¿Hay riesgo “populista” en el nuevo escenario del periodismo digital?

En la inauguración del curso de la 25ª promoción del master en Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid, el periodista y consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián, esbozó el futuro los medios de comunicación y el impacto de los nuevos soportes y herramientas -de Google al iPad- en una industria con dos siglos de vida que se enfrenta a una auténtica revolución, y alertó del peligro de que el wikiperiodismo se pueda deslizar hacia el wikipopulismo en el manejo de la información. El periodista y académico entró en el debate sobre el futuro de los periódicos en el universo web, aunque consideró «marginal» la discusión sobre si han de seguir publicándose en papel o en soporte electrónico. La respuesta a los interrogantes de la sociedad digital está en el software. Porque «la cuestión no es ya tanto saber cómo se transformarán los medios tradicionales, sino si subsistirán y en qué ámbito, si serán reemplazados por otros o si la nueva realidad virtual se basta tanto a sí misma que pueda prescindir de ellos». Información publicada en el diario El País (España). Vía Medios Latinos

El País (España).

Cebrián alerta del riesgo populista en el nuevo escenario digital

El periodista inaugura el curso de la 25ª promoción del máster UAM/EL PAÍS

El wikiperiodismo es al periodismo lo que la Wikipedia a las enciclopedias clásicas. En el mundo digital la interacción es instantánea, el conocimiento colectivo, y no hay liderazgo visible. Así es el nuevo ecosistema. El periodista y consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián, esbozó ayer el futuro los medios de comunicación y el impacto de los nuevos soportes y herramientas -de Google al iPad- en una industria con dos siglos de vida que se enfrenta a una auténtica revolución, y alertó del peligro de que el wikiperiodismo se pueda deslizar hacia el wikipopulismo en el manejo de la información.

«Lanzar un periódico a una audiencia masiva es más barato que nunca»

Hay más riesgos. «Muchos ciudadanos otorgan una credibilidad inaudita a las mentiras, rumores, calumnias y disparates de los confidenciales y blogueros, que desdicen del rigor periodístico de los medios tradicionales». Cebrián acusó a la extrema derecha de haberse apropiado «como nadie» del sistema, causando estragos.

Pero en este nuevo escenario digital, marcado por la eliminación de los elementos tiempo y espacio, la pregunta no es cuál es el papel de los medios o su nuevo modelo de negocio, sino «si van a existir medios en el sentido clásico de la palabra». Es decir, «si la esencia del periodismo, que consiste en contar lo que pasa a los demás, va a sobrevivir en un mundo en el que cada cual es capaz de comunicar sus experiencias por sí mismo, dirigirse al orbe entero, y escucharlo también, sin mediación», dijo Cebrián durante la inauguración del curso que ahora comienza la 25º promoción de la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS.

El acto, en el que los alumnos de la 24ª promoción recogieron sus diplomas, estuvo presidido por el ministro de Educación, Ángel Gabilondo; el rector de la Universidad Autónoma de Madrid, José María Sanz; el presidente del grupo PRISA, Ignacio Polanco; el director de la Escuela UAM/El PAÍS, Joaquín Estefanía; la vicerrectora de Relaciones Institucionales de la UAM, Margarita Alfaro, y el director de la Fundación Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS, Jesús Lizcano.

Coincidiendo con el cuarto de siglo del máster, todos tuvieron un recuerdo emocionado hacia Jesús de Polanco, fundador y primer presidente de PRISA (editora de EL PAÍS) fallecido en 2007, que impulsó de manera decisiva una institución académica por la que ya han pasado casi un millar de alumnos. Los de los años más recientes han sido adiestrados en el periodismo digital.

Durante su conferencia, titulada Wikiperiodismo, Cebrián se preguntó si Google es un medio de comunicación. «Debe serlo», dijo, porque la mayoría de los ciudadanos americanos se enteran de las noticias a través de Google News y los filólogos realizan sus búsquedas semánticas gracias al poderoso motor de búsqueda. Y nuevamente planteó un interrogante: ¿De dónde emana su poder, capaz de hacer temblar a los imperios mediáticos de todo el mundo y a los antiguos monopolios de las telecomunicaciones? La respuesta es sencilla pero inquietante. «Google es un algoritmo. En esa fórmula, como en la de la Coca-Cola, se encierra todo su secreto». Y al fin, las preguntas más complejas: «¿Seremos los periodistas sustituidos por ecuaciones complejas? ¿O es que no lo hemos sido ya?»

La Red propicia un tipo de periodismo instantáneo, rápido y cooperativo, donde los comunicadores de las noticias son en muchas ocasiones los protagonistas. Esto provoca la desaparición del «efecto de intermediación». «Políticos y periodistas, y toda clase de intermediarios que en el mundo han sido, continuamos aferrados a nuestras viejas normas y tradiciones, como si el cambio al que estamos asistiendo no consistiera en el orto de una nueva civilización». Cebrián puso como ejemplo del poder de la Red a «un puñado de internautas» que doblegó la voluntad de los diputados en la llamada ley Sinde.

El periodista y académico entró en el debate sobre el futuro de los periódicos en el universo web, aunque consideró «marginal» la discusión sobre si han de seguir publicándose en papel o en soporte electrónico. La respuesta a los interrogantes de la sociedad digital está en el software. Porque «la cuestión no es ya tanto saber cómo se transformarán los medios tradicionales, sino si subsistirán y en qué ámbito, si serán reemplazados por otros o si la nueva realidad virtual se basta tanto a sí misma que pueda prescindir de ellos».

El software, el que utiliza Google News para jerarquizar las noticias, ha comenzado a gobernar la información, aseguró Cebrián, para quien el iPad supone «uno de los cambios más formidables que podríamos imaginar a la hora de dar respuestas a la sociedad digital». Tras precisar que los contenidos que circulen por la popular tableta no pueden ser los mismos que los de los periódicos de papel, afirmó que el iPad es «el icono más representativo de las virtualidades de la nueva cultura: la interactividad, la convergencia, la instantaneidad, y la globalidad están al alcance de la mano».

Para los editores, el invento de Apple facilita la distribución global de los contenidos sin necesidad de invertir en rotativas ni redes de distribución y permite también que lanzar un periódico a una audiencia masiva sea «más barato que nunca». Los nuevos cacharros tecnológicos también entrañan riesgos. Y uno de ellos es que el propietario del software «pueda acabar siéndolo también de la información que circula a través del sistema y de los datos de identidad de quienes la utilizan».

Pese a las incertidumbres, Cebrián quiso mandar un mensaje de optimismo a los alumnos. «No creo que haya nadie que pueda anunciar sin asomo de dudas que los periódicos, tal y como los hemos conocido durante 200 años, sobrevivirán en el plazo de una par de décadas», pero «pervivan o no, los harán los periodistas, se llamen como se llamen, y seguirán siendo necesarios».

Tras la lección inaugural, el presidente de PRISA, Ignacio Polanco, redobló su compromiso con aquella «aventura inédita y azarosa» que echó a andar en 1987, que ha enraizado en la sociedad española y latinoamericana y cuyo objetivo es adiestrar a los universitarios con los conocimientos necesarios para ejercer el periodismo «con libertad y responsabilidad». El rector de la UAM, José María Sanz, animó a los alumnos a ser «buenos periodistas, libres, críticos, éticos y responsables socialmente».

Ángel Gabilondo, que en los últimos años participaba en el acto como rector de la UAM, acudió este año en calidad de ministro. En su mensaje reivindicó un periodismo cultivado, comprometido, pragmático, con convicciones y conocedor del oficio. Partidario de una alianza entre «los buenos periodistas y los buenos políticos», elogió el trabajo desarrollado por la Escuela en su apuesta por la transformación, modernización y democratización del país.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cebrian/alerta/riesgo/populista/nuevo/escenario/digital/elpepisoc/20110225elpepisoc_8/Tes

Wikileaks o los pergaminos nacionales

Por: Mario Morales
El huracán Wikileaks ha vuelto a soplar y a sacudir cimientos de la historia oficial reciente. La publicación en contexto que inició este diario, más los cables en otros medios, ponen el ojo en “verdades” y versiones incompletas que pasaron de agache en el último lustro. (Publica El Espectador)

El especial de El Espectador aireó el inicio del escándalo parapolítico, la salida de madre de las “autodefensas” y la explosión de las bacrim ante la impotencia estatal en 2006. Los cables ventilan el confesionario ante la Embajada de EE.UU., los egoísmos de los primeros salpicados, la politización abierta de jefes de organismos de control, el retrovisor de Uribe para obviar responsabilidad y la paranoia social de entonces.

A la par, cables en otros medios cuentan la frustración de la ONU y las malas relaciones con el gobierno Uribe y reabren el capítulo de dudas de la ‘Operación Jaque’, con la cual quedaron en libertad Íngrid, tres estadounidenses y otros siete secuestrados por las Farc.

Según Wilkileaks, el 24 de junio de 2008, una semana antes de ‘Jaque’, la Embajada de EE.UU. envió un cable que relataba la oferta de alias César para liberar a esos secuestrados a cambio de ir a Francia con su esposa y su hija. El cable confirma lo dicho (¿ingenuamente?) por Uribe el 25 de mayo de ese año en el consejo comunitario de Florida, Valle, acerca de ese ofrecimiento, del fondo de recompensas de cien millones de dólares para insurgentes que se desmovilizaran y entregaran secuestrados y de enviarlos a Francia mientras se aclaraba su situación.

Coinciden con la versión de los tres exabogados de alias César en Noticias Uno, tres meses más tarde, acerca de una negociación con agencias de seguridad de EE.UU., a cambio de la libertad de alias Doris Adriana, esposa del exguerrillero, extraditados los dos a ese país en 2008.

Veremos. Por ahora es válido imaginar que quizás esos cables sean parte de los proféticos pergaminos de Melquíades “reescritos” por Gabo, para entender este “remolino de polvo y escombros” del presente con base en hechos recientes, y que con el correr de las páginas nos permitan saber si seremos arrasados por los vientos o si tendremos una segunda oportunidad sobre la tierra.

Cosas del ‘rating’

Por: Mario Morales
No es culpa de la abuela que «tele-vive” todas las noches en su sillón, desde el Minuto de Dios hasta que se despierta (para irse a dormir) con el Boletín del consumidor. (Publica El Espectador)

Sin atisbo de demencia, no es posible convencer a esta matrona venerable de que el presidente Santos no es el nuevo antagonista de la miniserie Confidencial del Canal Caracol o de que Ernesto Benjumea no es ahora oficial de la reserva del Ejército Nacional.

El traslapo entre el cubrimiento de la liberación de seis de los secuestrados en poder de las Farc y la recreación, con óptimo nivel dramatúrgico, de hechos similares del pasado reciente lleva, en continuidad narrativa, a la audiencia a sentirse en una cinta de Moebius, entendida como unión de elementos que en apariencia se excluyen, ficción y realidad, pero dan lugar a un nuevo relato tanto o más verosímil.

Claro, al comparar documentalismo periodístico y dramaturgia, pierde el primero que se quedó en registro y reiteración sin emoción (recepción, sancocho y epítetos de extremistas de derecha). Pero al tele-vivirlas enfranjadas resultan complementarias por el contexto y humanismo que brinda un libreto distanciado de la pornomiseria de algunos seudocronistas.

Son puestas en escena, que el presidente Santos llama show mediático, con actuaciones planeadas (y cínicas) como la de la guerrilla, o subrepticias como las del gobierno, impostando el rol amenazante (que ya es escuela) para construir el verosímil de autoridad. ¿O acaso Santos era el único que no sabía el libreto encasillado de la guerrilla que no encontró otra manera de narrarse? ¿O prende una vela a Dios y otra al diablo para calibrar la opinión pública?

¿O no hay sobreactuación en algunos sectores que se erizan con estas telehistorias sentimentales, prefieren las de acción y piden que no haya liberaciones sino rescates?

¿O no son líneas argumentales secundarias esas del peso o corbata de los liberados?

Cumplen su función en lo mediático y lo político, que subsisten en sus relatos gracias al suspenso, el ocultamiento y la reiteración, sin que las audiencias, incluida la abuela, presientan desenlace a la vista en el mundo real. Cosas del rating.

Reemplazando sofás

Por: Mario Morales
Va a ser difícil crerrle esta vez al mininterior Vargas Lleras la supresión del Consejo Superior de la Judicatura luego del escándalo por el presunto carrusel de nombramientos de magistrados auxiliares. (Publica El Espectador)

Y no sólo porque magistrados niegan ese carrusel, o por el discurso repetitivo del ministro y gobierno Santos con su reforma a la Justicia, o porque no se sabe si tienen apoyo y herramientas jurídicas para hacerla.

La incredulidad nace del abuso de la estrategia de anunciar, sin más, cierres, liquidaciones e intervenciones cada vez que se descubre o amplifica un escándalo de corrupción, negligencia o discapacidad de una entidad o funcionario, todo con el fin de desviar el debate profundo e inmediato.

Así pasó con las CAR, cuya reforma de raíz fue anunciada con bombos y platillos, en pleno invierno, incluso con proyecto de decreto, antes de la ‘patrasiada’ presidencial al descubrir en la puerta del horno que era inconstitucional.

Pasó con la “liquidación” de Fondelibertad, que luego, con aguas más calmas, fue reemplazada por “renuncia” del director e intervención. Algo similar, con la Dirección de Estupefacientes. Para no hablar de la supresión del DAS, reclamada por Santos, para atemperar ánimos, desde cuando era mindefensa, pero contradicha con la ratificación de su director.

Y es que ese legado de “papas calientes” del anterior gobierno (¿seguirán Inpec, Inco, Banco Agrario, Ingeominas?) puso contra las cuerdas a la comunicación política de Santos y sus asesores, quienes, inhabilitados para poner el espejo retrovisor, recurren a la estrategia de sustitución, mediante el empleo de tácticas de choque, que no niegan las razones del escándalo y, en busca de la adhesión popular, optan por la seductora “tierra arrasada” (cerrar, liquidar), y de plantear nuevas leyes e instituciones en tiempo futuro indeterminado y a veces improbable.

Queda a cambio un entorno de subinformación en el que los hechos y responsables del escándalo son desplazados del epicentro del debate por promesas y proyectos en condicional.

“Reemplazados” los sofás del escarnio, doña opinión pública recobra confianza y cree que el mejor de los caminos es estar refundando el Estado.

El mapa de la censura online en el mundo

La organización OpenNet Initiative ha llevado a cabo una investigación sobre la situación de la censura de internet en el mundo, arrojando resultados interesantes que se han plasmado en un mapa. (Publica Periodista Digital)

Éste revela cómo las regiones donde menos trabas existen son África y Lationamérica, mientras que en Europa y Estados Unidos hay mayores limitaciones.

OpenNet Initiative ha elaborado el mapa de la censura online en el mundo, donde despliega los resultados obtenidos en un análisis de la situación global de la web.

Por un lado, están los países donde existen mayores limitaciones al uso de Internet, sobradamente conocidos por la opinión pública, como son China, Arabia Saudí o Irán.

En cambio, hay otros datos que resultan tan obvios. En el otro extremo, las regiones donde no existe censura en internet son mayormente África y Latinoamérica.

Buena parte del primer continente no tiene limitaciones a la utilización de la web y sólo dos países aparecen en negro: Túnez y Egipto.

El color de estas dos naciones debería ya cambiar, una vez derrocados Ben Alí y Mubarak, pero mientras en la primera está extendido el uso d ela Red, en la segundo, accede a Internet apenas el 5% de la población.

En el mundo árabe, internet está emergiendo poco a poco y la tasa de analfabetismo hace difícil el uso de la Red (aunque ya existen algunas iniciativas orientadas a salvar este obstáculo).

En Latinoamérica destacan, como zonas donde no existe censura, México y toda América Central o Chile. El resto de países tienen algún tipo de limitación (al igual que Estados Unidos y Europa), excepto Cuba, donde la regulación está acentuada.

Respecto a Occidente, tanto en Estados Unidos como en Europa, se constata que la censura existe en cierta media, en tasas reducidas, pero prácticamente no hay ningún país que no tenga alguna limitación.

Por otra parte, sorprende que Australia aparezca en la clasificación al lado de Rusia o Turquía, con un Internet bajo vigilancia.

Las razones de la censura

La investigación de OpenNet Initiative distingue tres tipos de motivos para censurar internet. Por un lado, el interés por mantener la estabilidad política -razón para países como Libia o Tayikistán- y, por otro lado, diferencia a los que tratan de salvaguardar valores sociales como Reino Unido o Singapur.

Pero también habla de la defensa de la seguridad nacional, argumento principal para Estados Unidos o Marruecos.

La censura se lleva a cabo a través de los ISP (proveedores de internet) o limitando a las compañías que dan servicio y alojan a las distintas webs.

Los contenidos que más trabas encuentran son la pornografía, las redes sociales, Wikipedia, WikiLeaks, blogs sobre política, páginas religiosas y vídeo en streaming.

Fuente:http://www.periodistadigital.com/periodismo/internet/2011/02/18/mapa-censura-online-mundo.shtml

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