Un candente debate se ha suscitado acerca de la pertinencia de que Estados dé a conocer públicamente las fotos de Osama Bin Laden muerto. Aquí las principales posiciones al respecto.

Razones a favor y en contra de mostrar a Bin Laden muerto

(Redacción BBC Mundo)

El presidente Barack Obama anunció que no presentará las fotos que muestran a Osama bin Laden con un agujero de bala en su cabeza, desatando un acalorado debate en Estados Unidos sobre si deberían ser mostradas al público.

EE.UU. dijo que arrojó el cadáver de Bin Laden al océano porque habría sido difícil conseguir un país que lo aceptara a tiempo. También ha habido especulaciones sobre el deseo de evitar que el lugar del eventual entierro se convirtiera en un santuario.
Contenido relacionado

* El futuro de la red al-Qaeda
* Los cabos sueltos del operativo
* Los mitos sobre la muerte de Bin Laden

Los funcionarios del gobierno dicen que tienen pruebas irrefutables de su identidad. Indican que que el ADN del líder de al-Qaeda coincide en un «virtual 100%» con el ADN de sus familiares.

Pero la atención se ha centrado en la existencia de fotografías tomadas después de la muerte de Bin Laden. La Casa Blanca tendría una foto del líder de al-Qaeda con una herida grande entre los ojos además de otras de su cuerpo y del funeral en el mar.

En una entrevista dada a la cadena CBS, Obama dijo que no entregarían las fotos, asegurando que las «muy gráficas imágenes» podrían incitar a la violencia y convertirse en instrumentos de propaganda.
«Error presidencial»

León Panetta, director de la CIA, había sugerido un día antes en una entrevista que las fotos se harían públicas eventualmente, aunque no dio fechas.

«Todo el objetivo de enviar a nuestros soldados al lugar, en vez de realizar un bombardeo aéreo, era obtener una prueba irrefutable de la muerte de Bin Laden»

Lindsey Graham, senador republicano.

«Obviamente el gobierno ha estado hablando sobre cómo hacer esto de la mejor manera, pero no creo que haya dudas de que al final una fotografía será presentada al público», dijo Panetta antes de que la Casa Blanca desautorizara su declaración.

El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, dijo que la decisión presidencial de no mostrar las fotos era un error que «prolonga este debate innecesariamente».

«Todo el objetivo de enviar a nuestros soldados al lugar, en vez de realizar un bombardeo aéreo, era obtener una prueba irrefutable de la muerte de Bin Laden», afirmó Graham.

«Yo sé que Bin Laden está muerto, pero la mejor manera de defender y proteger nuestros intereses fronteras afuera es probar ese hecho al resto del mundo».
Libertad de información

Existe la posibilidad de que alguien presente un desafío legal a la decisión de la Casa Blanca bajo la Ley de Libertad de Información, un caso que tendría posibilidades según algunos abogados consultados por el corresponsal de la BBC en Washington, Tom Geoghegan.

El gobierno de EE.UU. ha estado en ese punto antes. En julio de 2003 fue criticado por presentar las fotos de los cuerpos de los hijos del depuesto líder de Irak, Saddam Hussein, Uday y Qusay para probar que las fuerzas estadounidenses los habían matado.

«Pero la decisión fue sin duda un éxito que logró silenciar a la mayoría de las teorías conspirativas», afirma nuestro corresponsal.

Tres años después, una foto del miembro de al-Qaeda, Abu Musab al-Zarqawi, fue hecha pública luego de que su escondite fuera bombardeado por fuerzas estadounidenses.

«Los riesgos de presentarlas sobrepasan los beneficios. Los teóricos de la conspiración de todo el mundo van a decir que las fotos están retocadas de todos modos, y hay un riesgo real de que su presentación sólo sirva para inflamar la opinión pública en el Medio Oriente»

Mike Rogers, jefe del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU.

Geoghegan explica que antes de que el presidente anunciara su decisión, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, le estaban aconsejando que no revelara las fotos por el temor de que diera la impresión de que Washington se deleitaba con la muerte de Bin Laden y desatara represalias en el mundo árabe.

Una de las personas que ha visto las fotos, el republicano Mike Rogers, jefe del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que la publicación de las imágenes podría hacer el trabajo de las tropas estadounidenses en Irak o Afganistán «más difícil de lo que ya es».

«Los riesgos de presentarlas sobrepasan los beneficios. Los teóricos de la conspiración de todo el mundo van a decir que las fotos están retocadas de todos modos, y hay un riesgo real de que su presentación sólo sirva para inflamar la opinión pública en el Medio Oriente».

«Imaginen cómo reaccionaría el pueblo estadounidense si al-Qaeda mata a uno de nuestros soldados o a un líder militar y pusieran esas fotos en Internet», dijo Rogers asegurando que «Osama bin Laden no es un trofeo».
Autorretrato violento

También hay quienes aseguran que hay un principio en juego: mostrar el cuerpo de Bin Laden podría comprometer la manera como se ha comportado hasta ahora EE.UU. y que la foto se convertiría en una imagen sucia, definitoria del relato de la muerte de Bin Laden.

En la revista New Yorker clic Phillip Gourevitch se pregunta: «¿Aprendimos algo de la década pasada acerca del abrumador poder de las imágenes de violencia cruda para definir o polarizar un momento histórico?».

«Las fotografías de la cárcel iraquí de Abu Ghraib fueron el documento no oficial de una política no oficial que se suponía que se mantendría secreta, pero nos enseñaron que la foto de la violencia que uno inflige siempre es, en gran medida, un autorretrato».

«Al deshacerse de Bin Laden, Obama ha dado el mayor paso para dejar esa era detrás de nosotros. ¿Queremos una foto del cráneo agujereado de Bin Laden para eclipsar ese momento?», se preguntó el columnista Gourevitch.

La operación proyectó un profesionalismo sin temor y se realizó sin arrogancia ni regodeos -considera Gourevitch- y marcó un distanciamiento de la retórica de «los sacaremos del escondrijo» del gobierno de Bush.

«La muerte de Bin Laden nos permite pasar la página, pero no si esa página queda impresa con una fotografía oficial del trofeo con su cabeza destrozada».

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110504_osama_bin_laden_foto_ao.shtml

_______________

Lidiando con los aspectos éticos de la entrega y publicación de fotos del cadáver de Osama bin Laden

(Por Summer Harlow/IB Vía Knight Center)

En una movida que también planteó interrogantes sobre la ética fotoperiodística, el presidente estadounidense Barack Obama anunció que no difundirá públicamente las fotos del cadáver de Osama bin Laden, reportó el diario español ABC.

Obama explicó al periodista Steve Kroft del programa 60 Minutes: “Para nosotros es importante estar seguros de que no estén circulando fotos muy demostrativas de alquien a quien le dispararon en la cabeza como una incitación a más violencia o como un método de propaganda”.

Harold Evans, de The Daily Beast, aseguró que Obama había tomado la decisión correcta. Según Evans, publicar tales imágenes exige contar con un propósito claro y responder a preguntas tales como si el evento en cuestión tiene un significado histórico o social tal que justifique el impacto generado por imágenes violentas; si acaso el nivel de detalle es necesario para entender la magnitud del incidente, o si la foto es una buena expresión de humanidad. Publicar una foto del cadáver de Bin Laden, concluyó Evans, no haría más que “satisfacer una curiosidad morbosa”.

Sin embargo, Deborah Copaken Kogan escribió en Reuters que la decisión es peligrosa, ya que el contar sólo con imágenes presentables puede distorsionar la historia.

Poynter también abordó cómo los periodistas pueden lidiar con la decisión de públicar imágenes explícitas, en caso de que se filtrasen fotos del cadáver de bin Laden.
Fuente: http://knightcenter.utexas.edu/es/node/5724

_____________

Una foto para la historia

(Por Lluís Bassets de El País de España)

Podemos imaginar la foto que no hemos visto y que la Casa Blanca no quiere que veamos. Hace las veces de prueba definitiva: la de que era Osama bin Laden quien fue abatido por dos disparos a la cabeza. Tiene el morbo de la sangre y el simbolismo primitivo de los despojos del enemigo cazado, y por eso Obama no quiere que se vea. Al menos por el momento, porque en los tiempos en que vivimos sabemos que más pronto o más tarde terminará saliendo. Pero poco cabe esperar de esta imagen convertida en tabú. Hay otra foto, en cambio, que ya hemos visto y que es la buena. No hay cadáver, no hay ejecutores, solo un grupo de personas que mira a una pantalla. Pero esa es la imagen del momento histórico, que la mayor parte de medios de comunicación dieron en sus primeras páginas y fue tomada por Pete Souza, el jefe del equipo de fotógrafos de la Casa Blanca.

Las imágenes de la Sala de Situación de la Casa Blanca captan la gravedad moral del momento

La difusión de la foto desató la imaginación. Lo primero que venía a la mente es que este puñado de hombre y mujeres estaba siguiendo las imágenes en directo del asalto a la mansión de Bin Laden en Abottabbad. Luego hemos sabido que seguían la retransmisión desde Langley, donde está el cuartel general de la CIA, a cargo de su jefe, Leon Panetta. Este hombre de 72 años fue jefe de gabinete de Bill Clinton y Obama le encargó la dirección de una CIA desmoralizada por sus errores sobre las armas de destrucción masiva y por las críticas a sus métodos de detención e interrogatorio durante la etapa de Bush. Ahora, después de esta brillante acción que lava el prestigio de la agencia, Panetta se convertirá en secretario de Defensa, en sustitución de Robert Gates, otro de los presentes en la sala.

En este personaje que no se ve, pero al que miran todos los otros, se hallan muchas claves del momento histórico. Con Panetta la CIA se ha hecho cargo del grueso de las acciones cruentas contra los talibanes y contra Al Qaeda, en la frontera afgano-paquistaní, mediante el bombardeo por aviones no tripulados teledirigidos desde el cuartel general en Estados Unidos. Este veterano político es el responsable de decenas, si no centenares, de los denominados asesinatos selectivos de dirigentes y combatientes terroristas, un tipo de acción que está sustituyendo cada vez más a las actuaciones presenciales sobre el terreno.

Así, pues, en esta foto oficial difundida por el Gobierno se puede ver todo sin que se vea nada. La gravedad de los rostros. La mirada fijada con extrema atención en la pantalla. Hillary Clinton con la mano cubriéndose la boca, en un gesto que puede ser casual pero que se identifica con la angustia contenida. Dos personas poco conocidas, Tony Binken, consejero de seguridad del vicepresidente, y Audrey Tomason, directora de contraterrorismo, que tienen que esforzarse para ver por encima del hombro del jefe de gabinete de Obama, Bill Daley. No se ve en la foto, pero han contado luego fuentes de la Casa Blanca que en ese momento el vicepresidente Joe Biden, que es católico, tiene un rosario en las manos. Solo uno de los personajes no mira a la pantalla, porque teclea atareado sobre el ordenador: es precisamente el único que se puede identificar como militar, el general Brad Webb, jefe de los comandos especiales que estaban realizando la operación.

En esa sala de cortas dimensiones, la famosa Situation Room tan bien contada por la serie televisiva El Ala Oeste de la Casa Blanca, hay otro militar, con su camisa caqui pero sin chaqueta ni condecoraciones, que es el jefe de la Junta de Estado Mayor, el almirante Mike Mullen. Pero no nos hemos entretenido todavía en el rostro del presidente, donde puede adivinarse la máxima concentración. Toda la gravedad del momento, palpable en la imagen de grupo, se halla resumida en la seriedad y la mirada de Barack Obama, el hombre que tomó la decisión, el responsable último de quitar la vida a otro hombre.

El poder soberano es el poder para matar, que nadie se engañe. Para acceder a la máxima responsabilidad de un país, al menos de uno como Estados Unidos, hay que estar preparado para dar una orden de muerte. Obama prometió cerrar Guantánamo y dar la orden de matar a Bin Laden si tenía ocasión. Esta decisión estaba tomada desde el principio, y nadie puede decir que ahora Obama haya quebrado una promesa. Normalmente, gobernar es escoger y arriesgar entre distintas gradaciones del mal, no entre el bien y el mal. Desde la máxima ingenuidad bondadosa o desde la perversión se presentan las cosas en blanco y negro, pero el político consciente que asume su responsabilidad sabe que no es así como son las cosas. El peso del riesgo y de la decisión trágica puede leerse también en la seriedad trágica de Obama ante su fotógrafo.
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internacional/foto/historia/elpepiint/20110505elpepiint_5/Tes

__________________

¿Por qué Obama no quiere difundir la foto del cadáver de Bin Laden?
(Reuters/elcomercio.pe). Luego de un par de días de incertidumbre sobre la publicación o no de las fotos del cadáver de Osama Bin Laden, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, descartó la difusión de las imágenes.

Las declaraciones del mandatario estadounidense, emitidas a la CBS en una entrevista que se propagará el domingo (se dice que un extracto se podría difundir hoy), fueron adelantadas por el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney.

¿Cuáles son las razones de Obama para tomar dicha decisión? Aquí las primeras declaraciones que se han hecho públicas:

– “Hemos hecho exámenes de ADN y no hay dudas de que matamos a Osama Bin Laden”. – “No verán a Bin Laden caminando en esta Tierra de nuevo”. – “No somos así. No exhibimos estas cosas como trofeos”. – “El hecho es que esta era una persona que merecía la justicia que recibió (…) pero no necesitamos avivar el fuego. Y creo que debido a la naturaleza gráfica de las fotos, crearía algunos riesgos nacionales”.

El mandatario de los Estados Unidos también evidenció temor de que las imágenes se filtren. “Es importante para nosotros asegurarnos de que fotos muy gráficas de alguien que recibió un disparo en la cabeza no estén dando vueltas incitando a violencia adicional o como herramienta de propaganda”, señaló.

Algunos periodistas de la CBS dicen haber visto las imágenes. Asimismo, una senadora declaró que había visto una imagen que mostraba su cara. “He visto una de ellas”, dijo la republicana Kelly Ayotte.
Fuente: http://elcomercio.pe/mundo/752844/noticia-que-obama-no-quiere-difundir-foto-cadaver-bin-laden

Suscribir
Twitter
Visit Us
Follow Me
YOUTUBE
LinkedIn
Instagram