Por mariomorales
Son los milagros de las cifras. Antes de que tuvieran la importancia de los últimos cinco años, nueve meses y cuatro días (¿lo ven?, es contagioso) un turista era quien viajaba por placer. Hoy, en palabras del Mincomercio, Luis Guillermo Plata, es el que viene al país a gastar. La definición tiene el peso de 1’195.000 de extranjeros que dice el ministro que dijo el DAS que nos visitaron en 2007. (Publica el Espectador)
Mientras agencias de viajes dicen que turistas-turistas fueron 180 mil, analistas señalan que la cifra no es comparable con las de países vecinos o con la de años históricos (1980 ó 1995).
Pero así aparece el dato. Junto al que dice que el año pasado por los aeropuertos pasaron ocho millones 800 mil pasajeros nacionales (¿uno de cada cinco colombianos?) y que por los peajes circularon 130 millones de vehículos (¿a razón de tres por cada compatriota?)
Y eso que el Ministro no contó cruceros. Habrá que preguntarle si incluyó a los colombianos itinerantes de doble nacionalidad, a los agentes estadounidenses para los nuevos sistemas express de extradición, a estudiantes extranjeros en campamentos guerrilleros, a jugadores a prueba en Millos, a cantantes en conciertos fronterizos, y los incontables compatriotas que regresan creyéndose más extranjeros que los que nacieron en el exterior.
Ahora, que si es cierto que vienen, como dice el ministro Luis Guillermo, a gastar plata, que los metan a todos, que en las cifras todos cabemos.
