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En busca del tiempo perdido

13 Dic , 2016  

Por Mario Morales

No podía ser de otra forma. La aprobación del fast track para la implementación del acuerdo de paz por parte de la Corte Constitucional no sólo abrió las puertas para terminar de una vez por todas la guerra con las Farc, sino que nos devolvió el aliento para creer que en medio de las vicisitudes, traspiés y reversazos aún estamos a tiempo de ser una nación viable. (Publica el Espectador)

Creer que el marco jurídico es inamovible, unidireccional o que está escrito sobre piedra es negar la dinámica cambiante de los pueblos y sus más altos intereses. A ver si le quitamos ese aura sagrado e intocable que ha sido palo en la rueda en este país de leguleyos.

Tuvo que ser una de las cortes, como ha sucedido en momentos históricos y a punto de perder el rumbo por veleidades y egoísmos politiqueros y oportunistas, la que mostrara equilibrio y entereza al permitir que se agilice el trámite en el Congreso, avalara la potestad parlamentaria para la refrendación y diera al presidente Santos facultades para consolidar la obra que empezó, antes que lleguen hienas y gallinazos con zarpazos electoreros y clientelistas con miras a las votaciones de 2018.

Pocas veces en el discurrir nacional es posible ver, como ayer, alineados y halando para el mismo lado a colombianos de distinto origen, como a los exegetas de la ley en clara sintonía con el proceder de guerreros que están a punto de dejar de serlo —como esos 300 desmovilizados agrupados en el norte del Cauca—, con los campesinos que quieren superar la estela de medio siglo con sustos y sangre —como los habitantes de Miranda que recibieron a los reinsertados— y con los millones de ciudadanos que reclamamos la paz como un derecho aquí y ahora.

Y los que no están de acuerdo aún tienen la posibilidad de discutir y mejorar el acuerdo en los cuatro debates para poder superar esta postración al servicio de la barbarie.

Así las cosas, el Nobel, marchas, debates y los anhelos reprimidos de cinco generaciones empiezan a cobrar sentido.


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