Democracia y pirotecnia

Por Mario Morales

Pasada la pirotecnia de nombramientos y reingenierías con las consabidas promesas de modernización (si es que los consejos de Tony Blair son modernos), los hechos siguen haciendo quedar mal al presidente Santos; es decir, retratándolo de cuerpo entero. (Publica el Espectador)

El solo empujón a un candidato a la Contraloría, además cuestionado en eficiencia y transparencia, le da, de entrada, un puntapié a la urna de cristal que adornó el primer período. Así no hay asesor de comunicaciones que pueda, aunque acredite rango ministerial.

Hicieron bien el Polo y los verdes en abstenerse en esta rebatiña burocrática con claro sabor de albricias electoreras. No hay sino que leer las pujas de la saliente contralora y el fiscal para entender el nivel de debates de nuestra política bananera. Tampoco le va bien al Gobierno con el cacareado incremento en el presupuesto 2015, con sus bengalas en el rubro de educación. No sólo es apenas un proyecto, sino que, si creemos la alerta roja de esa Contraloría, aún no se sabe de dónde saldrá esa platica, que es como el 10% del monto total.

$12,5 billones todavía tienen peaje en el Congreso, que, al vaivén de sus presiones, puede o no aprobar el manido 4 x 1.000 y el impuesto al patrimonio. El Gobierno seguirá, pues, empeñando (tapando un hueco con otro) sus decisiones para hacer mayorías, más allá de si Barguil llega a la dirección conservadora para pegarse a la Unidad Nacional. Y se pegarán, porque ahí están las lentejas… Y otros $11 billones están en el limbo porque dependerían de reintegros o falta de ejecución durante 2014. Una moneda al aire… Los que sí parecen fijos son $2,3 billones cuya mitad está dirigida a pagar la onerosa nómina de altos cargos judiciales… Para no hablar de salarios de otros costosos dignatarios.

Después de la peluqueada de rigor, habrá que ver si la tal inversión social sí existe, así el nuevo contralor no sea, como no va ser, tan inquisitivo. Entonces sabremos si tanto anuncio y tanto optimismo tenían algún respaldo.

En las mismas…

Por Mario Morales
Y entonces uno trata de entender y dice para sí “así es la política”, y si insiste, hasta encuentra justificaciones: que los apoyos variopintos, y para nada desinteresados, fueron decisivos para la reelección de Santos, y que si no fuera por esos voticos, otro gallo cantaría y que en vez de esta politiquería estaríamos en manos de los delirios uribistas… (Publica El Espectador)

Y puede que sea cierto, pero puede que no, ahora que todos reclaman al presidente la autoría material e intelectual de su triunfo en junio pasado. Y así pareció que fue, una sumatoria de esfuerzos de partidos, agrupaciones, comitivas, equipos y facciones, cuyo aporte matemático es imposible de establecer… Salvo que ellos sepan cosas que nosotros no.

Con todo y eso resultan, por decir lo menos, repugnantes las presiones al primer mandatario dizque para lograr “representatividad” en los cargos ministeriales. Ha habido de todo: desde corrillos, declaraciones destempladas, entrevistas señaladoras, críticas acérrimas por la salida y entrada oportunista de algunos miembros, hasta la descarada inasistencia de los parlamentarios costeños de la U a la reunión que tenían con Santos ayer, dizque porque no tuvieron cuota suficiente en la flamante burocracia.

Dan vergüenza, ellos y los que así piensan, no sólo porque si actuaron con ese espíritu manzanillista no merecen estar al frente de nuestros destinos, sino por el cinismo de reclamarlo a los cuatro vientos, como si fuera un proceder ético o transparente. Se comportan como politiqueros, esa innoble raza instalada en nuestra historia, y ni tienen pudor de posar como tales.

Claro, se podrá decir que da lo mismo si lo hacen en secreto y no nos enteramos. Pero no. Algo va de las actuaciones indelicadas pero clandestinas a la “normalización” y legitimación de prácticas políticas cuasi convertidas en derechos adquiridos.

Esas presiones se mantendrán hasta la hora de alianzas y consensos que requiere el Gobierno en la agenda legislativa. Terminados los nombramientos, ¿qué queda? ¿Mermelada? ¿Con esos valores enfrentarán posconflicto, El Niño, la rabiosa oposición?

En las mismas…

Link: http://www.elespectador.com/opinion/mismas-columna-510257

¿Sólo tilín tilín…?

Por Mario Morales
No sólo en el lenguaje quiere parecerse el presidente Santos al quehacer futbolístico. Como los técnicos más tercos, que son mayoría, insiste en mantener su estructura ministerial con los más leales, así no sean los más eficientes. Ve o dice ver en ellos cualidades que el resto de los mortales desconocemos. Por eso la ratificación de Juan Carlos Pinzón como mindefensa no sorprende. Como amigo y funcionario, Pinzón funge de yes man (así pose de lo contrario) de Santos desde cuando éste fue ministro de Hacienda y Defensa. (Publica El Espectador)

Eso, sumado a la tradición militar en la familia de Pinzón, convenció a Santos de no arriesgar la aparente calma con el estamento castrense. Y para ahuyentar dudas de su rol, ex profeso, como álter ego contradictor, el mismo Santos dijo ayer cándidamente para qué lo tenía en lo nómina: “No es que esté desobedeciendo… Todo lo hace en coordinación con el presidente”. Confirmado, lo del tonito es pura impostura. Algo similar se puede decir de las otras ratificaciones o enroques, abstracción hecha de la “novedad” de Juan Fernando Cristo en Mininterior, con quien coqueteó, a nombre de los liberales, desde la primera vuelta electoral. Deuda saldada. La que está pendiente con el país es la de enderezar la agenda legislativa que acune el proceso de paz y sus eventuales acuerdos.

Pero donde se piden cambios urgentes es en educación, cultura y comunicaciones o TIC, a falta de expertos. Ya fue suficiente de pirotecnia, timonazos y palomitas burocráticas para quienes han demostrado no ser interlocutores válidos o sólo conocen una parte de esos sectores complejos, diversos y plurales.

La más cuestionada es la mineducación, pero paradójicamente es quien está más cerca de reconfirmación, montada en las promesas del anunciado revolcón a la educación superior para el posconflicto. ¿No hay nadie más? Enorme reto para la táctica santista y su mentado segundo tiempo. ¿Tozudamente le apostará Santos a la fidelidad o privilegiará la idoneidad?… Tampoco habrá sorpresas.
Link: http://www.elespectador.com/opinion/solo-tilin-tilin-columna-508923

SoundCite facilita la adhesión de clips de audio en reportajes escritos

Por Jessica Weiss (Publica Ijnet)
SoundCite, un proyecto del Knight Lab de la Universidad Northwestern, es una herramienta de apenas un año de existencia que permite añadir clips de audio ubicadas en las líneas de texto de un artículo. Esto significa que el audio no está aislado, sino que se reproduce junto al texto, permitiendo que el artículo cuente con un contexto más fluido y transmita más emociones.

Desde un principio, SoundCite fue diseñado para poder ser utilizado por cualquier creador de contenidos, por lo que no es necesario tener conocimientos acerca de códigos. Agregar clips es un proceso de tres pasos: primero debes encontrar el enlace que lleve al sonido que vas a insertar en el texto; luego debes establecer los puntos de inicio y de final de tu clip y hacerle saber a SoundCite cuál es el texto que llevará el audio; finalmente el sistema creará un código de inserción que deberá ser pegado directamente en la parte del texto en que quieras que se reproduzca el sonido. (Puedes ver un tutorial aquí).

SoundCite realizó el proyecto en código abierto para que los usuarios pudieran guiar el futuro desarrollo de esta herramienta. Así ha ocurrido. En los últimos meses, The New York Times y Al Jazeera publicaron artículos utilizando versiones personalizadas de SoundCite que incluyen la posibilidad de hacer dos cosas que la versión original de SoundCite no permitía: 1) reproducir un audio no hospedado en SoundCite y 2) hacer que esta herramienta funcione en dispositivos móviles.

Estas actualizaciones están disponibles para todos los usuarios:

Archivos de audio auto-alojados

SoundCite ahora reproduce clips creados a partir de cualquier archivo MP3. Si puedes acceder a un archivo MP3 a través de una dirección URL, podrás utilizarlo con SoundCite.

Soporte móvil

Si bien anteriormente sólo estaba disponible para computadoras, SoundCite ahora funciona en iPhone, iPad y otros dispositivos iOS de Apple. Para obtener un mejor rendimiento en los móviles, SoundCite recomienda el uso de archivos MP3 en lugar de archivos de SoundCloud. (Según SoundCite, SoundCloud SDK no es confiable a la hora de buscar clips específicos en flujos de audio).

El código fuente de SoundCite está alojado en GitHub. A los usuarios de esta herramienta se los estimula a contribuir con el proyecto, así como también a informar de posibles errores y discutir sus funcionalidades. Otras críticas y sugerencias también pueden ser enviadas por correo electrónico al Knight Lab.

Echa un vistazo a algunos ejemplos de artículos que utilizan SoundCite aquí.

Vía Knight Lab.

Texto traducido del inglés al español por Andrea Arzaba.

Fuente: http://ijnet.org/es/stories/soundcite-facilita-la-adhesion-de-clips-de-audio-en-reportajes-escritos

Bipolares

Por Mario Morales
No se entiende esta bipolaridad. Exigimos cuanta verdad sea necesaria, pero a la hora de los mameyes, rehuimos, por conveniencia, negligencia o pragmatismo, el encuentro con la realidad.No fue sino que avanzara la idea de Iván Cepeda de hacer debate de control político por la presunta relación de Uribe con paramilitares de Córdoba y Antioquia para que el país mostrara su doble faz. Y no digo el país de los políticos, en el que era previsible que hundieran la iniciativa, como lo hicieron ayer, exhibiendo orondos sus rabos de paja, no fuera a ser que las responsabilidades también los alcanzaran. (Publica El Espectador)

No, hablo de ese otro país con voz que se escandalizó porque el flamante Congreso se iba a ocupar del asunto, que les pareció nimio e inoportuno frente a agendas más efectistas e inmediatistas con el común denominador del reformismo y el populismo.

Es ese país que no entiende que la verdad es la premisa para superar ese oscuro pasado y enfrentar el difícil trance que espera a los diálogos de paz en su fase de refrendación. Si no salen a flote los responsables intelectuales de todas esas tragedias seguiremos como un corcho en torno a las venas abiertas por las violencias de derecha e izquierda y por las grandes tramas de corrupción.

No es echando tierrita como avanzamos, o retrocedemos, en la reconciliación. Y no la lograremos si seguimos volteándole la cara a la justicia como en las penas al “pobrecito” exministro Arias o a quienes calumnian e injurian en los foros mediáticos, como sucedió en Cali, con argumentos peregrinos como que “no se robó ni un peso” o parapetados en la libertad de expresión.

Antes que acelerar, como pide el presidente del Senado, hay que incentivar las comisiones de la verdad e insistir en investigaciones que esclarezcan hechos, hallen culpables y cuenten las verdades que permitan paliar nuestras esquizofrenias. @marioemorales

Suscribir
Twitter
Visit Us
Follow Me
YOUTUBE
LinkedIn
Instagram