somos esos mismos pactos sociales encarnados, en una tendencia que hasta el mismísimo
Don Miguel de Cervantes, de primera mano, denominaría como una metonimia para calificar la actitud, aquí gratuita, de trasladar el nombre de un fenómeno a otro, sólo porque tienen algún grado de relación entre sí.

Ha dicho y repetido la presidenta del Senado Nancy Patricia Gutiérrez que los señalamientos sobre presuntos vínculos suyos con la parapolítica en Cundinamarca son una ataque a la institucionalidad. En primera instancia, la del Congreso, dijo, y luego, (por las dudas), la del matrimonio, al declarar que podría ser una conspiración de su ex esposo. Es decir que los señalamientos no irían encaminados a calificar sus presuntos pactos privados de proselitismo (y la Corte ya dirá) sino a condenar los pactos públicos de la sociedad en general. Una auténtica sinécdoque, como diría Don Quijote, si pudiera, para explicar esa figura de tomar el todo por una de sus partes.

Ha dicho y repetido el exviceministro del Interior y de justicia y hoy fiscal, Mario Iguarán, que los señalamientos sobre presuntos pagos a Magistrados para posibilitar su elección en el cargo que hoy ocupa, son un patraña contra la institucionalidad del país. No ya un ataque sobre presuntos acuerdo secretos, sino una confabulación para minar los acuerdos tácitos que rigen (es un decir) toda nuestra vida republicana. Eso es un eufemismo, gritaría en nuestros tiempos Sancho, impertinente, por decir lo menos.

Lo mismo o parecido han dicho otros congresistas investigados, presos, antes de recibir la casa por hospital, otros miembros del gobierno (y que no están en la nómina del gobierno), los enemigos agazapados de la marcha del 6 de marzo, los técnicos de fútbol salidos de casillas (esto es, desclasificados) y hasta algunas modelitos que echaron a rodar videos comprometedores por internet para parecer luego supuestamente ofendidas porque confundieron la pérdida de la institucionalidad con la de su deshabillé. (Ladran, luego relinchamos diría en una paráfrasis Rocinante)

Ese ánimo tremendista y desfigurador que se está “institucionalizando” tiene, por lo menos, dos orígenes a cual más preocupantes. O se trata de una estrategia en busca de unanimidad y contagio (si me acusan a mí, todos somos culpables) o es un acto de megalomanía rayana en el delirio (el complejo de inferioridad, decían los sicólogos de antes, cuando estaban de moda la ternura y el día del idioma.

Una cosa es creer con Douglas Norton, (premio nobel de economía hace quince años y hoy activista de la escuela de la neoinstitucionalización) que las instituciones son las reglas de juego y las organizaciones, sus empresarios y sus legisladores son sus jugadores, y otra muy distinta es tomarse este desbarajuste general deportivamente. Sólo falta que alguien diga que perder así es ganar un poco y que mañana sale el sol.

Confundir los actos individuales y sus consecuentes responsabilidades con los “intereses superiores de la patria” es ir en contravía del principio ético, de decencia, transparencia y de lucha contra la corrupción, uno de los de loas dieciocho pilares jurídicos de la institucionalidad. Y mejor no hablemos de los otros diecisiete.

Pero esa es discusión perdida. Todos se ratifican como la materia viviente de la institucionalidad. Hiperbólicos que son; para utilizar esa expresión que significa exageración para los estudiosos del lenguaje (que hacen por estos día su abril) y otra cosa en el léxico popular, en el cual sirve para describir a los que dicen tonterías… y además se las creen.

mariomorales

www.mariomorales.info

Internet es el escenario ideal para los narcisistas

La superautopista de la información, como se le dice a la Internet, es el lugar en el que se pueden estimular los delirios de grandeza. El analista Sam Vaknin dice que la red se está convirtiendo en un ‘patio de recreo’ para ególatras y exhibicionistas que aprovechan las ventajas de la conectividad y consiguen grandes audiencias. Publica El Tiempo

Blogs y plataformas como MySpace y Facebook estimulan los delirios de grandeza de quienes los tienen, al permitirles figurar ante audiencias multitudinarias.

Eso es, al menos, lo que cree el analista Sam Vaknin, autor del ensayo ‘El maligno amor a uno mismo, Narcisismo Revisitado’, quien asegura que “Internet es una irresistible combinación de patio de recreo y patio de caza para los narcisistas”.

Según expresa, creando sus propios espacios el narcisista encuentra la posibilidad de redefinirse y “adoptar sus roles favoritos, comunicarse al instante con miles de personas en las que eventualmente puede influir”.

Las relaciones en Internet, “nos permite enamorarnos de nuestro reflejo cada día. Nos miramos en la red para reafirmarnos en nuestra continuidad y nuestra existencia”, dice Vaknin.

En ese sentido, Omar Villota, experto colombiano en cibercultura, indica que la tendencia de subir fotos y crear textos en Internet es una manifestación del sujeto que quiere demostrar que ocupa un lugar en la sociedad.

Y esto, según explica, responde a la naturaleza de los medios masivos de comunicación, que tienden a anular al sujeto y ocultar al individuo. Por eso, en Internet, la premisa es: “si me reconocen, existo”.

De hecho, la red ofrece las herramientas para aumentar y medir esa voracidad del ego. Detrás de muchos ciudadanos de la “blogosfera” -un cálculo siempre impreciso los sitúa ya por encima de los 100 millones de personas- subyace la búsqueda del reconocimiento, la esperanza de que un cazatalentos descubra su pequeño rincón.

Sin embargo, Villota advierte que todo esto hace parte de una nueva cultura que no se puede analizar sesgadamente.

“Hay también muchos académicos y filósofos en Internet que no pretenden tanto mostrar el individuo, como potenciar los alcances de su producción intelectual” aprovechando las herramientas de masificación en la red, indica.

No obstante, hay todo un fenómeno denominado ‘egosurfing’, que demuestra que el narciso, muchas veces, termina buscando compulsivamente su propio nombre en Internet.

Páginas como egosurf.org, en donde el interesado puede medir su presencia en la red, o aplicaciones como Googlefight, que establece un combate entre distintos nombres en función de las páginas que lo incluyan en sus textos, ponen en evidencia que sí hay egolatrías circulando por el ciberespacio.

Multimillonario lanza revista destinada a un público esnob

Poseedor de una fortuna caculada en 22.000 millones de dólares, el número 24 de la lista Forbes -que enumera a las personalidades más ricas del mundo-, Mikhail Prokhorov, ha decidido ahora crear una revista titulada ‘Snob’ que, como su propio nombre indica, va destinada a un público acaudalado. (con Periodista Digital)

Aunque, si se echa un vistazo al ‘Oxford English Dictionary’ y se busca la acepción ‘snob’ se encuentra que se trata de “una persona con altas miras sociales y que minusvalora a aquellos cuyo estatus social es bajo”, la definición rusa mantiene unas cuantas diferencias. Éstas radican en que el ‘pijo’ ruso es aquel que ha hecho riqueza a partir de su propio esfuerzo.

Y es a estas personas “de éxito y las que deseen tenerlo”, según Prokhorov a quien va destinada la revista, televisión y web digital que va a lanzar bajo la denominación de ‘Snob’.

Con una inversión de 150 millones de dólares, esta cifra pierde protagonismo si se tiene en cuenta que el futuro editor controla las dos principales productoras rusas de níquel y oro, ‘Norilcks Nickel’ y ‘Polyus Gold’.

Prokhorov hizo su fortuna en los caóticos 90 cuando numerosos hombres de negocios rusos acapararon partes de las antiguas industrias soviéticas por una fracción de su valor real.

Aunque el 90% de la población soviética vive en la pobreza, el futuro director de ‘Snob’, Asimir Shmarov, asegura que “no es agradable hacer alarde de tu riqueza cuando ésta es heredada, pero es diferente cuando la has hecho tú mismo, lo que no es muy pertinente, pero al menos está justificado”.

Y aunque con una riqueza justificada, la reputación de Prokhorov no está del todo limpia. En 2007 fue detenido por la policía francesa como testigo en un caso de prostitución. La policía finalmente le dejó sin cargos.

La revista y el sitio web de ‘Snob’, que tratarán temas como el estilo de vida, los negocios y viajes, estarán en los kioscos soviéticos el próximo verano.

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