Los secretos de 2010

Por: Mario Morales
Como suel suceder, el año que se fue se llevó una larga serie de secretos, que quizá ni los libros de autores en la sombra, filtraciones de wikileaks globales o domésticas, unidades investigativas o trinos de chismes van a poder esclarecer. (Publica el Espectador)
Hasta el mismo cierre de 2010 hubo casos que quedaron en el misterio, propio de nuestro realismo mágico. Por ejemplo, la causa de muerte de alias Cuchillo se la disputaban con igual incredulidad, el ahogamiento, un infarto, un enredo o la ebriedad en medio de su increíble soledad.

Se fue el año y no supimos con exactitud el día y hora de muerte del Mono Jojoy, cuyo cadáver fue traído a Bogotá en avanzado estado de descomposición. El anuncio “coincidió” con el discurso de Santos a la ONU. Y a propósito, nos quedamos con las ganas de saber qué tanta veracidad tuvieron en ese y otros golpes a la guerrilla, los socorridos chips instalados en botas de dotación de los insurgentes.

Tampoco supimos qué pasó con Fabián Márquez, cuya muerte fue anunciada por Santos en un consejo por la prosperidad, pero su cadáver no apareció.

No se entendió por qué no hubo el mismo tratamiento para los Nule que para los Moreno y los Garzón en medio del escándalo de las contrataciones en Bogotá. O qué tanto sigue haciendo J.J. Rendón en el país, o quién es el Número Uno en el caso de las chuzadas del DAS. O por qué el ex presidente Uribe no entra en tratamiento si hasta la embajada estadounidense, según Wikileaks, suponía que tenía temperamento paranoide.

Por ahora un misterio, el presente del Partido Verde, del Polo, de Petro y de Peñalosa, todos ellos empeñados en extender el suspenso mientras les apuestan al equilibrismo y a la apertura ideológica.

Son incógnitas también, a quién le asignarán el tercer canal de TV, quiénes son los dueños de Santa Fe, qué tanta participación tiene ahora el Chiqui en Millos, y por qué la gente va a los estadios pero insiste en que nuestro fútbol es mediocre y el torneo es peor.

La lista es, decíamos, larga y deja pocas esperanzas, como no sea la de engrosar esa cadena de misterios irresueltos desde que nos quedamos sin saber quién mató a Mamatoco, Gaitán, Galán y hasta Betty, que era tan buen muchacha.

Malpensados

Por Mario Morales
Lejos de la mente de cualquier colombiano la muy ocurrente idea de que la virtual (el término no puede ser más apropiado) creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación sea un conjuro contra la mala racha que persigue al Gabinete desde que en 2002 quedó conformado por trece carteras. Sì, no hay que ser tan malpensados. Tampoco es concebible creer que aparte de las contiendas en los Juegos Panamericanos. Nuestro país esté compitiendo en número de despachos con sus vecinos del área. Brasil ya suma 23 ministerios; Venezuela, 18; Perú, 16 y Ecuador, 15. Estamos cerca. (Publica el Espectador)

La propuesta la hace la abogada y exministra Martha Lucía Ramírez; pero justo es reconocer que la idea original es, desde 2005, de la economista María del Rosario Guerra, cuando dirigía Colciencias y ya soñaba con tener su propia Cartera.
El proyecto reabre la vieja discusión acerca de si, antes de crear un nuevo ente, esos temas de ciencia y tecnología deberían ser manejados por el Ministerio de Educación, el de Comunicaciones o el de Cultura, aunque éste último sea el primer descartable habida cuenta que está más pobre que el Chocó.
Si desde 2002 aquí cohabitan bajo el mismo techo, la justicia y la política, la industria y el turismo, o el trabajo y la salud, nada de raro tendría que lo de la ciencia y la innovación se lo quisieran anexar otros ministerios, como el Min Minas o el Min Agricultura, a quien dicho sea de paso, no le caería nada mal una porcioncita de educación y de cultura, como quizás propondrían, en su orden, doña Cecilia López y don Salomón Kalmanovitz, luego del fallido debate con el doctor Arias, en torno a las tierras apropiadas por los grupos ilegales.
Pero quizás el problema mayúsculo sea el de conseguir candidatos para tan alto ministerio. Y no es cuestión de rectitud o probidad, cualidades que acreditan una buena cantidad de colombianos, como lo prueba la cifra de 504 profesionales con doctorado sólo en territorio chocoano, según el Dane. El cuello de botella está en la muy escasa retribución salarial que ofrece nuestra agobiado y doliente presupuesto a esa casta de egregios servidores de los fines superiores del Estado. Hoy esos 7500 dólares mensuales en promedio no alcanzan para nada, o para casi nada, a pesar de lo que diga en medio de voladores y buscapiés, y antes de ser rectificado, Oscar Iván Zuluaga. Las renuncias en épocas recientes de Carrasquilla, Junguito, Moreno, Ocampo y la muy diciente de Andrés Peñate, en otro honroso cargo, son campanazos de alerta para quienes disponen del gasto nacional (aunque al referirnos a los cerca de los 285 más altos funcionarios, tendríamos que hablar de inversión).
Para no mencionar a los otros que quieren irse, como el Mintransporte o el mismo Minhacienda (a menos que sean pataletas para que le paren bolas) o los que pueden llegar si el presidente se decide por fin a nombrar un ministro de Trabajo y un ministro de Justicia, así los más osados quieran también uno de Reparación y muy especialmente, uno de Verdad.
Menos mal no los dejan lucirse, porque de lo contrario a las llamativas ofertas que les hace la empresa privada se sumarían las de Chávez y Evo Morales.
Está claro que antes de crear nuevos ministerios u otros altos cargos, hay que hacer competitivos los salarios y las jornadas laborales para evitar la desbandada. Así haya que vender del todo a Isa y a Isagén. No sea que por ahorrarnos unos pesitos, para guiar los destinos del conocimiento y la justicia tengamos que recurrir, como en la Tele, a Jota Mario Valencia y a Jorge Alfredo Vargas, con polígrafo incluido.

Así estuvo la libertad de prensa en Colombia entre enero y junio de 2007

Fuente: Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP
Los temas del boletìn son los siguientes:
1.Libertad de prensa en Colombia en el primer semestre de 2007
2.Algunos casos destacados registrados en este periodo
a.Asesinado periodista en Istmina, Chocó
b.Presiones al periodismo en Saravena, Arauca
c.Recogidos medios impresos en Barrancabermeja
d.Intercepciones telefónicas ilegales a varios periodistas en el país
e.Paramilitares confiesan el asesinato de periodistas
3.Informe sobre impunidad en la investigación de las violaciones a la libertad prensa en Colombia (1992 – 2006)
4.Periodistas reclaman garantías para cubrir el proceso de justicia y paz. Informe especial de la alianza FLIPYS
5.El periodismo en el Valle. Informe de visita de la FLIP
6.Acciones para promover la seguridad de los periodistas. Intervención en el Día Mundial de la Libertad de Prensa – Unesco
7.Manual para el apoyo emocional del periodista
8.Nuevos servicios del portal de la FLIP

1. Libertad de prensa en Colombia en el primer semestre de 2007.

El primer semestre del año presenta tendencias similares al mismo periodo de 2006: un alto número de amenazas – con una ligera disminución –, casos de obstrucciones al trabajo periodístico y tratos inhumanos contra periodistas. Más allá de las cifras, de los seis meses pasados es importante destacar tres hechos en materia de libertad de prensa: las constantes agresiones de la Fuerza Pública y de particulares contra periodistas en medio de manifestaciones o actos públicos; las intimidaciones contra los periodistas que cubren las audiencias judiciales de los paramilitares, y las confesiones de asesinatos de periodistas por parte de desmovilizados de estos grupos armados.

La siguiente tabla contiene los casos registrados por la FLIP durante los primeros seis meses de 2006 y 2007:

Tipo de violación / Año 2006 2007
Amenaza 40 36
Arresto o detención ilegal 3 1
Asesinato 1 1
Atentado contra infraestructura 1 0
Exilio 5 1
Herido en cubrimiento 0 1
Obstrucción al trabajo periodístico 11 11
Secuestro 2 0
Trato inhumano o degradante 10 16
Total 73 67
Total víctimas 85 124

El aumento de las víctimas se explica por los múltiples casos de violaciones conjuntas a equipos de periodistas y medios de comunicación. Este ha sido el caso de agresiones (trato inhumano o degradante) y obstrucciones por parte de miembros de la Fuerza Pública y manifestantes, en desarrollo de las protestas públicas llevadas a cabo entre los meses de mayo y junio.

En este periodo se reportaron 67 violaciones a la libertad de prensa, de las cuales han sido víctimas cerca de 124 periodistas y medios de comunicación. Las amenazas constituyeron la violación más frecuente con un total de 36 en diferentes regiones del país, que equivalen a más del 50 por ciento del total registrado.

Los factores de riesgo que generaron las amenazas en este periodo continúan siendo el cubrimiento del conflicto armado y la corrupción administrativa. También es importante destacar el cubrimiento de temas relacionados con narcotráfico como causa de amenazas en la ciudad de Cali.

En marzo pasado, la FLIP reportó el exilio del periodista Darío Arizmendi, director de los servicios informativos de Caracol Radio, quien luego de recibir varias amenazas tuvo que abandonar el país. Si bien los exilios disminuyeron en comparación con el mismo periodo de 2006, en este lapso se presentaron once casos de periodistas desplazados de sus regiones de origen después de recibir amenazas o agresiones. La mayoría de ellos llegó a Bogotá o a las capitales departamentales, donde las opciones para reubicarse laboralmente son prácticamente nulas.

Veintidós de los 32 departamentos registraron al menos una violación. El departamento del Valle del Cauca y la capital del país, Bogotá, siguen con la mayor cantidad de registros. El caso de Bogotá se explica por una mayor capacidad de monitoreo y una mayor propensión del periodista por denunciar el ataque. Así mismo, Santander, Tolima y Atlántico continúan en la lista de los departamentos donde se registra mayor número infracciones a la libertad de prensa, en su mayoría relacionadas con amenazas y agresiones y obstrucciones.

Por causas del conflicto armado, 19 amenazas fueron registradas en el primer semestre del año, de las cuales 11 fueron al parecer responsabilidad de los paramilitares y ocho, de las FARC. En 13 casos aún no se ha podido esclarecer el autor; sin embargo, el conflicto armado y la corrupción serían los temas que cubrieron los periodistas para generar estas amenazas. Finalmente, en tres casos han sido señalados funcionarios públicos como los autores del indicador.

2. Algunos casos destacados registrados en este periodo

a. Asesinado periodista en Istmina, Chocó

Entre enero y junio de 2007, la FLIP registró el asesinato de un periodista. El 10 de enero, fue asesinado en Istmina, Chocó, Elacio Murillo Mosquera, corresponsal en la zona de San Juan del semanario ‘Chocó 7 días’. Esta zona comprende los municipios de Istmina, Condoto, Tadó y Nóvita, al sur del departamento. Si bien el proceso judicial no presenta avances para determinar si se trató de un crimen relacionado con el oficio periodístico, la información recolectada por la FLIP confirma preliminarmente esta hipótesis.

Murillo era abogado, también coordinaba el programa radial ‘Mesa para tres’, de la emisora ‘Canelete Estéreo’, y había desempeñado algunos cargos públicos a locales y departamentales. Sin embargo, llevaba varios años sin ejercer estas actividades oficiales. El periodista era reconocido en Istmina por la fundación en 1993 de la emisora ‘Litoral Estéreo’ y por su trabajo en diferentes medios locales.

Según Jorge Salgado, coordinador general de ‘Chocó 7 días’, no se puede descartar que el hecho estuviera relacionado con su trabajo periodístico. Murillo había informado sobre algunas acciones de grupos armados ilegales y la desmovilización de 150 combatientes del frente ‘Héroes del Chocó’ del Bloque Pacífico de las AUC.

El comandante de la estación de Policía de esa ciudad, intendente Rodolfo Hernández, dijo a la FLIP que días después del asesinato de Murillo, fue detenido un sujeto e incautada una motocicleta, en la que al parecer se movilizaban los autores materiales del asesinato del periodista.

b. Presiones al periodismo en Saravena – Arauca

En febrero pasado, los periodistas de la emisora ‘Sarare Estéreo’, en el municipio de Saravena, Arauca, fueron sorprendidos con la llegada de un panfleto firmado por miembros de la guerrilla de las FARC en el que exigían la lectura de un comunicado so pena de tomar represalias en contra del medio y sus periodistas.

Dicho comunicado estaba dirigido a los habitantes del municipio de Saravena y del departamento de Arauca. En él hacían un llamado a los alcaldes, secretarios de despacho, concejales, diputados y al gobernador a renunciar a sus cargos por “estar haciéndole el juego” al gobierno central. Así mismo, exigía la renuncia de las candidaturas a cualquier cargo público en los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare.

El comunicado estaba firmado por el Bloque Oriental de la guerrilla de las FARC, y pese a la exigencia hecha en éste, los periodistas de la emisora se negaron a publicarlo en cualquiera de sus espacios. Ante estos hechos, las autoridades brindaron algunas medidas de seguridad para el medio y sus periodistas.

c. Recogidos medios impresos en Barrancabermeja

En este semestre se reportaron dos casos en que se obstaculizó la circulación de medios impresos, con lo cual se pretendía que los ciudadanos de Barrancabermeja no conocieran investigaciones sobre aparente corrupción administrativa.

Diego Waldrón, director y propietario de la Revista ‘Gente’ denunció la recogida de más de 100 ejemplares de su publicación. En esa edición se presentaba un informe sobre denuncias de corrupción en la alcaldía del puerto petrolero. Según Waldrón, quienes recogieron los ejemplares – pagando hasta diez mil pesos por cada uno – eran funcionarios de la Alcaldía que luego procedieron a quemarlos en frente de la sede de la administración municipal. El periodista manifestó que luego de estos hechos recibió amenazas contra su vida a través de llamadas telefónicas.

En el segundo caso, Marcos Perales Mendoza, director y propietario del periódico ‘Portada’ aseguró que su medio fue víctima de una situación similar. A finales de abril publicó un informe sobre presuntos actos de corrupción que comprometerían a la Alcaldía de Barrancabermeja. El informe también responsabilizaba al alcalde de tener nexos con grupos paramilitares. El periodista asegura que la mayoría de los ejemplares enviados a dicha ciudad fueron recogidos y quemados por desconocidos a las afueras del municipio.

Días después, el primero de mayo, Perales se encontraba en esa ciudad cuando fue intimidado por un sujeto que desenfundó un arma y le dijo: “No siga jodiendo con su periódico al alcalde de Barranca”. Luego de este hecho el periodista afirma que desconocidos rondan por los alrededores de su residencia en Bucaramanga.

d. Intercepciones telefónicas ilegales a varios periodistas en el país

El 14 de mayo pasado, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, afirmó que desde hace dos años, el cuerpo de inteligencia de la Policía –Sipol- viene interceptando de manera ilegal las comunicaciones de funcionarios del gobierno, miembros de la oposición y periodistas. Este anuncio se dio después de que la revista ‘Semana’ reveló grabaciones que muestran cómo desde la cárcel de Itagüí, donde están recluidos los principales líderes de los grupos paramilitares, se continúan ordenando delitos.

Varias semanas después fue revelada una lista de más de 40 personas presuntamente víctimas de estas interceptaciones. En ella figuraban 13 periodistas, de los cuales por los menos cuatro de ellos habían reportado ser víctimas de amenazas, según los registros de la FLIP.

En ese entonces la FLIP exhortó a las autoridades para que las investigaciones judiciales sobre las interceptaciones oficiales ilegales de comunicaciones arrojaran resultados concretos.

e. Paramilitares confiesan el asesinato de periodistas

En el primer semestre de 2007, dos paramilitares desmovilizados confesaron, en versión libre rendida ante un juez de la Unidad de Justicia y Paz, su participación en el asesinato de dos periodistas, ocurridos en 2003 y 2004.

En mayo, Juan Francisco Prada Márquez, alias ‘Juancho Prada’, líder del frente Héctor Julio Peinado Becerra, de las Autodefensas Unidad de Colombia, confesó haber sido el autor material del crimen de Martín La Rotta Duarte, el 7 de febrero de 2004. La Rotta era el director de la emisora ‘La Palma Estéreo’, en el municipio de San Alberto, en el departamento del Cesar. La declaración fue hecha en la ciudad de Barranquilla y manifestó que el asesinato fue ordenado por las informaciones manejadas por el periodista, en contra de las acciones de ese grupo armado en la región.

En junio pasado, Pablo Emilio Quintero Dodino, alias ‘Bedoya’, jefe del Frente Nordeste Antioqueño del Bloque Central Bolívar de la AUC, confesó su participación como autor material en el asesinato del periodista José Emeterio Rivas Rivas. El crimen ocurrió la noche del 6 de abril de 2003, en Barrancabermeja, Santander, al oriente del país. La investigación del asesinato había señalado al ex alcalde de la ciudad, Julio César Ardila Torres como presunto autor intelectual. Posteriormente, le fue revocada la medida de aseguramiento pero aún continúa vinculado a la investigación.

3. Informe sobre impunidad en la investigación de las violaciones a la libertad prensa en Colombia (1992 – 2006)

Años perdidos y muy pocos avances. Así podrían resumirse los resultados de las investigaciones judiciales por las violaciones a la libertad de prensa en Colombia, especialmente por los asesinatos de periodistas. Lejos de generar precedentes sobre la importancia de proteger el derecho fundamental a la información y la opinión en Colombia, las cifras muestran un panorama desalentador.

Los datos provienen de tres investigaciones adelantadas por la FLIP: la primera, sobre los asesinatos de 50 periodistas ocurridos entre enero de 1995 y diciembre de 2001 ; la segunda, sobre violaciones a la libertad de prensa entre 2002 y 2004 (incluidas amenazas contra la integridad de periodistas, agresiones, secuestros y obstrucciones a la labor, entre otras), y la tercera, unas peticiones de información durante 2006, para el seguimiento de las dos primeras .

De un registro de 98 casos de homicidios de periodistas en el periodo señalado, 22 permanecen en etapa preliminar o de investigación, mientras seis fueron suspendidos por faltas procesales o precluidos por ausencia de pruebas; dos investigaciones que comenzaron en 1999 se encuentran pendientes de sentencia desde 2002; seis fallos absolvieron a los sindicados, y tres de ellos terminaron con condenas: dos para los autores materiales y únicamente una para el autor intelectual del hecho. En el 61% de los casos, las autoridades no suministraron información sobre el proceso.

Descargue el informe completo en la siguiente dirección:
http://www.flip.org.co/veralerta.php?idAlerta=195

4. Periodistas reclaman garantías para cubrir el proceso de justicia y paz. Informe especial de la alianza FLIPYS

En medio de la zozobra trabajan los periodistas que cubren las audiencias judiciales de los desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Medellín, capital del departamento de Antioquia.

Con mayor frecuencia, su labor está siendo observada y documentada con fines desconocidos. Adicionalmente, reciben mensajes y respuestas intimidantes en las entrevistas que llevan a cabo afuera del centro administrativo de esa ciudad, donde se realizan las diligencias. Además de autocensurar a los periodistas, este espiral de miedo y desconfianza comenzó a silenciar a las víctimas de las AUC, quienes habían salido del anonimato para exigir verdad y reparación.

El presente informe fue elaborado conjuntamente por la Fundación para la Libertad de Prensa y el Instituto Prensa y Sociedad. Descargue el informe (en español e inglés) en la siguiente dirección:
http://www.flip.org.co/secciones/documentos/07-07-04_doc.html

5. El periodismo en el Valle. Informe de visita de la FLIP

La FLIP llevó a cabo una visita para evaluar la situación de libertad de prensa en los municipios vallecaucanos de Cali y Buenaventura, lugares donde históricamente se han registrado un alto número de infracciones contra la prensa. En lo que va corrido de este año, el número de periodistas amenazados en el departamento del Valle asciende a ocho.

Luego de la visita se logró establecer que la corrupción, la violencia de los grupos armados en el departamento y el narcotráfico, son los principales factores de riesgo del periodismo. Adicionalmente, la FLIP evidenció una creciente falta de confianza en las autoridades locales, por lo cual no se denuncia la totalidad de las violaciones a la libertad de prensa. Esto impide un conocimiento total de los hechos y la adopción de medidas de seguridad que garanticen el ejercicio de los periodistas. Esta desconfianza en las autoridades tiene origen en los presuntos vínculos que algunos funcionarios públicos tienen con grupos al margen de la ley.

Espere más detalles de la vista de la FLIP a Cali y Buenaventura en un informe especial que será publicado en www.flip.org.co la próxima semana.

6. Acciones para promover la seguridad de los periodistas. Intervención en el Día Mundial de la Libertad de Prensa – Unesco

Ponencia de cierre de la FLIP en la conferencia del Día Mundial de la Libertad de Prensa y Premio Guillermo Cano – Unesco:

“Una primera lectura de las estadísticas indicaría que el estado de la libertad de prensa en Colombia es, a todas luces, mejor. Los gobiernos, en general, manejan un discurso superficial: si hay menos periodistas en los cementerios, hay más libertad de expresión en las calles. Pero no ven la dimensión del problema de la autocensura, y de la multiplicación del miedo frente a una amenaza o un asesinato.

En el caso de Colombia, vemos una tendencia clara. Si bien los asesinatos disminuyeron en comparación con décadas trágicas como las de los ochenta y noventa, las amenazas aumentan. Las amenazas registradas por la FLIP aumentaron 64% de 2004 a 2005, y 20% de 2005 a 2006 (valga la pena hacer, además, el siguiente paréntesis: en 2006, la FLIP registró un aumento del 37% de las violaciones en general, en comparación con 2005). Las amenazas registradas por la FLIP, repito. Y en este punto quiero detenerme. ¿Qué tanta atención le están prestando los organismos investigadores al impacto de las amenazas en la libertad de prensa? ¿Qué tanta atención le prestan, en general, a los indicadores sobre libertad de prensa en el país? La respuesta es tan simple como abrumadora: ninguna o poquísima atención.

En el caso de las amenazas no hay estadísticas claras ni registros confiables por parte del Estado. No es muy diferente en el caso de los demás indicadores. No hay, por tanto, una percepción clara de lo que realmente está pasando. Han sido las organizaciones no gubernamentales – en el caso colombiano, la FLIP a través de su Red de Alerta y Protección a Periodistas – las que han ocupado ese espacio y asumido esa labor, con mucha precariedad, obstáculos e, incluso, errores. En otras palabras, son éstas las que hacen la labor que le corresponde al gobierno. Más allá de ser un problema técnico o una incapacidad estatal, es una ausencia enorme, un hueco negro profundo en materia de producción de información de interés general y del acceso a ésta. El Estado no ha hecho los esfuerzos necesarios para producir indicadores sobre el estado de la libertad de prensa.

Este panel busca proponer acciones para la seguridad de los periodistas, y es ésta la primera acción que quiero subrayar esta tarde: debemos hacer un monitoreo sistemático y construir indicadores confiables. Y digo “debemos” porque es una labor que involucra al Estado y a las organizaciones civiles, de manera coordinada. Mientras no lo hagamos, nuestro norte será difuso y el problema será relativo para cada sector. En definitiva, seguiremos en el campo de las especulaciones”.

Lea la ponencia completa en:
http://www.flip.org.co/secciones/documentos/07-05-09_doc.html

7. Manual para el apoyo emocional del periodista

Durante el primer semestre del año la FLIP lanzó el ‘Manuel de apoyo emocional para el periodista’. Esta publicación es un compendio de recomendaciones, ejercicios prácticos y herramientas de soporte emocional para los periodistas que han sido víctimas de amenazas o de situaciones que pueden afectar su salud física y psicológica.

Este manual viene siendo distribuido en los diferentes departamentos del país y fue publicado gracias al apoyo de la Embajada Británica, Reporteros Sin Fronteras Suecia y el Centro de Investigación y Apoyo Emocional para el Periodista, Resiliencia. Para mayor información y acceso a copias de este manual, comuníquese con la FLIP a través del correo electrónico prevencion@flip.org.co. Próximamente, esta publicación estará disponible en nuestra página de Internet.

8. Nuevos servicios del portal de la FLIP

La posibilidad de acceder al contenido de la página de Internet de la FLIP en inglés, de consultar las cifras de violaciones a la libertad de prensa por departamento en lo que va corrido del año, hacen parte de las novedades de promoción y divulgación en este semestre.

La versión en inglés cuenta principalmente con información acerca de la labor de la FLIP y el trabajo en sus diferentes líneas de acción. Así mismo, presenta las alertas más recientes de violaciones a la libertad de prensa en Colombia.

Por otro lado, en la sección RAP, Red de Alerta y Protección a Periodistas, desde ahora se pueden consultar las cifras de violaciones por departamento haciendo clic sobre cualquiera de los departamentos en el mapa. Los datos están clasificados por mes y tipo de violación para facilitar la consulta de las cifras. Espere mayor información de consulta y análisis.

***
Para mayor información, visite la página www.flip.org.co o escriba a info@flip.org.co

¿Quién podrá defendernos?

Por Memorín/ Publica Semana.com

 

Eso hace la diferencia. Los pueblos tienen los periodismos que se merecen. Nos lamentamos de las naciones que como Francia o Ecuador (para viajar entre los mundos) saben lo que significa una movilización, una convicción, una conquista. (Publicó semana.com).

 

Y nos dolemos también de lo que pasa con sus medios en otras latitudes. En Italia los periodistas no cesan de manifestarse. Este 28 de abril se reunirán para protestar por “el rechazo de los editores de firmar contratos dignos a decenas de miles de reporteros”. Ya en marzo los comunicadores de agencias, periódicos y medios digitales habían adelantado una huelga por este mismo motivo.

 

Y en España la Federación Ibérica de Telespectadores y Radioyentes llevará a cabo el próximo 10 de mayo, y por octavo año consecutivo, su campaña “Un día 10 sin ver la televisión” en un país donde aseguran que «no se respeta el horario de protección al menor y que soporta la omnipresente TV «basura» y la mayor presión publicitaria».
Es decir lo mismo que acá pero centuplicado y sin que nadie se ponga de manifiesto. Especialmente después de la andanada gubernamental con fines intimidatorios y descalificadores a raíz de las publicaciones sobre corrupción y paramilitarización en organismos del Estado.

 

¿O no es por lo menos atorrante, en este y otros aspectos el silencio del CPB?

 

Un vacío que han tratado de llenar voces solitarias incluyendo a la Flip y a Human Rights watch. ¿Cuàndo tendremos una agremiación que se ocupe de estos avatares gremiales con seriedad y sin oportunismo?
¿O no es preocupante la escasez de debate en torno al talante sumiso, pasivo y hasta cómplice de algunos colegas, (especialmente televisivos y reducidos al triste papel de portamicrófonos), a la hora de preguntar, de contra preguntar, de sustentar y de ratificar lo dicho por ellos o lo documentado por otros, sobre todo cuando están frente a los grandes implicados?.

 

Sí, es hora de cerrar filas para respaldar a quienes ejercen de acuerdo a los principios básicos de la prensa, pero también para reclamar responsabilidad social de quienes por omisión, mas cercana la conveniencia, venden no sólo el respeto por la profesión sino la integridad física y moral de quienes cumplen a cabalidad su labor y hoy están contra las cuerdas. Sin un gremio deliberante, sin el respaldo del Estado y con esos colegas, ¿Quién podrá defendernos?

La ecuación

Por Memorín/ Publica Semana.com

 

Dicen que los que no gustan o no tienen afinidad con las matemáticas estudian ciencias sociales y, en el peor de los casos, Comunicación Social y periodismo. Debe ser porque desconocen que el periodismo, por lo menos el periodismo que se hace hoy, está atravesado por una serie de ecuaciones entendidas como las trabajan los astrónomos.

Esas ecuaciones tienen un promedio de error en las observaciones o en las mediciones de precisión y ifieren de unos observadores a otros.  Y ecuación que se respete tiene por lo menos una incógnita. Despejarlas es la misión del periodista.

Así la ecuación de la información instantánea (eso que en nuestro medio se califica como inmediatez) ha conformado un axioma dramático, difícil de rebatir: ver es igual a comprender. No importa qué haya detrás o qué se pueda inferir, es la imagen y lo que ello suscita linealmente lo que importa. Así, la masacre no aparece, no se ve pero sí sus victimarios reclamando con el arma en la mano juego político. Sin que medie argumentación se han trasladado al terreno de víctimas del conflicto armado. Y reclaman como tales.

Hoy se ha impuesto la ecuación de la verdad mediática. Repetir es demostrar. No hay espacio para la razón. El eco es el amo. Los tiempos del loro. Hoy todo lo consume la ecuación de la presencialidad. Estar basta para saber. Opera el síndrome del enviado especial. Los peones y los alfiles se creen los estrategas y los analistas. Desde afuera del tablero alguien ríe a carcajadas.

Hoy nos envuelve la ecuación del mimetismo mediático. Un medio afirma citando a otro. Los demás esgrimen por toda sustentación lo que han dicho otros. La teoría del rumor corre rampante. Desprecio por la prueba. Hoy asistimos al divorcio entre los medios y la opinión pública. Una cosa perciben los productores de contenidos y otra muy distinta sus audiencias. Paradójicamente ambos se citan para reafirmarse en sus posiciones inexorablemente distintas.

Hoy estamos delineados por la ecuación de las emociones extremas. Es suficiente el momento, el impacto, la adrenalina, el orgasmo sensitivo que adormece hasta una nueva excitación. Hoy el común denominador es la ecuación de la sobreexposición que deforma la valoración y el buen juicio. Si algo aparece mucho, es bueno; si no se ve, no existe. Lo que no es, porque no registra, es malo. La moda sacraliza.

Esa es la magia de las matemáticas y las ecuaciones, que como el noni o las gotitas bioenergéticas parecen servir para todo, incluso para concluir que cuatro más cuatro pueden ser doce, o más si no se despejan las incógnitas

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