por Mario Morales | Dic 31, 2025 | Actualidad, Blog, Opinión
Por Mario Morales
Como en el fútbol, las fases de las campañas políticas se acaban cuando se acaban, como diría el refranero popular de la obviedad. Pero la farragosa actividad de este año (por llamarla de alguna manera) llevó a la oposición a pedir “tiempito” mientras ponían sus pobres humanidades agobiadas y dolientes al sol de los venados, al sol de los delfines o al sol de las serpientes, que cambian de piel y se mimetizan,
Como piensan en pequeño y a corto plazo no se imaginaron que, al cierre de 2025, no solo se iba a decantar la lista de aspirantes a la presidencia, con un jalonazo del grupo líder, como se dice en ciclismo, para dejar, estirando mucho la cuerda, si acaso una decena de opcionados, que podrían ser cuatro o cinco, dependiendo de cómo asimilen los mazazos del histórico incremento del salario mínimo y de la recolección de firmas con miras a una constituyente.
El gobierno deja así fijada la agenda y su tono, por lo menos para enero, mientras los economistas siguen enredados en teorías, que tiene más de emoción y temor que de análisis y sesos.
Pero el clima de opinión, que se convertirá, tras el breve receso, clima de fuerza plantea una pelea de zorro con tigre amarrado y ocupado mirando pececitos y corales como tanto criticaba.
Otros en tanto cambiarán de catalejo y se enfocarán en alcaldías como la de
Bogotá que no tiene la culpa de sus fracasos y frustraciones con fines electoreros u optaran por bloqueadores y protectores para evitar la quemazón de la primera vuelta.
En todo caso hoy, esta noche, habrá más de uno atragantado con las uvas todavía verdes con las que pensaban brindar.
Empezando por los afamados estrategas y los jugadores non sanctos en encuestas chimbas y apuestas manipuladas, a los que les dirá el recientemente desaparecido Rafael Ithier, director del Gran Combo, ¨pa´ la escuelita otra vez¨, a repetir la lección de no perderle la pista a los goles en tiempo adicional. Feliz año y ¡que lleguen muchas bendiciones!
por Mario Morales | Dic 26, 2025 | Actualidad, Análisis, Blog, Lib. expresión, MEMORando, Opinión
Por Mario Morales
Esa idea, la de la tregua a partir de hoy no es invento de Mordisco y sus disidencias ni del ELN, por más que ahora la cacareen en medio del baño de sangre nacional; es si acaso evocación de los intentos de la humanidad por limitar el daño de la guerra, la madre de todos los males, y que han tenido como protagonistas a la sociedad misma, la iglesia, los poderes y la imaginación plasmada en la literatura milenaria.
Ya hace diez siglos exactos cundió la propuesta de suspender transitoriamente las violencias durante determinados días o períodos para morigerar la violencia entre nobles y alivianar los abusos sobre los más desprotegidos. La tregua de Dios, como se denominó, y a la que nos referimos aquí hace algún tiempo, fue complementada por otros empeños, el de La paz de Dios, que ponía límites a acciones bélicas cerca de sagreras o lugares sagrados o en celebraciones religiosas, y fueron simiente de acciones pacifistas desde entonces, de códigos de caballería, pactos, acuerdos y diversas acciones jurídicas y sociales para lidiar con esa contradicción que es humanizar la guerra.
Puso su grano de arena la ficción, desde Aristófanes en Lisístrata con la huelga de sexo a los guerreros, o de piernas cruzadas como la reclamó hace 30 años el general Bonnet, pasando por la caricaturización del combatiente en Don Quijote y las cátedras ejemplares de Tomás Moro, Erasmo o el mismo Tolstoi que calificó la guerra, como si estuviera viendo telenoticieros, como pasatiempo de gente ociosa aprovechando la odiosa mentira del amor a la patria. Y no hay que olvidar la teoría de la guerra justa de San Agustín, o los debates sobre la paz perpetua de Kant, entre otros.
Si,quizás es tiempo de que nuestra sociedad retome su papel activo, con acciones, decisiones y elecciones, para ayudar a erradicar de veras la guerra, a tono con el cántico de Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad que creen, parafraseando a Charles De Gaulle, que la paz es un asunto demasiado serio para dejárselo a los políticos y peor aún a los guerreros. ¡Feliz Navidad!
por Mario Morales | Dic 17, 2025 | Actualidad, Blog, Com. Política, Opinión
Álvaro Uribe y María Fernanda Cabal, cada uno por su lado y por distintas razones, ya saben de la infalibilidad de la ley de Murphy 2.0 que dictamina en estos tiempos convulsos que, si algo puede salir mal, saldrá peor. Tanto manoseo a las reglas para la escogencia de candidato, en un partido que fue más un redil, debía terminar con estupor, insatisfacción, frustración y hasta desconfianza de los métodos en las huestes propias y extrañas y que ya había ocasionado el desistimiento de una encuestadora extranjera.
Como sea, las dichosas encuestas internas, sobre las cuales la Cabal pide claridad, dizque determinaron que la candidata elegida es Paloma Valencia, la misma del 1,1 % en el puesto 14 de la reciente encuesta Invamer, con una bajísima votación en las últimas legislativas (63.062 votos le dieron el puesto séptimo en su partido frente a 196.865 que colocaron de segunda a María Fernanda Cabal), con una enorme falta de visibilidad ya que solo uno de cada tres colombianos la conoce y, lo más grave, dobla en desfavorabilidad su escasa imagen positiva. El colofón en el acta, si operase la realpolitik, debería decir nada que hacer.
Pero aparte de esa duda metódica de la Cabal, que cuestiona entre líneas los manejos internos del partido, no fue posible en estos meses establecer diferencias entre las 3 finalistas que adoptaron como estrategia los insultos y vociferaciones para ocultar su enorme candidez frente a los asuntos públicos, como se puede constatar en el reciente “debate” del 9 de diciembre en Noticias RCN. Nada que añadir.
Un pobre plante que más que un candidato parece buscar una interpuesta persona sin criterio ni voluntad propias más allá del capricho expresidencial. Y en el menos malo de los casos aspira a una boleta de entrada a una consulta interpartidista, con la que ahora parecen no estar de acuerdo por física sustracción de materia, o a otra encuesta con todas las prevenciones que pueda despertar.
Mientras, serán necesarios protectores auditivos, frente a la estridencia discursiva de la candidata en sus momentos explosivos intermitentes, y alertas para no dejarse confundir, como sucedió hace 60 años, cuando a punta de intervencionismo y pacificación, nos prometieron este futuro que hoy padecemos.
por Mario Morales | Dic 12, 2025 | Actualidad, Análisis, Com. Política, Opinión, Uncategorized
Por Mario Morales
No se ve cómodo Sergio Fajardo en estas instancias políticas. Actitudes, respuestas e indecisiones muestran que, a pesar de la experiencia que invoca, aún no encuentra su lugar. O es el hartazgo de la época que se ha tomado por saturación el estado de ánimo nacional. O insatisfacción con sus dinámicas políticas. O un matiz de soberbia o terquedad, que él confunde con coherencia, como si el aprendizaje del ejercicio político se hubiese congelado.
La displicencia frente a preguntas cruciales como la financiación de su campaña, su comunicación no verbal que muestra impaciencia en escenarios de evaluación y largos silencios frente a posiciones urgentes son decisivos para construir percepciones, que son filtros que permiten la conexión y que definen respuestas en encuestas como si se “conoce” al candidato.
Percepciones que contribuyen, según Van Dijk, a formar modelos mentales estables para evaluar al candidato. El grado de compromiso de Fajardo frente a dilemas es uno de ellos.
Definen, siguiendo a Lakoff, el discurso que construye el político, con marcos inconscientes y metáforas familiares, en relación con el que le creen sus audiencias. Persiste en el imaginario la metáfora de irse a ver ballenas.
¿Qué tienen que ver esas percepciones con el mediocre 8.5% de Fajardo en la encuesta Invamer donde solo lo conocen 2 de cada 3 colombianos y uno de cada cinco tiene una imagen desfavorable?
Por eso resulta inexplicable su negativa a participar en las consultas de marzo, que no solo le permitirían construir una candidatura sólida y con apoyos más decentes que los de la derecha que lo tiene como candidato conquistable, desplazable o derrotable.
Calcula el matemático que no cerrarse sobre micropartidos o campañas improvisadas le permitirá crecer para dejar de ser un comodín. Al ir solo cierra paso a la sorpresa, útil para cambiar corrientes de opinión, niega la posibilidad de maniobrar en tiempo real y de poner en práctica su relato de concertación que sigue sin ser probado.
Ese plante es un riesgo si su marketing sigue confundiendo consistencia con inmovilidad
por Mario Morales | Dic 4, 2025 | Actualidad, Blog, No ficción, Opinión, Podcast
Por Mario Morales
El modelo y sus adaptaciones están agotados. De la fórmula periodística disruptiva ideada por Yamid Amat, el genio creativo que llevó la radio a la cima del continente, va quedando, con honrosas excepciones, una copia vaciada de sentido.
En la crisis de la radio, una cosa son los múltiples factores que escapan al control de empresas y medios como los cambios tecnológicos, fragmentación de audiencias, diseminación de pauta, fusiones empresariales o exceso de oferta.
Pero otra, son los formatos repetidos que se despliegan por el dial, por miedo al riesgo o apego a la zona de confort que funcionó para unas audiencias determinadas pero que hoy lucen envejecidos.
El sueño de Yamid, potenciado por Juan Gossaín, de tener un reportero cubriendo en vivo cada noticia en la franja matinal y luego 24 horas, en la quijotada de Radionet, hoy parece estar patas arriba. Como no había sucesos todo el tiempo, la mesa de trabajo ayudaba a entender la coyuntura con entrevistas, contextos y análisis en momentos valle, hasta que otro acontecimiento se produjera.
Ahora, en algunos casos, más que el relato de los reporteros de calle y los hechos duros, parece más importante la opinión de quienes están en cabina con tono pendenciero, mal disimulado activismo, falsa erudición o impenitente gritería que solía exacerbar a los radioescuchas y terminó por fatigarlas. En este modelo los cargaladrillos son prescindibles como hemos venido a saber.
Ese legado de Yamid no se puede olvidar, como tampoco su disciplina pertinaz de renovarse cada día, de buscar ángulos nuevos, de jugar con formatos, estéticas, bloques o con el timing informativo que dio lugar a cubrimientos históricos y a momentos de solaz y humor que cambiaron la historia de la radiodifusión.
El que se repite pierde, como también el que se rinde sin condiciones frente a los tecnoptimistas, entre los cuales también hay verseros o impostores que dicen saber lo que las audiencias quieren, aún sin terminar de conocerlas. La tarea es reinventarse… o resignarse a dar la noticia de la propia desaparición
por Mario Morales | Nov 28, 2025 | Actualidad, Análisis, Blog, Com. Política, Opinión
Por Mario Morales
De algo habría de servir el escandaloso espaldarazo que la derecha extrema y la derecha disfrazada de centro le dieron a Rodolfo Hernández en las pasadas elecciones presidenciales. Una victoria suya hubiese sido una hecatombe mayor a la de Duque, y ya es mucho decir, con el consiguiente traslado de responsabilidades y perjuicios a cargo.
Por eso ahora, aunque no se sabe si a tiempo, esos mismos sectores políticos enterrados en los prejuicios del siglo pasado han comenzado a advertir, muy a su manera, con la discreción propia de la hipocresía interesada, del peligro que significa seguir aireando una eventual candidatura de un outsider díscolo, inexperto y capaz de cualquier cosa con tal de realizar su sueño de petrimetre perfumado, como si se tratara de un reto entre influenciadores en redes sociales.
Una cosa era utilizarlo como ariete para confrontar y desgastar al gobierno desde el kitsch, merced a su evidente postureo, y otra que llegara a duplicar o triplicar en las encuestas a los llamados a recibir la posta después del supuesto desgaste. Con los espejos puestos en otras latitudes del continente, saben que no habría nada peor que un nuevo rico, sin Dios ni ley, ensoberbecido de poder y sin programas o partidos a quienes rendirle cuentas.
Pero, siguen sin entender que hoy las dos opciones supérstites no tienen que ver con las extremas, sino entre quienes rompieron con el pasado e hicieron toldo aparte y “los mismos de siempre”, como quedó expresado en la voz de orden que acuñaron y les sirvió para avanzar a los dos candidatos de segunda vuelta en 2022.
Ese es el punto de quiebre de las recientes mediciones y favorabilidades que evidencian un país que cambió y se divorció de creencias retorcidas, mojones de esclavitudes y oscurantismos, como esa de que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Esas élites añosas, que, con tono falso, imploran unidad, comienzan a lamentar haber confundido mañosamente la preparación de cuadros para el futuro con la cooptación amañada de cargos y prebendas y ya viven su propio laberinto