La mujer más odiada en Internet

La vida de la británica Mary Bale se ha complicado tristemente. Todo empezó la semana pasada cuando, pasando por una calle de Coventry, Bale cogió un gato, lo acarició y lo tiró vivo a un contenedor, donde estuvo 15 horas hasta que lo rescataron sus propietarios. (Vía Periodista Digital)

La desgracia de Bale fue que una cámara registró su acción y los propietarios del gato colgaron las imágenes en YouTube. El vídeo fue visto por miles de internautas.

En 4Chan+B organizaron la identificación de la mujer, cosa que se logró a las pocas horas: 45 años, empleada de un banco de la localidad. Se distribuyó su dirección, su perfil en Facebook…

En las redes sociales hay grupos que piden su muerte. Otros, menos agresivos, se conforman con que sea despedida de su trabajo.

Lea el artículo completo en www.elpais.es
Fuente:http://www.periodistadigital.com/periodismo/otros-medios/2010/08/31/la-mujer-mas-odiada-en-internet.shtml

Empresa colombiana promueve venta de chalecos antibala para periodistas mexicanos amenazados por los narcos

La firma colombiana Miguel Caballero, que exporta sus productos a más de veinte países y es conocida como ‘el Armani’ de la ropa blindada, considera una necesidad apremiante asegurar la integridad física de los comunicadores, cuya situación en México ha sido denunciada por varias organizaciones de derechos humanos. En lo que va de año, se ha cobrado la vida de diez periodistas. De acuerdo con Javier Di Carlo, gerente de ventas en México, “el reportero mexicano está desprotegido ante la coyuntura que día a día se vive en el país”, así que su compañía fabrica un tipo de chaleco, idéntico en apariencia a ésos repletos de bolsillos que suelen lucir los fotógrafos, capaz además de detener las balas de armas de muy diversos calibres. El ejecutivo reconoció que “no se ha incrementado la venta” del chaleco para reporteros, aunque opinó que “sí tendría que haberlo hecho”, vista la situación de amenazas y agresiones a medios que se inscribe en la ola de violencia atribuida al crimen organizado que, desde 2006, se ha cobrado 28.000 vidas en México. Información, Vía Medios Latinos, publica en diario El Tiempo (Colombia).

Empresa colombiana promociona ropa blindada en México para periodistas amenazados por la ‘mafia’

Se trata de la firma Miguel Caballero, que exporta sus productos a más de veinte países y es conocida como ‘el Armani’ de la ropa blindada.

La compañía considera una necesidad apremiante asegurar la integridad física de los comunicadores, cuya situación en México ha sido denunciada por varias organizaciones de derechos humanos. En lo que va de año, se ha cobrado la vida de diez periodistas.
De acuerdo con Javier Di Carlo, gerente de ventas en México, “el reportero mexicano está desprotegido ante la coyuntura que día a día se vive en el país”, así que su compañía fabrica un tipo de chaleco, idéntico en apariencia a ésos repletos de bolsillos que suelen lucir los fotógrafos, capaz además de detener las balas de armas de muy diversos calibres.
No reveló cifras ni nombres de clientes ‘relevantes’, excepto el de la estrella del cine de acción Steven Seagal, puesto que “lo último que los clientes quieren es que se sepa que están blindados”.
Pero Di Carlo reconoció que “no se ha incrementado la venta” del chaleco para reporteros, aunque opinó que “sí tendría que haberlo hecho”, vista la situación de amenazas y agresiones a medios que se inscribe en la ola de violencia atribuida al crimen organizado que, desde 2006, se ha cobrado 28.000 vidas en México.
De todas formas, manifestó su respeto al deseo de los periodistas de “no estar blindados de cabeza a pies como si fueran policías”. “Estamos acostumbrados a ver esta prenda en policías y militares que llevan veinte kilos encima, y los periodistas se resisten a vestirse como si estuvieran en guerra”, sostuvo.
Según Di Carlo, esa resistencia procede del desconocimiento de las posibilidades y prestaciones que hoy en día ofrece la ropa blindada. “Cuando vendemos una prenda, lo último que decimos es que está blindada, porque tiene muchas otras características”, indicó, y citó los materiales de primera calidad (los que usa la NASA para los trajes de sus astronautas) y los acabados que han hecho célebre a su marca.
De las perchas de la tienda con la que Miguel Caballero cuenta en el distinguido barrio capitalino de Polanco, cerca de las boutiques de Hugo Boss y Cartier, cuelgan decenas de prendas de diseño exclusivo, de las que pocos apreciarían a simple vista -y quizás tampoco a partir de su ligero tacto- que son antibalas.
La confección a mano y el trabajo de los investigadores de la firma han permitido reducir el peso de los chalecos, ‘blaziers’ y cazadoras a poco más de un kilo, que la elaboración a medida del cliente hace aún más discreta.
Todo empezó cuando el fundador, Miguel Caballero, estudiaba en la universidad colombiana y contemplaba cómo, todos los días, los escoltas de una compañera se paseaban con sus chalecos antibalas en la mano, relató Di Carlo.
Cuando Caballero les preguntó por qué hacían eso, los guardias le respondieron que porque “eran incómodos y pesados”. Y entonces se abrió una nueva vía de mercado: el de prendas blindadas que fueran flexibles, cómodas y, sobre todo, discretas.

“Si no son discretas, la gente no las quiere usar”, zanjó Di Carlo, que describió la línea étnica con la que Miguel Caballero se ha adaptado a los gustos y tendencias de países como China e India.
Desde las túnicas y kurtas, como la chilaba blanca que se exhibe en la boutique de Polanco, hasta las guayaberas, camisas típicas de varios países latinoamericanos adornadas con alforzas y bordados, y lo que parecen simples camisetas de manga corta de algodón. Sus ‘best-sellers’ en México son las cazadoras de cuero negro y los polos.
Miguel Caballero tampoco descuida al público femenino, pese a que “casi el 90 por ciento” de las agresiones “sean a hombres y las de mujeres deriven, normalmente, de la agresión al hombre a quien acompaña”, detalló Di Carlo, que lo atribuyó al escaso número de mujeres con altos cargos políticos en el país.
Entre las prendas femeninas de la marca destacan varios chalecos de cuero y un abrigo tres cuartos a cuadros blancos y negros, en la línea de las últimas tendencias.
Todo este ‘fashion’, como lo llama Di Carlo, llegó tras años de trabajo, cuando el cliente “se empezó a definir” y demostró que quería usar prendas como aquellas a las que estaba acostumbrado.
Y fue así como los chalecos de los escoltas y los de los fotógrafos se conjugaron en uno que responde a la violencia que acecha a la libertad de expresión en México y en muchos otros países de Latinoamérica y el mundo.
http://www.portafolio.com.co/bienestar/remate/empresa-colombiana-promociona-ropa-blindada-en-mexico-para-periodistas-amenazados-por-la-mafia_7885302-3
Fuente: http://www.medioslatinos.com/modules/news/article.php?storyid=4014

Estudio revela que sólo el 4% de las páginas web se escribe en idioma español

Solo el 4% de las páginas web están escritas en español pero las previsiones son buenas debido al desarrollo de la sociedad de la información que se está produciendo en Latinoamérica, según el libro “Lengua y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones”. El libro, realizado por el profesor Cipriano Quirós Romero y editado por la Fundación Telefónica, fue presentado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de la ciudad española de Santander (norte). El estudio señala la importancia que tiene la telefonía móvil en Hispanoamérica, que cuadruplica a la fija, por lo que puede ser la tecnología que lleve Internet a la población. En lo que va de siglo, la presencia de hispanohablantes en la red se ha multiplicado por cinco y España aporta la mitad de las páginas web escritas en castellano entre el 2001 y el 2007, seguida de Estados Unidos por la importante presencia de la comunidad hispana, Argentina, México, Chile y Colombia. Información publicada en diario El Comercio (Perú) Vía Medios Latinos.

Solo el 4% de las páginas web están escritas en español, según estudio

España aporta la mitad de los sitios de Internet escritos en este idioma entre el 2001 y el 2007, seguida de EE.UU. por la importante presencia de la comunidad hispana

Santander (España). Solo el 4% de las páginas web están escritas en español pero las previsiones son buenas debido al desarrollo de la sociedad de la información que se está produciendo en Latinoamérica, según el libro “Lengua y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones”.

El libro, realizado por el profesor Cipriano Quirós Romero y editado por la Fundación Telefónica, fue presentado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de la ciudad española de Santander (norte).
El estudio señala la importancia que tiene la telefonía móvil en hispanoamérica, que cuadruplica a la fija, por lo que puede ser la tecnología que lleve Internet a la población.
Si los accesos fijos tuvieran una implantación similar a la de los países anglófonos o francófonos, esta lengua ocuparía el segundo lugar en la red, cuadruplicando su presencia.
No obstante, la implantación de Internet en los países francófonos y anglófonos, con una cuota del 50%, permite augurar que el crecimiento de la presencia de estas lenguas se va a estancar, mientras que el español seguirá aumentando debido al desarrollo de la sociedad de la información en Latinoamérica, señala la publicación.

EL APORTE ESPAÑOL

En lo que va de siglo, la presencia de hispanohablantes en la red se ha multiplicado por cinco y España aporta la mitad de las páginas web escritas en castellano entre el 2001 y el 2007, seguida de Estados Unidos por la importante presencia de la comunidad hispana, Argentina, México, Chile y Colombia.
El estudio también se refiere a la importancia que tiene la lengua española en el proceso de internacionalización de las empresas en países hispanohablantes debido a que se reduce la “distancia psicológica” entre la empresa y el mercado, según el autor del estudio.
Este libro forma parte del proyecto “El valor económico del español: una empresa multinacional”.
http://elcomercio.pe/noticia/631398/solo-paginas-web-estan-escritas-espanol-segun-estudio

Fuente: http://www.medioslatinos.com/modules/news/article.php?storyid=4019

Menos prosa, más acción

Por: Mario Morales
Habría que darles la razón a quienes calificaron con el odioso adjetivo de “aplastante” la victoria de Santos. No sólo por cifras sino por el reguero que dejó entre sus rivales. (Publica El Espectador)
Mientras liberales, conservadores y Cambio Radical mimetizaron su derrota adhiriendo a la “unidad nacional”, el Polo y el Partido Verde siguen “groguis”, pasado el conteo de protección de más de dos meses.

El Polo sigue en revisión con diagnóstico de fractura, y los verdes no han vuelto en sí tras la “muenda” electoral, como lo prueba la reciente sorpresa de sus miembros, al enterarse, como el país, de que Fajardo aún no pertenece al partido, y que lo sigue pensando. Las dudas del ex alcalde, expresadas en Semana, son las mismas de sus simpatizantes que ven en la inactividad, un derroche de lo conseguido.
Se presiente exceso de cautela o indecisión en las directivas que contradicen su esencia, surgida de la naturalidad y espontaneidad, como las de Mockus, ahora acartonado y atado a sus asesores.

¿Es problema estructural? ¿Son excesivos esos 17 cupos en la dirección? ¿Es obstáculo tener cuatro copresidentes, o cinco si acepta Fajardo?

Tanta horizontalidad alimenta el debate, pero frena; lo demuestra la ausencia de resultados traducibles en rutas, al cabo del taller en Guaymaral. Se entiende la impaciencia crítica de Fajardo. Si hubiesen llegado a la Presidencia, ¿actuarían con la misma lentitud?

La planeación debe ir acompañada de acciones que antes que oposición, exijan, con el aval de 3’600.000 votos, que se cumplan sus propuestas, mencionadas por Santos en la posesión, como el respeto por la vida y los dineros públicos, y el encuadre de la educación como eje del desarrollo, temas en los que crece el escepticismo.

Los verdes deben decidirse por un presidente único, y, en consulta abierta o interna, pero inmediata, por un candidato a la Alcaldía de Bogotá (con aspiraciones legítimas de Peñalosa, Mockus o su esposa), y a las de otras ciudades y departamentos, antes que las fisuras maduren.

Pero sobre todo deben perder el miedo a actuar, a volver a arriesgar con la gente y las redes sociales, porque como dijo Disraelí, el estadista inglés, los experimentos en política significan revoluciones.

Fuente: http://www.elespectador.com/columna-221626-menos-prosa-mas-accion

Creación de un espacio para el periodismo narrativo en Internet

Por: Jessica Weiss, coordinadora de IJNet
Hoy, en la era de las distracciones, muchos de nosotros ya nos hemos alejado de nuestra capacidad para mantener la atención, sucumbiendo en su lugar a los interminables chirridos y repiques de los textos, Twitter y… (Via Ijnet)

¡Ah!, lo siento. Me distraje.

Hay que aceptarlo: la mayoría de personas no tienen el tiempo ni la capacidad para mantener la atención para leer el periodismo narrativo (también conocido como periodismo literario o nuevo periodismo). A diferencia de los artículos noticiosos sólidos, los cuales responden al quién/qué/dónde/cuándo/por qué de la noticia, los artículos narrativos pueden tener una extensión de hasta 8.000 palabras. Existen incluso abreviaturas debido a la falta de tiempo para leer estos artículos en la Internet, como “ktl, salu2” o “¿qué tal?, saludos”.

A pesar de que, ciertamente, no exista en la Internet un periodismo narrativo de gran extensión, el desafío es hacer que los lectores se sientan y lean (¿s;l?). (Véase el caso de Slate sobre el periodismo narrativo aquí [ inglés]).

Esta semana, Mallary Jean Tenore de Poynter exploró algunas de las nuevas herramientas ideadas para conseguir que leamos artículos de periodismo narrativo en la Internet y los responsables de las herramientas. Dirigir el enfoque hacia los artículos de periodismo narrativo por la Internet “puede brindarles a los editores más motivos para producirlos”, concluyó Tenore.

Fuente: http://www.ijnet.org/es/ijnet/training_opportunities/creaci%C3%B3n_de_un_espacio_para_el_periodismo_narrativo_en_internet

Ver el articulo (en Inglés)
How Technology Is Renewing Attention to Long-form Journalism

Posted by Mallary Jean Tenore at 9:08 AM on Aug. 19, 2010
When we’re constantly inundated with information via e-mail, text messages, push alerts, tweets and Facebook updates, it’s hard to make time for that 5,000-word New Yorker essay we bookmarked or the serial narrative we keep telling ourselves we’ll read but never do.

For as much as technology can distract us from long-form journalism, though, it can also be a gateway into it.

Five guys — Nate Weiner of Read It Later, Marco Arment of Instapaper, Max Linsky and Aaron Lammer of Longform.org, and Mark Armstrong of @LongReads — have found ways to use Web tools to renew attention to long-form journalism, increase its shelf life and make it easier for people to consume and share it.

The tools they’re using to create an immersive, focused environment for reading are the same ones that challenge our ability to avoid distractions at work and when we’re out with friends: mobile apps, websites and Twitter.

Tools, mobile apps that let you read with fewer distractions

Nate Weiner calls himself a “dude with a lot to read, but not a lot of time.” He knows what it’s like to get caught in a “conundrum of connectedness” — a pattern in which you’re so overwhelmed with information that you rarely have time to pause and make sense of it.

In the past, he said, he would come across magazine-length stories that he wanted to read, but never had a good way to save them for later. To remedy that he created Read It Later, a tool that enables people to save stories from their computer, smart phone or iPad, and makes them available for offline use. The tool, which just turned 3 years old, has more than 3 million users.

Read It Later is different from social bookmarking sites such as Digg and Delicious, which are tools that save, share and organize URLs. Read It Later saves the entire article page, making it available when you’re offline and have spare time. Users who want a less distracting experience can select the “text view” option, which strips out just the text.

Weiner said he’s talked recently with journalists and publishers about the importance of making it easy for readers to save stories — particularly longer-form ones that take awhile to produce and can get easily lost among other content on a news org’s website.

The biggest question he gets from publishers is, “Why would we want to allow the reader to read off our site, away from our advertising and other articles?”

“Read It Later is essentially the article’s second chance. It actually improves the likelihood that the article will be seen,” Weiner said via e-mail. “If any article is there, the user put it there. And in order for a user to have put it there, they would have to have visited the publisher’s site.”

Marco Arment, who developed Instapaper, told me, “The best thing authors and publishers can do is give the world great content to read. Without that, all of this technology is pointless.”

Similar to Read It Later, Instapaper is a tool for saving Web pages to read later — a “DVR for Web content,” as Arment said in an e-mail interview. It also lets you create a customized RSS of the stories you save on Instapaper and it features “Editor’s Picks” that showcase the most popular bookmarked content.

Arment, who is also the lead developer behind Tumblr, said Instapaper.com gets about 3 million page views per month and that the service has a few hundred thousand active users altogether.

Arment is working with publishers to integrate Instapaper buttons and links directly to their sites, similar to other sharing tools that most sites already have. And he’s made mobile accessibility to long-form stories a priority, saying that Instapaper’s iPhone and iPad apps “play a critical role” in its success.

Some may find it strange that a cell phone — a source of distraction for many of us, with its texts, e-mails and alerts — could be conducive to reading narratives. But compared to a laptop, Arment says, a cell phone is the better option.

“The modern computer is packed with distractions. Your hands are always on the controls, waiting to click around and find the next bit of information. Every few minutes, something beeps or pops up a balloon or displays a big red number,” Arment said. “Long-form content requires attentive reading, and attentive reading requires a distraction-free environment. You need to pull people away from their computers.”

A website that builds community around long stories

After discovering Instapaper, Max Linsky and Aaron Lammer created Longform.org, a site that aggregates long-form journalism dating back as far as 1899. The goal of the site, they say, is to give people a go-to place for this type of content — and to give it a second chance on the Web.

“We wanted to have a bunch of awesome stuff to read all the time and we assumed people would too, ” said Linsky, a freelance journalist.

Lammer, a book editor who never used to make time for magazine-length content, says Instapaper and his work at Longform.org have made it easier to share and keep track of longer stories. The site has also helped him develop, and become part of, a community of people who love narratives.

Visitors of the site, who Linsky and Lammer describe as “long-form journalism addicts,” regularly send them suggestions of stories to feature.

“We have a bunch of people get in touch with us who have kept their own archives,” Linsky said. “The coolest sources have kept their own personal archives on Delicious or a manila folder in their house.”

The number of people who turn to the site to share stories rather than storing them in a folder is proof that technology is breathing new life into long-form content, Linsky said. He’s such a big believer in this that he proposed a South by Southwest Interactive panel called “The Death of the Death of Longform Journalism.”

A Twitter account that makes it easy to share long reads

Longreads
A sampling of @LongReads tweets.
Similar to Linksy and Lammer, Mark Armstrong was inspired by Instapaper to start his own collection of long-form stories. In April 2009, he created a Twitter account called @LongReads and has since tweeted about 1,200 stories.

Each day, Armstrong tweets links to about five recent long reads, some of which he finds through the #longreads hashtag he created. The @LongReads account has about 4,500 followers — which spiked after the iPad was released — and continues to increase by about 15 percent each month. (Longform.org also has a Twitter account with about 1,700 followers.)

Armstrong, director of content for Bundle, said Twitter is a good place to post longer-form content because people can easily retweet links to the stories and advance their exposure. He explained the goal of @LongReads in a phone interview.

“I think that ultimately, 1) we want to drive more traffic to publishers who do this kind of work, and 2) encourage people to help organize the Web in a way that makes it easier to find this stuff,” said Armstrong, who uses Instapaper and encourages his followers to do so.

All of these tools are connected; as a reader, you can follow @LongReads, save the story to Instapaper or Read It Later, and send it to Lammer and Linsky to post on Longform.org.

Armstrong said he’d ultimately like to see websites start to use a “long reads” tag to aggregate all of the longer content they publish. Inspired by @LongReads, The Awl made its site searchable by “long reads” this week.

“I’m pretty excited about this development,” Armstrong said, “and I think we’ll start to see more publishers follow The Awl’s lead in organizing their sites to help surface substantive, longer content.”

As more people drive traffic to long-form journalism via the Web, Twitter and mobile apps, they may give publishers more reasons to produce it.

“We’re hitting a point where hopefully the traffic will justify the level of effort that goes into writing and reporting these stories,” Armstrong said. “They’re not disposable.”

Fuente: http://www.poynter.org/column.asp?id=101&aid=188741

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