por Mario Morales | Feb 16, 2014 | Television
El diario colombiano EL Heraldo ponderó la nueva programación del canal de televisión pública Señal Colombia, destacando su contenido y las producciones. El nuevo formato realizado por Rtvc para Señal Colombia incluye un diseño gráfico conceptual y una parrilla de programación que refleja la cultura colombiana de forma moderna.
La mañana del canal está dedicada exclusivamente a los niños, con programas internacionales alternada con opciones nacionales; la segunda franja está dirigida al público juvenil; la tercera es la familiar, en la que se exhiben documentales nacionales, latinoamericanos e internacionales; y por último está la franja de cine en la noche. Información publicada en el diario El Heraldo (Colombia).
Canal público estrena programación
Señal Colombia le apuesta a los ‘pelaos’
Las opciones que ofrece en diversidad de contenido y producciones, responden
a los televidentes que buscan algo más que telenovelas y formatos extranjeros.
Por RICARDO RODRÍGUEZ VIVES
En 1970 Inravisión emitió un canal televisivo con una programación fundamentalmente educativa, cultural y deportiva. El espacio tenía el nombre de canal 11.
Dos años después cambió a Cadena 3, para tomar en 1981 el nombre que llevaría durante 14 años: Canal 3. Una renovada transformación llegaría en 1995, año en que el canal adoptó una designación de importante significado: Señal Colombia, un concepto de identificación nacional detrás de un nombre.
Como parte del proceso, el canal cultural no ha dejado de evolucionar. Nuevos cambios vendrían con el pasar del tiempo, hasta quedar bajo el manejo de la recién conformada Radio Televisión Nacional de Colombia (Rtvc) en 2005, cuando el presidente Uribe liquidó Inravisión. El nuevo formato realizado por Rtvc para Señal Colombia ha sido un ‘revolcón’, con la inclusión de diseño gráfico conceptual y una parrilla de programación que refleja la cultura colombiana de forma moderna.
Encarando el reto digital
El pasado 22 de septiembre Señal Colombia lanzó su nueva programación, dirigida especialmente al público infantil. Para esta franja el canal introdujo programación internacional, apuntando ser una alternativa en contenidos y diversidad de producciones.
Kathy Osorio, gerente de Rtvc, asegura que la nueva parrilla de programación implementa un mensaje único que indica el avance actual de la televisión pública en el país.
“Señal Colombia está evolucionado en dos sentidos: basada en estudios cuantitativos y cualitativos, la información que recibimos muestra unos indicadores importantes acerca de qué es lo que desean ver los colombianos; cuáles son sus hábitos. A partir de allí realizamos una política de programación en el canal, que es la que observan los colombianos en este momento. El segundo tema toca la parrilla de programación con la migración tecnológica; sabemos que vienen cambios próximamente en los cuales hay que adelantarse: la televisión digital es la que se muestra al mundo en este momento”, argumenta la funcionaria.
Osorio agrega que la institución desarrolla en este momento un centro de misión digital que adoptará la más reciente tecnología de punta en televisión. “La migración tecnológica va de la mano dentro del concepto de nueva programación; es decir, no solo es una programación con contenidos de calidad, también es atractiva visualmente y placentera de asimilar”, dice.
Los jóvenes, el público objetivo
La parrilla de Señal Colombia está desarrollada en tres franjas. La mañana está dedicada exclusivamente a los niños, con programas internacionales como Barney y sus amigos, Caillou y HI 5, alternada con opciones nacionales como Jaibana y Wanana. Estas variadas propuestas superaron el rating del canal, de 0,02% a un 3.8%. “Creo que Señal Colombia ha evolucionado desde que se le dio un vestido, un carácter gráfico. La franja infantil que se llama Mi Señal Colombia ha logrado que los niños se identifiquen con su televisión; tiene particularidades muy especiales, un gran diseño, con colores y texturas que le gusta al público infantil”, dice Osorio.
La gerente precisa que la segunda franja, dirigida al público juvenil, está liderada por el programa La Sub 30, propuesta audiovisual que ha extraído del anonimato a numeroso talento artístico colombiano. En este momento se promociona Ruido Blanco y Por la Trocha. “En estos dos programas, los protagonistas son los jóvenes: historias de vida urbanas o morraleros que recorren el país con una mirada lúcida y diferente, mostrando información de las regiones del país”, anota la gerente.
La tercera franja es la familiar, que exhibe documentales nacionales, latinoamericanos e internacionales, finalizando con una franja de cine en la noche. “Estamos invirtiendo en talento colombiano, dando importancia especial a las producciones que no responden a necesidades comerciales ni de anunciantes, sino que responde a unas necesidades de país. El colombiano no desea ver telenovela solamente, desea ver otras cosas y nosotros somos la alternativa para esas otras cosas”, afirma la Gerente General de Rtcv.
Un experto opina
Jorge Humberto Klee, docente y especialista en televisión, argumenta que la programación de Señal Colombia es de innegable calidad, pero que debe enfatizar más en la identidad colombiana. “Los programas infantiles tienen un contexto universal que pueden llegarle a todo público, pero en el caso de los internacionales, siempre están vendiéndonos su forma de pensar, su idiosincrasia; y sin querer lesionan nuestra identidad. Lo nuestro debe ser impulsado mucho más”.
“Programas como La Sub 30 y Culturama son buenos ya que retienen nuestra idiosincrasia y suman el aporte juvenil de las nuevas generaciones. Se evidencia cómo piensan y quieren transmitir los jóvenes su mensaje: con liberalidad y franqueza; funcionan para que los muchachos se identifiquen con ellos. Por otro lado, la televisión colombiana está dominada por los programas del exterior, a excepción de las novelas. Quienes dicen que el TLC va a acabar con nuestra televisión, no se han dado cuenta que la TV colombiana está invadida hace mucho tiempo por lo extranjero, que nos roba la identidad. Esa es la misión de Señal Colombia: dar a conocer en su totalidad lo que es nuestro”, dice Klee.
por Mario Morales | Feb 15, 2014 | Uncategorized
El periodismo colombiano había tenido la costumbre de no incluir en su agenda informativa los hechos íntimos de la gente. De unos años para acá eso empezó a cambiar, y radio, TV y prensa le abrieron las puertas al escándalo. ¿Por qué?
Publica El Heraldo de Barranquilla.
Algo que empezó como un juego íntimo de novios, una travesura erótica de muchachos, terminó por convertirse en la bomba más escandalosa del año en Barranquilla. Un escándalo de proporciones mediáticas internacionales porque desde el jueves en la tarde la noticia estaba ya en la agencia internacional Efe, después de haberse colgado en la página web de abc noticias.
En Eltiempo.com fue la nota más leída, por encima del debate del profesor Moncayo; el programa radial La W se engolosinó con el tema, los noticieros de televisión reseñaron el hecho en que se involucraba una periodista grabada por su ex novio teniendo sexo con él como el gran suceso de la ciudad. El video ya lo bajaron de Internet y lo están vendiendo a 1.500 pesos en el Paseo Bolívar.
El reciente escándalo que tiene como protagonistas a Johana Cardona y Óscar Crespo hace parte de un nuevo fenómeno que viene presentándose en Colombia desde hace menos de cinco años y que implica un giro radical en la tradición del periodismo del país de no meterse en la vida privada de la gente.
Hace tres años se vivió un primer episodio, muy similar al de Cardona y Crespo, con un video de Luly Bossa haciendo el amor con su novio; este año el futbolista Jaime Castrillón, del equipo DIM, se vio envuelto en un video porno que fue reseñado por periódicos de Medellín.
En Barranquilla, el año pasado el caso Dangond, del ho1
mbre que agredió a su esposa casi hasta lesionarla, terminó siendo noticia de primera línea en radio, TV y prensa locales, e inclusive nacionales.
¿Qué cambió en la sociedad, pero sobre todo qué cambió en el periodismo colombiano para que informaciones de la esfera privada de la gente terminaran siendo parte de la agenda informativa de los medios?
La explicación que brinda Mario Morales, analista de medios, es que hace aproximadamente diez años el chisme se convirtió en contenido periodístico porque hay un público que lo lee, lo ve y lo escucha.
“El problema nace con la extensión de las secciones de farándula en los noticieros, y empezamos a confundir a las personas que hacen farándula, como la negra Candela, con periodistas. La farándula tiene derecho a estar en los medios, pero no tiene nada que ver con periodismo, no tiene los mismos estándares”.
Morales también piensa que esa idea generalizada entre los faranduleros según la cual toda persona pública está sujeta al escrutinio de todos es una justificación a la mediocridad, y una mentira del tamaño de una catedral.
El morbo existe desde tiempos inmemoriales, no solo hacia los famosos. El argumento de darle al público lo que quiere, bien hubiera podido ser la justificación de Nerón para mantener sus sangrientos espectáculos en el Coliseo.
LA NOTICIA SE PERVIERTE
Para el experto en televisión Omar Rincón, de alguna manera todo este nuevo fenómeno tiene que ver con la explosión tecnológica de fines del siglo XX. “La masificación del Internet, de los celulares, etc., unida a la cultura del lucro que se apoderó de los medios, ha sido un caldo de cultivo para situaciones como la de la muchacha barranquillera y la exagerada difusión de hechos que solo le deben importar a ella y a su novio”, dice.
“El concepto de noticia se pervirtió —continúa—. Aquí se produce tanta información, que ya volvimos noticia todo”.
Ese exceso de discurso informativo, según él, tiene aburridos a los colombianos y al mundo entero, por lo cual las vidas de Paris Hilton y de Nicole Ritchie pueden resultar más atractivas que los ataques de la guerrilla, la ‘parapolítica’ o los problemas municipales.
“La vida pública nos tiene muy aburridos y nos volcamos a la vida privada”, concluye.
Indudablemente, es más fácil hablar de la vida privada de alguien o mostrar algo de impacto, que investigar y hacer crónicas bien documentadas.
Gustavo Castro Caycedo, director del Círculo de Periodistas de Bogotá —CPB— opina sobre el reciente escándalo barranquillero que “dentro del derecho a la intimidad está que cada persona pueda hacer con su vida lo que quiera mientras no dañe o afecte a los demás. Yo no hubiera divulgado ese hecho”.
También coincide en que debe haber autocontrol en los medios y que ese tipo de temas no pueden ser noticia en un país que tiene tantas cosas por construir. “Lo que pasa es que algunos periodistas ven un caso que les suena insólito y de una vez lo publican”.
¿ES O NO ES NOTICIA?
Las razones que aducen los medios locales para haber dado todo el despliegue posible al hecho varían.
José Alejandro Castaño, editor de Al Día, reconoce que los medios no deben meterse en la vida privada de las personas. “Nosotros tuvimos la información 15 días antes que cualquier medio, y decidimos no publicarlo. Lo hicimos cuando los mismos protagonistas fueron a los medios y lo hicieron público”.
Jorge Medina, editor general de la web de abc noticias, asegura que inicialmente le pareció un tema muy delicado, pero decidió difundirlo con el menor daño posible a la hora de presentar el hecho.
“Se han pasado de piña. Además, con todos los correos que se han generado a raíz del video, tendrían que judicializar por lo menos a cinco mil personas. Creo que ha debido manejarse con más cautela, pero cuando ella dio las declaraciones todo el mundo se desató”, dijo el periodista Medina.
“Esto es nuevo para nosotros, porque éramos un poco mojigatos frente al tema —sigue él—. Aquí eran vox pópuli muchas cosas, pero no se ventilaban en los medios, ni eran noticia. Sin embargo, desde hace muchísimos años en Europa, en los 60, se ventilaban esos temas, incluso se habían creado medios exclusivamente para transmitir temas de intimidad. En Estados Unidos la divulgación de hechos íntimos provoca caídas de presidentes”.
En Barranquilla, que además de ser un paraíso del chisme es una ciudad que todo lo vuelve moda, la difusión de este suceso puede ser peligrosa si no se aborda con cuidado.
“¿Qué efecto multiplicador puede tener que ese tipo de noticias no se maneje responsablemente?”, pregunta Jorge Medina, “eso es lo que hay que ver. Puede ser noticia, pero, ¿hasta qué punto es publicable?”
Sin embargo, nadie quiso quedarse atrás. Como los que condenan el video, pero hacen todo lo posible por conseguirlo y verlo.
Juan Alejandro Tapia, editor de Nuestro Diario, dice: “A veces tenemos la noticia en las narices y no la vemos”. Y con un tono de voz muy seguro agrega: “Como periódico nos enorgullece haber generado esa noticia que ha causado tanto revuelo. A mí sí me parece que es noticia porque es un problema que afecta a muchas personas, especialmente mujeres”.
Él considera que la importancia del cubrimiento y seguimiento de hechos así radica en que de ahí pueden surgir decisiones jurídicas trascendentales.
La era del Internet ha obligado también a una nueva jurisprudencia y dentro de esos parámetros los límites de la noticia, o al menos de lo público y lo privado, no son claros.
En el caso particular que motivó este análisis, como en los que vengan, no solo está en juego la reputación de los implicados, sino la sensibilidad de población impresionable y manipulable, como los niños, por ejemplo.
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por Mario Morales | Feb 15, 2014 | Television
Por Omar Rincón
La gran marcha contra el secuestro y las Farc y a favor del acuerdo humanitario fue una buena imagen. La producción fue exuberante: cámaras y enviados especiales en todas las ciudades; las imágenes, imponentes; la rabia de los colombianos, evidente.
Pero, otra vez quedó demostrado que todo lo cubrimos como si fuera farándula. Los enviados especiales destacaban los detallitos light, entrevistaban a los mismos del poder de siempre llamados Samper, Pastrana, Fajardo y demás figuretes de la política y la guerra. Nunca cayeron en cuenta de que era una celebración de la vida y la dignidad de las víctimas. Para la TV, los ciudadanos solo somos escenografía, bulto, masa y rating.
Poco sirvieron nuestros periodistas para informar que una cosa es nuestra radicalidad contra los bárbaros de las Farc (¡los odiamos tanto!), otra rechazar el secuestro (¡no resistimos más!) y una muy distinta pedir a gritos el acuerdo humanitario (¡la única solución de vida!). A la final, todo muy light, todo muy Juanes y sobre todo muy Uribe. La conclusión que uno saca mirando RCN y Caracol es que esta era una marcha a favor de Uribe y en contra de las Farc (¿Era eso?).
Ni modo, los canales demostraron no solo su uribismo, sino que no se preparan para cubrir estos eventos. Deberían habernos dado contexto para la marcha, deberían haber elaborado reportajes e informes especiales sobre la tragedia que vivimos, haber diseñado informes con alternativas de solución, establecer posibles acciones ciudadanas que podemos hacer desde la vida diaria más allá de las camisas blancas y el dolor público de cinco minutos. Otra vez, la rabia de los ciudadanos, el dolor y la falta de sensibilidad del gobierno no tienen quien las cuente. El país exige y requiere un mejor periodismo televisivo, uno que vaya más allá de las declaraciones del poder, que intente pensar país por fuera del amo. Uribe, aunque es mucha de la verdad, no es toda la verdad
OMAR RINCÓN
Especial para EL TIEMPO
orincon61@hotmail.com
por Mario Morales | Feb 15, 2014 | Uncategorized
Por Germán Yances
En los últimos días la Comisión Nacional de Televisión ha tenido dos ideas, una muy buena y una muy mala. La buena es crear la Oficina de Contenidos, porque finalmente el contenido es la razón de ser del servicio público de televisión. Era inconcebible que esa función hubiera sido considerada históricamente como una tarea menor y que la entidad estuviera dedicada por completo a manejar el negocio de los particulares.
La idea mala, pésima, ha sido crear una Defensoría del Televidente adscrita a esa entidad y que por tanto tendrá carácter oficial. La CNTV es la instancia sancionatoria de la televisión, mientras que las defensorías del televidente forman parte de los mecanismos de autorregulación y de control social.
Por eso, preocupa que la autoridad oficial de la televisión, además de su facultad sancionatoria, se inmiscuya de esa manera en el ámbito privado para apoderarse de un mecanismo de autocontrol, suplantando a la vez a la sociedad civil.
Sin duda, los televidentes requieren una instancia que los defienda del gran poder de la televisión, y esa es la capacidad sancionatoria de la CNTV. Lo otro son mecanismos sociales de autorregulación para trabajar una simetría entre el poder de los canales de televisión y los derechos de las audiencias.
Hace un tiempo pasó por la cabeza de la CNTV la idea peligrosa de dictar un código de ética para los canales de televisión, pero rápidamente fue desechada porque alguien entendió que eso amenazaba censura.
Por eso, es cosa de temer que ahora la CNTV haya decidido crear en esa entidad una coordinación de defensorías del televidente. ¿Acaso un orangután con saco de leva?
por Mario Morales | Feb 15, 2014 | Uncategorized
Mantener en secreto la información sobre la programación era la estrategia que usaban para emitir sus productos a la hora y día que quisieran, para así sorprender al enfrentado de turno.
Publica El Tiempo.
Pero eso cambió hace un mes, cuando la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) les exigió anunciar sus respectivas parrillas de programación con ocho días de anticipación.
Antes «funcionaba como una estrategia para dar primero el golpe, y el factor sorpresa buscaba ganar ese pulso en la competencia», dice Gabriel Reyes, presidente del Canal RCN.
Lo curioso es que, según él, esta estrategia solo funcionó, en la cadena que preside, durante los primeros cuatro o cinco años de haber comenzado la privatización. Y afirma que desde hace dos años para acá, exactamente con el lanzamiento de ‘Los Reyes’ (2005), el canal cambió de estrategia y empezó a anunciar, sin ningún recelo, el día y fecha de los lanzamientos que tuvieran. Es decir, que no tuvo que ver la norma de la CNTV.
«Antes, efectivamente, era un secreto y solo se anunciaba con dos o tres días de anticipación la fecha y día de emisión del programa. Después se vio que el efecto era mucho más positivo si con 15 ó 20 días se anunciaba en detalle el día y la hora, y eso ha funcionado bien», dice Reyes.
¿Sin estrategias?
Lo que suena curioso es que de las telenovelas que ha lanzado el Canal RCN de dos años para acá (‘Lorena’, ‘El pasado no perdona’, ‘Juegos prohibidos’, ‘Merlina’, ‘La hija del mariachi’ y ‘Los tacones de Eva’), no se conoció -ni siquiera los periodistas- la hora y fecha de sus estrenos con más de cuatro días de antelación.
Inclusive, en las promociones lo que decían era: «Espérela muy pronto por RCN». Y, cuando faltaban unos dos días para el estreno, anunciaban el día que se podía ver, pero no la hora. Y cambiaban la promoción: «Espérela este lunes, después de tal programa».
Solo con ‘Marido a sueldo’ -telenovela que estrenaron el pasado lunes 9 de abril, a las 8 p.m- se supo, con ocho días de antelación, el día y la hora exacta de su estreno. Lo que podría verse como un cambio de estrategia por la norma de la CNTV.
Por su parte, Camilo Durán, asesor de presidencia del Canal Caracol, admite que la decisión de informar las fechas exactas de sus lanzamientos obedece a la reglamentación de la Comisión. «Esa es la consecuencia. Antes teníamos la libertad absoluta de hacer con nuestras parrillas lo que quisiéramos, pero esta norma nos obliga a anunciar con ocho días de anticipación la programación.
«De ahí que el lanzamiento de ‘Nadie es eterno’ -telenovela que estrenaron el mismo día y a la misma hora de la de RCN- se haya anunciado con tanto tiempo de anticipación.
«Con esta medida de la Comisión el que sale ganando es el público -añade Durán-. Nosotros estamos sujetos a que sean ellos los que elijan. Con la campaña de expectativa que les genera cada canal, deciden si se quedan con el uno o con el otro».
En total desacuerdo
Y aunque el presidente del Canal RCN asegure que la medida de anunciar horas y fechas exactas de sus lanzamientos no obedece a la reglamentación de la CNTV, afirma que está en completo desacuerdo con la norma.
«Creo que es una restricción a un principio de libertad de programación. Inclusive, estamos evaluando desde el punto de vista legal el tema, porque definitivamente esto amarra cualquier estrategia de programación y cualquier reacción del canal. «Eso es una cosa sacada de la manga. No obedece a una investigación», concluye Reyes.
LUZ ADRIANA VELASCO