Los reporteros independientes ha menudo entran al mundo del periodismo cubriendo guerras u otras noticias importantes. Sin embargo, la tecnología digital de hoy hace que sea más fácil para la gente informar desde cualquier parte del mundo, aumentando los peligros para todos los involucrados, reporta Ian Austen para el New York Times.
Austen destaca que Amanda Lindhout, sin formación periodística, era una camarera en un pub en Canadá que usaba estos ingresos para financiar sus viajes para reportar sobre países en medio de peligrosos conflictos armados, incluido Somalia, donde fue secuestrada por 15 meses antes de ser finalmente liberada la semana pasada. La canadiense permanece en un hospital en Nairobi, Kenia, y no se ha dado a conocer cuándo será dada de alta, añade el Toronto Star.
“Este negocio de gente que no tiene experiencia yendo a zonas en conflicto sin la preparación adecuada es cada vez más preocupante», dijo el ex editor de televisión de Reuters Rodney Pinder, director del Instituto Internacional para la Seguridad de la Prensa. “Hay mucha ignorancia detrás de este comportamiento, porque la gente no se da cuenta de cuán peligroso se ha convertido el mundo de hoy para los periodistas”.
Vía Knight Center
