por Mario Morales | Dic 4, 2025 | Actualidad, Blog, No ficción, Opinión, Podcast
Por Mario Morales
El modelo y sus adaptaciones están agotados. De la fórmula periodística disruptiva ideada por Yamid Amat, el genio creativo que llevó la radio a la cima del continente, va quedando, con honrosas excepciones, una copia vaciada de sentido.
En la crisis de la radio, una cosa son los múltiples factores que escapan al control de empresas y medios como los cambios tecnológicos, fragmentación de audiencias, diseminación de pauta, fusiones empresariales o exceso de oferta.
Pero otra, son los formatos repetidos que se despliegan por el dial, por miedo al riesgo o apego a la zona de confort que funcionó para unas audiencias determinadas pero que hoy lucen envejecidos.
El sueño de Yamid, potenciado por Juan Gossaín, de tener un reportero cubriendo en vivo cada noticia en la franja matinal y luego 24 horas, en la quijotada de Radionet, hoy parece estar patas arriba. Como no había sucesos todo el tiempo, la mesa de trabajo ayudaba a entender la coyuntura con entrevistas, contextos y análisis en momentos valle, hasta que otro acontecimiento se produjera.
Ahora, en algunos casos, más que el relato de los reporteros de calle y los hechos duros, parece más importante la opinión de quienes están en cabina con tono pendenciero, mal disimulado activismo, falsa erudición o impenitente gritería que solía exacerbar a los radioescuchas y terminó por fatigarlas. En este modelo los cargaladrillos son prescindibles como hemos venido a saber.
Ese legado de Yamid no se puede olvidar, como tampoco su disciplina pertinaz de renovarse cada día, de buscar ángulos nuevos, de jugar con formatos, estéticas, bloques o con el timing informativo que dio lugar a cubrimientos históricos y a momentos de solaz y humor que cambiaron la historia de la radiodifusión.
El que se repite pierde, como también el que se rinde sin condiciones frente a los tecnoptimistas, entre los cuales también hay verseros o impostores que dicen saber lo que las audiencias quieren, aún sin terminar de conocerlas. La tarea es reinventarse… o resignarse a dar la noticia de la propia desaparición
por Mario Morales | Nov 28, 2025 | Actualidad, Análisis, Blog, Com. Política, Opinión
Por Mario Morales
De algo habría de servir el escandaloso espaldarazo que la derecha extrema y la derecha disfrazada de centro le dieron a Rodolfo Hernández en las pasadas elecciones presidenciales. Una victoria suya hubiese sido una hecatombe mayor a la de Duque, y ya es mucho decir, con el consiguiente traslado de responsabilidades y perjuicios a cargo.
Por eso ahora, aunque no se sabe si a tiempo, esos mismos sectores políticos enterrados en los prejuicios del siglo pasado han comenzado a advertir, muy a su manera, con la discreción propia de la hipocresía interesada, del peligro que significa seguir aireando una eventual candidatura de un outsider díscolo, inexperto y capaz de cualquier cosa con tal de realizar su sueño de petrimetre perfumado, como si se tratara de un reto entre influenciadores en redes sociales.
Una cosa era utilizarlo como ariete para confrontar y desgastar al gobierno desde el kitsch, merced a su evidente postureo, y otra que llegara a duplicar o triplicar en las encuestas a los llamados a recibir la posta después del supuesto desgaste. Con los espejos puestos en otras latitudes del continente, saben que no habría nada peor que un nuevo rico, sin Dios ni ley, ensoberbecido de poder y sin programas o partidos a quienes rendirle cuentas.
Pero, siguen sin entender que hoy las dos opciones supérstites no tienen que ver con las extremas, sino entre quienes rompieron con el pasado e hicieron toldo aparte y “los mismos de siempre”, como quedó expresado en la voz de orden que acuñaron y les sirvió para avanzar a los dos candidatos de segunda vuelta en 2022.
Ese es el punto de quiebre de las recientes mediciones y favorabilidades que evidencian un país que cambió y se divorció de creencias retorcidas, mojones de esclavitudes y oscurantismos, como esa de que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Esas élites añosas, que, con tono falso, imploran unidad, comienzan a lamentar haber confundido mañosamente la preparación de cuadros para el futuro con la cooptación amañada de cargos y prebendas y ya viven su propio laberinto
por Mario Morales | Nov 21, 2025 | Actualidad, Análisis, Blog, Com. Política, Opinión
Por Mario Morales
¿Qué tienen en común la operación trumpista Lanza del sur sobre Venezuela y la insistencia en una presurosa encuesta, en apenas 3 semanas, del controvertido, camaleónico e intimidante Abelardo de la Espriella?
Se trata, mutatis mutandis, de la puesta en escena de una estrategia de propaganda política implementada en 1932 por Goebbels, cuando el partido Nazi estaba de capa caída, que documentó el teórico Jean M Domenach y que relata cómo el ministro de propaganda, ante la desbandada de prosélitos enfocó líderes y esfuerzos en unas elecciones parciales de un pequeño distrito, donde triunfaron e hicieron creer al resto de la nación que Hitler, a pesar del descrédito e incredulidad, estaba de vuelta.
En la idea de construcción de su propio mito nada será convincente si Trump no recupera influencia en su patio trasero, con el bonus track de una de las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo. Acudiendo al reflejo y a la inhibición condicionadas de Pavlov, mediante la amenaza de la fuerza aeronaval más poderosa del planeta y la zanahoria de la negociación en pos de una claudicación, así sea parcial, el presidente busca sentar precedentes para Colombia, México y otros países del área sin disparar un solo misil.
De la misma manera, el autodenominado tigre colombiano, aspira, montado en las liebres ilusorias de un evento minúsculo y unas presuntas encuestas mezcladas con apuestas, a aprovechar sus 15 minutos de fama y, pasando por encima de sus colegas de derechas, a convertirse inopinadamente en candidato de una pretendida coalición, en la que no cree ni él, antes que se le aparezca, como es previsible, un contendor que lo ponga en su lugar. Él y sus asesores saben que la visibilidad sin sustento es efímera.
Son, como lo denominan los cánones, estrategias piloto fundamentadas en el rumor político, aupadas por dinámicas digitales y el culiprontismo de medios y analistas que dan por sentadas especulaciones tendientes a crear fenómenos políticos con ayuda del inflamil, ya que nadie, por culpa de la ley y de la estigmatización de la oposición, le puede echar la culpa a las encuestas.
Por Mario Morales
¿Qué tienen en común la operación trumpista Lanza del sur sobre Venezuela y la insistencia en una presurosa encuesta, en apenas 3 semanas, del controvertido, camaleónico e intimidante Abelardo de la Espriella?
Se trata, mutatis mutandis, de la puesta en escena de una estrategia de propaganda política implementada en 1932 por Goebbels, cuando el partido Nazi estaba de capa caída, que documentó el teórico Jean M Domenach y que relata cómo el ministro de propaganda, ante la desbandada de prosélitos enfocó líderes y esfuerzos en unas elecciones parciales de un pequeño distrito, donde triunfaron e hicieron creer al resto de la nación que Hitler, a pesar del descrédito e incredulidad, estaba de vuelta.
En la idea de construcción de su propio mito nada será convincente si Trump no recupera influencia en su patio trasero, con el bonus track de una de las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo. Acudiendo al reflejo y a la inhibición condicionadas de Pavlov, mediante la amenaza de la fuerza aeronaval más poderosa del planeta y la zanahoria de la negociación en pos de una claudicación, así sea parcial, el presidente busca sentar precedentes para Colombia, México y otros países del área sin disparar un solo misil.
De la misma manera, el autodenominado tigre colombiano, aspira, montado en las liebres ilusorias de un evento minúsculo y unas presuntas encuestas mezcladas con apuestas, a aprovechar sus 15 minutos de fama y, pasando por encima de sus colegas de derechas, a convertirse inopinadamente en candidato de una pretendida coalición, en la que no cree ni él, antes que se le aparezca, como es previsible, un contendor que lo ponga en su lugar. Él y sus asesores saben que la visibilidad sin sustento es efímera.
Son, como lo denominan los cánones, estrategias piloto fundamentadas en el rumor político, aupadas por dinámicas digitales y el culiprontismo de medios y analistas que dan por sentadas especulaciones tendientes a crear fenómenos políticos con ayuda del inflamil, ya que nadie, por culpa de la ley y de la estigmatización de la oposición, le puede echar la culpa a las encuestas.
por Mario Morales | Nov 12, 2025 | Actualidad, Blog, Opinión
Por Mario Morales
Esa es la paradoja. El presente político es esta exhibición de mediocridad inmóvil que hoy vemos, mientras el pasado parece ser dinámico, a juzgar por el sartal de posverdades y prejuicios con los que hoy quieren reconstruir los sucesos que nos tienen como nos tienen.
De modo que coyunturas como la toma, pero especialmente la retoma del Palacio de Justicia no son como nos dijeron, supimos o presenciamos algunos de nosotros, sino como se la imaginan a conveniencia los pésimos cuenteros que han pasado por los medios acomodando sus relatos, con estrategia de sastre, para limpiar los pecados de un Estado que no solo fue incapaz de defender la institucionalidad, sino que, como los genes que aúpan enfermedades, se torció y terminó por minarla.
Un poco más y habrá que matricularse en la nocturna para resetear la memoria y alfabetizarnos en realidades paralelas, como hoy hacen con algunos feligreses confundidos en campañas fosforescentes que tienen como único plante, y en medio de tantas oscuridades, haber reunido algo menos de catorce mil almas. Ah, pero no es sino ver cómo se engorda el relato grandilocuente de medios aliados y analistas fletados…
Lo mismo pasó con la recordación de la tragedia de Armero, de la cual hoy todo el mundo dice que avisó. Con razón no hubo reacción: no había nadie que escuchara. Y lo mismo va a pasar con cuanta efeméride se atraviese en esto doscientos días de campaña en los que no habrá verdad sólida ni perdurable…
Quizás no seamos más que la prueba que confirme la reciente investigación de la Universidad de Surrey que propone que el tiempo, en el mundo cuántico, no solo se mueve en una sola dirección, sino que puede fluir hacia adelante y hacia atrás…
Quien quita que en la historia que consuman en medio siglo, estos cinco lustros del nuevo milenio sean, gracias a la versión retro de los candidatos del futuro, nuestra época dorada, plagada de políticos honestos y de ciudadanos de bien; y que nuestras desavenencias, que hoy llamamos guerras, sean solo efluvios de una nación que nacía y estaba destinada a ser el verdadero país de las maravillas. Así todo es posible
por Mario Morales | Nov 5, 2025 | Actualidad, Blog, Opinión
Por Mario Morales
No dejó de causar cierto escalofrío el reciente conciliábulo de desocupados expresidentes y dueños de partidos, así en las fotos parecieran más asustados que sus observadores, no solo por la fecha escogida, que tantas supersticiones origina, sino por las invocaciones que hicieron a personajes del ultramundo de derechas o del más atrás en la historia que ellos mismos quieren cambiar a punta de mentiras y exageraciones para no quedar delatados.
Pero los rezos hicieron efecto. El temor natural a este tipo de pandemónium dio paso a la risa y luego a la lástima. Primero por los disfraces y los maquillajes, evidentemente improvisados, y luego por los rituales adelantados como ese punto inicial de hablar sobre cómo erradicar la pobreza, como si se tratara de un conjuro tras los inveterados fracasos de los presentes o de sus médiums que resumen tres décadas de retrocesos.
Más decepcionante aún fue el conjuro ese de que para lograrlo ¡hace falta solucionar primero los problemas del país! ¿En serio? Si de ese talante son las revelaciones del libro que lanzó recientemente uno de ellos, es posible que de veras estemos cerca del fin del mundo.
Entre los entretelones y telarañas de esa y otras cuchipandas programadas han quedado claras las mismas pócimas, a manera de voces de orden, que han promovido en sus últimas encarnaciones: el antipetrismo, el castrochavocomunismo, el amor narciso al país como si el país fueran sus prebendas y privilegios, y, como en todo aquelarre que se precie de serlo, la profesión de unidad como solo la pudo representar Shakespeare con las tres hermanas raras de Macbeth, incluyendo su desenlace.
Etiquetas todas que se pierden en el túnel de los tiempos en medio de sus contradicciones como esa de que quienes estén en esa batahola han de tener una ética probada y conocida. Un sortilegio a manera de filtro que pondría en riesgo nuevas camarillas por física sustracción de materia.
Tercamente siguen trabajando para el adversario en la misma proporción que se ha incrementado el consumo de inciensos, sahumerios y otros baños de limpieza…
por Mario Morales | Oct 29, 2025 | Actualidad, Blog, Opinión
Por Mario Morales
La ciclotimia nacional no es apta para tercos ni cuadriculados. No terminaba de celebrar la oposición mezquina las disparatadas medidas del gobierno estadounidense en contra del entorno presidencial, cuando más de tres millones de votos, incluidos no marcados y nulos, en la consulta del Pacto Histórico les aguaron la fiesta.
De sus proverbialmente descachados pronósticos de un presidente condenado al ostracismo, pasaron, sin anestesia, al estado de tensión por esos resultados que superaron ampliamente al más pesimista de sus observadores. Ocupados en ocultar y tergiversar el veredicto en las urnas, recurrieron hasta a la descalificación de los influenciadores, olvidando que hace siete años ellos fueron los importadores directos del modelo, eso sí mezclado entonces con discursos de odio, mentira y rabia.
En el colmo de la incoherencia se fueron lanza en ristre contra creadores de contenido llegados a la política, señalándolos de superficiales, inexpertos y oportunistas. Como si hubiese diferencia en fundamentación conceptual entre ellos y, digamos, Peñalosa, Galán, Cárdenas, Pinzón o Paloma Valencia, para mencionar solo algunos…
Esa consulta, como los resultados en Argentina, muestran que los desesperados ciudadanos buscan con el voto dos cosas que pueden ser una misma: el diferencial en relación con discursos trasnochados, repetidos y oxidados y la posibilidad de una esperanza, incluso rayana en el delirio, como la de Milei, con tal de, por lo menos, hacer soñar con salir del lodazal.
Más allá de lo que pase en la interconsulta, el crecimiento exponencial de Iván Cepeda en 65 días se explica por su sobriedad y parquedad frente a la multiplicación de porristas, saltimbanquis y diletantes que tantas desilusiones han suscitado. Y porque, a pesar de los pobres resultados del gobierno, la esperanza de un cambio real en este país inequitativo, corrupto e injusto, sigue intacta para quien lo padecen día a día.
Cuando los outsiders son la norma y las piruetas y excentricidades, la costumbre, la discreción y la ecuanimidad pueden hacer la diferencia. Así de saturados estamos…