Por Omar Rincón
Érase una vez un país llamado Colombia en donde se diseñó una marcha para manifestar la indignación que sentíamos los habitantes con unos bárbaros llamados Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo.
De revolucionarios tenían poco, de torturadores mucho. Y los medios invitaron y gritaron y dijeron «¡A marchar!». Y fue bonito y se sintió bien y hasta en las revistas light salieron los ‘jetseteros’ posando su «rabia de paz». Y todo bien.
Ese país, también, era habitado por unos señores que a punta de motosierra masacraron y masacraron y robaron y robaron y se llamaban Autodefensas Unidas de Colombia o paramilitares. Y se convocó a otra marcha para decirles: «No los queremos, no estamos de acuerdo con sus métodos y mucho menos con su barbarie». Pero algo pasó: a los medios ya no les pareció bueno apoyar. Es más, dijeron que esa marcha no le gustaba a don Jose Obdulio, un señor que practicaba la filosofía de ‘confunde y reinarás’.
Por eso, es valiente lo que han hecho El Espectador, Semana, La W, la Luciérnaga y EL TIEMPO de decir: «No más ‘paras'». La conclusión: Quien calla admite que está de acuerdo con los ‘paras’. Lo bueno: ¡ya se sabe cuáles medios piensan que los ‘paras’ no son perversos!
Pero hay buenas noticias en el campo de pensar la realidad. Vuelve Contravía, de Hollman Morris; Pirry viene con más realidad los domingos, y se anuncia el nuevo documental de Margarita Martínez.
Hollman Morris no se ha dejado oscurecer el entendedero por las imágenes y ha buscado hacer periodismo de relato y con política y análisis. Contar la verdad mata en este país. Por eso, Morris vive amenazado.
Pirry es otro que hace periodismo televisivo más allá de la declaración y arrodillarse ante las fuentes. Él, que no es periodista, ha sido el único que nos demostró que la cámara y la narración subjetiva sí pueden contar y la televisión sí puede mirar desde otros puntos (¡no solo desde lo oficial y las reinas!).
Margarita Martínez logró pasar del registro a la búsqueda del sentido con el documental La Sierra, La batalla del silencio -sobre el asesinato de Orlando Sierra- y ahora la resistencia de los indígenas.
ÓMAR RINCÓN
orincon61@hotmail.com
