Blog,Opinión

Esa insensibilidad…

27 May , 2014  

Pör Mario Morales
No. Ahí detrás no hay estrategia, como no sea la de repetirse como cuando alguien se encuentra por azar la fórmula del éxito. Ni el mismo Uribe alcanza a entender lo que suscita en ese país que lo sigue y que no es ni la doceava parte del país que en los mapas se llama Colombia. Tampoco lo entienden sus áulicos y poco les interesa. Ese desinterés es una condición básica de la “nacionalidad” de quienes adhieren a lo que él diga o haga. (Publica El Espectador)

Hace rato que los uribistas dejaron de ser uribistas para sentirse ellos mismos “Uribe”; es más, sienten que lo fueron desde siempre en esta sociedad arrejuntada con babas, que fue, que sigue siendo su caldo de cultivo.

Iban por caminos distintos haciendo gala de sus características comunes: oportunistas al acecho, practicantes cotidianos del todo vale, posando de insultadores de oficio para remediar sus carencias, negociantes sin hígados, rediseñadores de valores a su injusta medida, bravuconcitos de barrio que hicieron de la esquina un lugar sin Dios ni ley precisamente en nombre de Dios y de la ley…

Ya eran legiones en estas tierras de olvido. Hasta que encontraron un nombre, un lugar, unas señas de identidad. Lo demás llegó por impulso. Entregada la voluntad ya no les hace falta estrategia, ni táctica ni discurso, porque se guían por instinto, por recordación, de la misma manera siempre.

Se entiende, entonces, que en los otros países de esta nación deshecha ahora reine el desasimiento, esa extraña sensación de la cual hizo poema en prosa el gran Pessoa. Porque esos “paisitos” se han dedicado a esperar siempre, con su dejo de indiferencia y su dosis de conformismo, que son otras formas de cobardía.

¡Ah! Y con su tonito de quejadera que llama a la inacción o al egoísmo. No faltan por eso quienes ahora, como los avestruces, quieran ocultar su voz o su cabeza y dejar que esos pocos, salidos de sí, nos pongan de nuevo en el ojo del huracán y en la cresta de la tormenta. Como decía Pessoa, “el mundo es de quien no siente”…

Por los medios

Realities, paro educativo y campaña electoral. Análisis en programa Doble Vía. Canal Caracol.

24 May , 2014  

Entrevista con Amparo Pérez en el programa Doble Vía de Caracol Televisión acerca del cubrimiento del paro educativo, la agenda noticiosa, la crónica roja y el cubrimiento periodístico a la segunda vuelta.
http://www.noticiascaracol.com/informativos/doblevia/video-324291-quien-vigilaba-votaciones-de-yo-me-llamo?pid=0

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¿Alguna duda?

20 May , 2014  

Por Mario Morales
Usted como yo, amable lector, habrá vuelto a sentir ese pánico interior que creímos haber superado hace cuatro años. Y no sólo por las actividades, medios y fines del uribismo (porque el zuluaguismo nunca llegó a existir) que revela el video publicado por Semana. Lo visto allí, bastó para desatar el nerviosismo nacional que cundió durante el gobierno pasado. (Publica El Espectador)

Pero, más que eso, el trauma afloró por la respuesta desproporcionada, cínica y agresiva del autodenominado Centro Democrático. Craso error de reacción, a pesar de que, como consta en el video, esperaban algo así. Frente a tal evidencia se desató una cadena de mentiras, contradicciones, balbuceos e incoherencias subidas de tono. Sus propios manuales hubiesen recomendado dar la cara, escoger un solo enemigo y no irse lanza en ristre contra el país entero. Pudo más el talante peleonero.

En otra campaña, sin antecedentes ni pasado, el suceso no hubiera afectado tanto. Aquí, el efecto bola de nieve no se hizo esperar. Eso les pasa a quienes han jugado con la psiquis y dejado tantas heridas en el alma colectiva.

Esa paranoia ha logrado en horas lo que no hubiesen podido la politiquería y el clientelismo: unir partidos, tendencias, sectas e intereses en contra del causante del miedo fantasmal de nuestros desvelos.

Rompió incluso la base inamovible del voto en blanco que, como dice César Caballero, estará debajo del 10% de los votos del domingo, frente al escaso 15% del uribismo fanático que no entiende de razones. ¿Cabe soñar con la utopía de una única vuelta? Lo que nos ahorraríamos…

Quebró también la tendencia del elector consciente que vota en primera vuelta por su partido o candidato y en segunda vuelta piensa en el voto útil. Se comprende; el miedo puede más.

Se despejaron las dudas. Ya no sólo es la supervivencia del proceso de paz, que dejará de pertenecer a Santos para convertirse en mandato popular; se trata también del “nunca más” a esa horrible noche que nos acaban de recordar.

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La cascarita del victimismo

13 May , 2014  

Por Mario Morales

Si por algo habría que juzgar el cubrimiento de los medios en esta campaña electoral es por haber caído en la trampa de la retórica demagógica del victimismo que implementó el uribismo incendiario con dos fines: despertar lástima y solidaridad y para no tener que dar explicaciones sobre las múltiples acusaciones pasadas y presentes de un movimiento que le ha apostado a la hecatombe desde que perdió la razón. (Publica El Espectador)

Ha sido tan efectiva la estrategia que hoy, increíblemente, hay quienes piensan que Uribe es el perseguido y Santos el autoritario, que Uribe es el demócrata y Santos el “castro-chavista”.

La génesis del problema mediático y periodístico, como ya se dijo aquí alguna vez, hay que buscarla en el reflejo condicionado que montó el ahora senador de destilar dosis de veneno y odio en cada declaración o consejo comunitario. Pasados los años, los reporteros aún hoy salivan frente al Twitter esperando que Uribe y sus áulicos abran fuego cada día y, más grave aún, les den crédito a sus ideas desquiciadas. El Gobierno ingenuamente ayuda a esa práctica, respondiendo y contraatacando.

Pararles bolas y luego darles prominencia a esas ideas trastornadas se convirtió en una rutina periodística automática generalizada, infectada de morbo y facilismo, que ha sido complementada por el bombardeo perturbado de joseobdulios y londoños buscando a toda costa convertirse a sí mismos o a terceros (como la Fuerza Pública) en chivos expiatorios para lograr entre los muchos despistados ese sentimiento de culpabilidad. Sumen encuestas amañadas y el aura de “intocables” ante la ley, como malosos de esquina, y está listo el coctel explosivo que busca petardear el proceso de paz.

Aciertan los medios al darles más despliegue a hechos delincuenciales, como las chuzadas ilegales contratadas por la ultraderecha, frente a rumores sin pruebas. Ahí fueron precavidos, pero resbalan en la cascarita de cubrir como si fueran noticias lo que no son más que intentonas de generar miedo. La diferencia entre una política mediocre y un régimen de terror.

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Primero lo primero

6 May , 2014  

Por Mario Morales

Se entiende que la guerrilla no le quiera dar la manito a Santos en esta instancia electoral con la aprobación del tercer punto de la agenda de La Habana. Aprovecha el momento débil del Gobierno en la mesa, en encuestas, luego de los escándalos mezclados con propaganda negra de la oposición. Un poco de su propia medicina. El objetivo de la presión es lograr que se instale una comisión para que se esclarezca el conflicto y sus responsabilidades desde sus orígenes y no en la última fase. (Publica El Espectador)

Pero esa presión puede devolvérsele a la insurgencia como un bumerang. Si, como se prevé, Santos gana en primera y segunda vueltas, la presión cambiará de sentido con el amplio margen de 4 años.

Pero si no, a la mesa le quedarían dos escenarios: si gana el candidato del mandado, del odio y la venganza, el proceso estallaría en mil pedazos antes de su posesión. Y en la posibilidad de que triunfe Peñalosa, el proceso se desharía en la medida en que aflore el verdadero talante autoritario del exalcalde.

Partiendo del principio de que la paz debe trascender los hombres y ser política de Estado, la guerrilla se equivoca cuando dice que cualquiera puede continuar el proceso.

Por eso, vistas encuestas, tendencias y campañas, llegó la hora de dar el paso a ese 25% de colombianos, según el sondeo de Cifras y Conceptos, que, guarecidos en el voto en blanco, el No sabe aún o el No responde, esperamos hasta última hora para decidir.

Y esa decisión es la opción por la paz. Una tendencia que ya comenzó desde abril en la mencionada encuesta, en la que aumentó en 6 puntos porcentuales la favorabilidad de las negociaciones.

Votaré por que continúe el proceso y luego volvamos a barajar. Eso sí sin perder la perspectiva crítica, proverbial en este espacio ante un mandatario con resultados tan mediocres. Pero primero lo primero…