por Mario Morales | Feb 18, 2014 | Blog, Opinión
Por: Mario Morales
No me alcanzó el coeficiente para entender una parte del proyecto de Inteligencia que inicia trámite en el Congreso y las explicaciones que dio el ministro Rivera a Cecilia Orozco. (Publica el Espectador)
Escudarse en la seguridad nacional o en la presunción de sobornos para justificar incrementos en la penalización por filtraciones de información a los medios no sólo es injustificado, sino prejuicioso.
No se compadece que quien debe velar por la Defensa Nacional parta del principio de que las filtraciones se den por “dinero generalmente”. Una apreciación con cara de acusación a servidores públicos y a periodistas y medios. Pero además tendenciosa porque el ministro dice no saber de ningún caso (¡?), sino que le “cuesta trabajo pensar que (esas filtraciones se den) sólo por altruismo”.
¿En qué quedamos, ministro?¿ Revelar un secreto de inteligencia es una violación a la ley? ¿O un acto de “filantropía” si no hay dinero de por medio?
Dice Rivera que el proyecto no toca a los medios y que “si un periodista divulga información reservada, su trabajo está plenamente amparado y cualquiera que lo investigue… actúa ilegalmente y debe ser castigado”. Pero si hay filtración de información reservada, “por dinero generalmente”, allí se configura un soborno “generalmente” y para un soborno se necesitan al menos dos “generalmente” (bueno, salvo que sea un proyecto de reelección). Y para determinarlo hay que investigar o desarrollar labores de inteligencia contra el funcionario y contra el periodista o medio; pero esa investigación, según el ministro, sería ilegal y “debe ser castigada”. ¿Cómo, pues, se probará si una filtración es altruista o un acto de corrupción sin investigar a funcionarios y periodistas? Y si hay indicios de soborno y se castiga al funcionario, cómo investigar o castigar al periodista sin que se configure la censura?
Se entiende la prevención de esa parte del proyecto en los medios. De aprobarse, esa ambigüedad sería, sin duda, un peligro para la libertad de prensa y a la vez una mancha en la “urna de cristal” de la actuación pública. Los mensajeros no son los culpables. No sólo hay que parecer transparente (impidiendo la circulación de información), hay que serlo.
por Mario Morales | Feb 18, 2014 | Blog, Opinión
Por: Mario Morales
La culpa no es de las noticias, per se, como inician sus abstracciones algunos académicos e intelectuales a la hora de practicar su deporte favorito: criticar a los medios. (Publica el Espectador)
El género noticia tiene la misión de narrar un momento, que para los antiguos romanos, según Globelia, era igual a un minuto y medio. Un período asimilable a las noticias en TV. Pero es fugaz por definición, dura 69 minutos internet, al decir de los físicos estadísticos Huberman y Wu. (Claro, hay noticieros de noticieros).
Unir esos momentos como nudos para construir los puentes colgantes de la memoria colectiva es responsabilidad de otras narrativas. Así lo entienden realizadores y periodistas, pero también las audiencias, a juzgar por el resurgimiento en el interés público por documentales, películas, dramatizados y géneros literarios, que han optado por contar el presente, o el pasado reciente de nuestras carencias, miserias, dolores y exclusiones.
Uno de los efectos fue su aparición en TV, como hizo Caracol con La Sierra (Martínez y Dalton), que relata la cooptación de los ‘paras’ en Medellín; o en salas de cine como Los pecados de mi padre (Entel) y Los archivos privados de Pablo Escobar (Beaufort).
Girando como un corcho para exorcizar el terco fantasma de Escobar o describiendo ilusiones frágiles, como La ola verde (Margarita Martínez), o masacres sin nombre, en el proceso de Justicia y Paz, como Impunity (Morris y Lozano, premiados en Suiza y Francia), esas narrativas tratan de representar este “hoy” inasible, navegando entre el cine y la TV, desde estructuras tradicionales y documentales de autor hasta reportajes o animados como Pequeñas voces.
Lo intentan largometrajes (Los colores de la montaña) y la literatura como Juan Gabriel Vásquez y su novela premiada El ruido de las cosas al caer. Lo hacen propios y extraños en canales nacionales o de cable, como el documental sobre el Palacio de Justicia, a estrenarse el 4 de abril.
No todo es El man es Germán. Pero como dice el extraditado alias H.H. en Impunity de Morris, ¿está preparado el país para estas dosis de verdad, compuestas de muchas voces, como un espejo roto, pero verdad al fin y al cabo?
por Mario Morales | Feb 18, 2014 | Blog, Opinión
Por: Mario Morales
No. Ya no. Le dijo la contralora Sandra Morelli a Yamid Amat que la creencia popular es «que aquí solamente se mete a la cárcel al ladrón de gallinas». (Publica el Espectador)
Pero esa instancia, la cárcel, dejó de ser hace rato el “coco” de los corruptos y del crimen organizado. El peso simbólico que tenían las rejas y la privación de la libertad, más tratándose de la defraudación de lo público, ha llegado a tal grado de relatividad que quienes delinquen ya no lo ven como un escenario posible sino necesario.
Para decirlo en términos de Foucault, la cárcel ha cedido la connotación de castigo por el lugar donde se paga una deuda. De la fiesta popular por el castigo ejemplar a quien delinquía con lo público, y que era considerado como traidor, se quiso pasar a la prisión como “escuela” social, pero se perdió en el laberinto de las negociaciones.
Haber estado en la cárcel hoy se asimila con extrema ligereza a haber pagado la deuda social, a volver a arrancar de ceros, sin evaluar la proporción de la pena ni las formas y menos aún el ejemplo que esas jerarquías dan a la sociedad.
De ahí el estupor nacional por la seguidilla de “descubrimientos” de comodidades y gabelas en prisiones civiles y militares, mecanismos para disminución de penas, tácticas dilatorias para lograr vencimientos de términos y estrategias para corromper el ordenamiento jurídico merced a su relatividad, como lo sostiene la contralora.
De modo que pareciera más rentable quedarse a “pagar unos días de cárcel” y salir a disfrutar de lo obtenido ilegalmente (en metálico, en poder, en tierras, etc.), pero además con aura de reconocimiento y poder tras haber derrotado el Estado de derecho. Es lo que la doctora Morelli llama “fuerzas paralelas al Estado con capacidad de arrodillarlo”. Pero son tales la impunidad y el cinismo que esas fuerzas han logrado invertir el cauce moral, hasta el punto de hacer ver a los delincuentes de cuello blanco, tras una pena fugaz, como ciudadanos cumplidores de la ley y en última instancia como sus víctimas.
Decía Albert Camus, apreciada contralora, que “una sociedad se juzga por el estado de sus prisiones”. Y, añado yo, de sus presos, que ya no las respetan ni les temen.
por Mario Morales | Feb 18, 2014 | Periodismo Digital
Por Natalia Mazotte/IB (Vía Knight Center). Facebook lanzó una página dedicada a fomentar que periodistas y medios de comunicación usen las herramientas disponibles en esta red social, reportó Europa Press. “Periodistas en Facebook” permite la creación de perfiles profesionales con recursos para compartir noticias e interactuar con la audiencia.
En un comunicado, Justin Osofsky, director de alianzas con los medios de la empresa, aseguró que la iniciativa pretende “abastecer a los periodistas con las mejores prácticas para integrar los últimos productos de Facebook con su trabajo y conectarlo con más de 500 millones de personas”.
Según Ososfsky, el consumo de noticias debería ser un acto más social y la red social «también puede ser una herramienta periodística”. Como ejemplos mencionó los casos de Nicholas Kristoff, reportero del New York Times que relató lo que ocurría en Egipto durante la reciente revuelta popular en su perfil en Facebook, e Ian Shapira, periodista del Washington Post que ha usado su página como plataforma de narración de gran alcance.
Desde su creación, la página de Facebook ha ganado usuarios rápidamente y cuenta con la presencia de periodistas como Christiane Amanpour, actual conductora del programa «This Week» en la cadena estadounidense ABC, y Fareed Zakaria, de la revista Newsweek.
Entre los recursos ofrecidos para aquellos que creen un perfil profesional están un análisis de audiencias, la exhibición de páginas afiliadas y un número ilimitado de conexiones entre usuarios. La página provee una guía en inglés que explica cómo comenzar a usar el sitio.
Facebook también informó que pretende realizar talleres sobre el potencial del servicio. La primera de estas conferencias está programada para el 27 de abril en la sede de la empresa en Palo Alto, California.
Fuente: http://knightcenter.utexas.edu/es/node/5331
por Mario Morales | Feb 18, 2014 | Uncategorized
(Por Periodista Digital)Ni el diario ‘El País’, ni ‘El Mundo’ o ‘ABC’ aparecen entre los 200 primeros. Contribuye a ello que Nate Silver ha elaborado su tabla rastreando en inglés y en el buscador de Google que se usa en Estados Unidos.
Consuela un poco comprobar que el francés ‘Le Monde’ aparece en el puesto 141, pero no deberíamos echar en saco roto estos datos.
Con las correciones pertinentes, no queda más remedio que concluir que las webs de los periódicos en español cuentan relativamente poco a la hora de configurar la opinión pública en Internet.
Associated Press, The New York Times y Reuters son los tres medios más citados en Google News y en Google Blogs, según el bloguero.
Nate Silver ha medido los resultados de búsqueda en Google News y Google Blogs de más de 250 medios y ha elaborado un ránking con los más influyentes para el buscador.
Explica que utilizaba búsquedas como «informó The New York Times» y otras similares para asegurarse de que se les citaba por contenidos propios y originales.
Ver la tabla
http://fivethirtyeight.blogs.nytimes.com/2011/03/24/a-note-to-our-readers-on-the-times-pay-model-and-the-economics-of-reporting/?scp=2&sq=nate%20silver&st=cse
Fuente: http://www.periodistadigital.com/periodismo/internet/2011/03/26/periodicos-medios-periodismo-comunicacion-periodistas-google-influyen-internet-mundo.shtml