La periodista Viveca Novak, de la revista Time, aceptó declarar en el caso sobre la filtración a la prensa de la identidad de la agente de la CIA Valerie Plame. Novak tendrá que testificar sobre las conversaciones que, en mayo de 2005, tuvo con Robert Luskin, abogado de Carl Rove, el principal asesor del presidente George Bush. La periodista escribió y colaboró en la elaboración de artículos relacionados con este caso, por el que también fue llamado a declarar el pasado julio su compañero Matthew Cooper, quien fue acusado de desacato y amenazado con la cárcel por negarse a revelar sus fuentes en la investigación federal. El abogado de Rove confirmó posteriormente que la fuente de Cooper era Rove, mano derecha de Bush y arquitecto de su reelección en noviembre de 2004. Información publicada por el diario El Mundo (España)

Novak tendrá que testificar bajo juramento sobre las conversaciones que mantuvo desde mayo de 2004 con el abogado de Rove, Robert Luskin, según anunció la propia revista.

La periodista escribió y colaboró en la elaboración de artículos relacionados con este caso, por el que también fue llamado a declarar el pasado julio su compañero Matthew Cooper, quien fue acusado de desacato y amenazado con la cárcel por negarse a revelar sus fuentes en la investigación federal.

El pasado 6 de julio, Cooper accedió a cumplir con el mandato judicial que le obligaba a testificar y declaró al juez que había recibido una llamada de último minuto de sus fuentes que lo liberaba de su compromiso de confidencialidad.

El abogado de Rove confirmó posteriormente que la fuente de Cooper era Rove, mano derecha de Bush y «arquitecto» de su reelección en noviembre de 2004.

Según Time, no existe relación entre Viveca Novak y el columnista Robert Novak, que en 2003 divulgó la identidad de Plame y su actividad como «espía» de la CIA «relacionada con las armas de destrucción masiva».

El artículo de Robert Novak se publicó poco después de que el marido de la agente, el ex diplomático Joseph Wilson, acusara al Gobierno de Bush de manipular la información para justificar la invasión de Irak en marzo de 2003. Wilson vio en la maniobra una venganza gubernamental.

La primera víctima política de este caso se conoció el pasado 28 de octubre, cuando el fiscal especial Patrick Fitzgerald anunció el procesamiento de Lewis «Scooter» Libby, jefe de gabinete del vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, por obstrucción a la justicia, falso testimonio y perjurio.

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