Ante la crisis de los medios impresos muchos se preguntan hacia dónde evolucionará la prensa escrita. ¿Serán en verdad internet y sus proyectos ciudadanos los que reemplazarán a las revistas y periódicos? ¿Serán los enfoques de barrio los que primarán sobre los grandes temas?
Por Catalina Holguín Jaramillo*
El cuento que circuló por los periódicos fue así: les dijeron a los empleados que no echaran pólvora al lado del edificio de la televisión estatal china (cctv), la echaron y, en menos de lo que canta un gallo, el edificio nuevo de 160 metros de altura, símbolo de las brutales transformaciones producidas por los Juegos Olímpicos, ardía en el corazón de Pekín. Rem Koolhaas, afamado arquitecto de la obra, se pronunció decepcionado (ante los medios occidentales) mientras que Xinhua, la agencia oficial de noticias chinas, enterró la noticia al día siguiente. Que no sirvió de mucho, pues toda la gente que pasó por ahí tomó fotos y videos de la estruendosa conflagración.
Horas después, la noticia rodaba feliz por internet confirmando un secreto a voces: que la censura de la prensa en China es rampante y que los blogueros son, actualmente, el medio más veraz para la transmisión de la información en China. El incendio de la cctv es el ejemplo paradigmático de lo que ahora se llama “periodismo ciudadano”, o sea, reportería hecha en las calles, por gente común y corriente que publica sus noticias en blogs personales o que alimenta canales de noticias tradicionales con fotos y videos. Según me explica Jacinto Lajas del portal español www.periodismociudadano.com , “pese a las críticas y descalificaciones que aún se producen en su contra”, el periodismo ciudadano “hoy por hoy es una opción de futuro a tener en cuenta”. Mientras que portales exclusivos de periodismo ciudadano ganan cada vez más terreno (Demotix, por ejemplo, ganó el premio MediaGuardian Innovation Awards 2009), algunos medios tradicionales también están experimentando con este tipo de iniciativas.
El llamado “periodismo hiperlocal” es una encarnación del periodismo ciudadano. Hace dos meses, el periódico The New York Times inauguró The Local, un micro-portal de blogs destinados a cubrir cinco barrios de Brooklyn y Nueva Jersey. Para cada distrito, el periódico asignó un periodista profesional. Cada periodista, a su vez, se apoya en el trabajo de estudiantes de periodismo de City University of New York. Actualmente, estudiantes y periodistas publican historias locales sobre las ardillas del parque, los carteristas de la zona y los tenderos de la esquina. “La labor no ha sido fácil”, me comenta Andy Newman, uno de los periodistas jefes de la operación. El reto es conseguir gente de la comunidad, ojalá de distintas extracciones sociales, que publique sus historias en los blogs y que además mantenga el estándar de calidad del periódico. The Local, según Newman, es un espacio en el que se podrá dar un diálogo medianamente civilizado entre gente con diferentes puntos de vista. Aunque The Local generará poco interés más allá de las fronteras del barrio (y aún es incierta la manera como generará ingresos), el modesto blog es un laboratorio para experimentar con “el futuro del periodismo”. La periodista colombiana Juanita León atribuye la existencia de este tipo de periodismo a factores económicos, sociológicos y tecnológicos. Un medio que solo se enfoca en un sector reducido de una ciudad (uno de los blogs de Brooklyn, por ejemplo, se centra en Fort Greene y Clinton Hill, dos barrios de 50.000 personas, localizados en un distrito de 2,5 millones, en una ciudad de 8,2 millones) es atractivo para comerciantes y autoridades locales que pueden pautar con un alto grado de efectividad y a bajos costos.
Fuente Revista Arcadia, Abril 2009. No. 43 Bogotá. Pags. 22 y 23 . http://www.revistaarcadia.com/ediciones/43/periodismo.html
