or Omar Rincón
La mejor producción por espectáculo, casting y suspenso fue Pura sangre; por primera vez, Novoa convence; Navas sigue contando con suspenso y emoción y ahora con mucho melodrama. Restrepo produce una telenovela que es bueno ver.
La mejor historia por la mirada de mujer que se expone fue Sobregiro de amor, una representación de la mujer más allá de la pureza y más cercana de las colombianas de verdad, que se caracterizan por ser guerreras dispuestas a todo; muy bien por ese trío de mujeres (Zharick León, Liliana Escobar y Natalia Durán) que no pierden la dignidad y ganan el deseo. Lástima que la televidente todavía crea que no se debe ver una historia como esta porque está mal quitarle la mujer al prójimo.
La mejor telenovela por su tono de comedia fue Nuevo rico, nuevo pobre. Aquí sobresale por exponer la manera colombiana de reír y de burlarse, ese saber que somos de mal gusto pero de buenos valores. Excelente recreación del mundo popular y buen sainete de los ricos.
La mejor por sencillez y contundencia fue La hija del mariachi, melodrama puro, lleno de nostalgias y con actuaciones dignas y diálogos cálidos.
Obviamente, la más colombiana por sus personajes, sus situaciones, su humor, sus mujeres fue Hasta que la plata nos separe, una telenovela que cuenta y da cuenta de nuestro ser colombiano.
Series: Excelente, alucinante y brillante Mujeres asesinas; por fin una serie que intenta recuperar las texturas, la densidad dramática y los conflictos de la vida cotidiana. Lo mejor es que está muy bien realizada, mejor producida y con actuaciones de gran fuerza emocional.
Tiempo final, para Fox. Buena producción, con libretos flojos, muy flojos. Amas de casa desesperadas muy bien hecha pero nada de referencias de identidad. Eso sí, en las tres demostramos que podemos hacer muy buena televisión de ficción. ¿Será que solo nos esmeramos cuando lo hacemos para afuera?
Actrices: la mejor actuación del año fue la de Alejandra Borrero en Mujeres asesinas.Qué capacidad de convertir en expresión la angustia existencial cotidiana.
Impresionante doña Kathy Saénz en su papel de villana en Pura sangre. ¡Qué miedo que produce! Doña Zharick León demostró que es actriz con ese papel seductor cómico en Sobregiro de amor.
Carolina Acevedo es la mejor heroína de toda la pantalla, se ve bella, convincente, recursiva y popular en Nuevo rico, nuevo pobre. Verosímil y muy brillante Carolina Ramírez, en La hija del mariachi.
Bellas y con estilo propio Katherine Porto y Valerie Domínguez.
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